Es una osadía pensar que nada de lo que sucede te afecta, que has construído una coraza de acero en la que rebotan todas las ostias que te da el simple hecho de estar en el mundo, que no te han concebido para triunfar. A veces es mucho peor soñar que tener los pies en el suelo. Y es demasiado tarde cuando te das cuenta de que cuando unos están arriba otros están abajo y que, por alguna razón que se escapa, estar en la cima de la pirámide no es algo para lo que has nacido. Hoy he comprendido lo que soy.Olvidaros de todas las tonterías que dije alguna vez, de las que he dicho (y hasta en las que he creído) en estos nueve meses de aventura bloguera. Nada era verdad. Ahora mismo, en este instante, en este segundo, en este minuto, en esta hora, en esta noche que se plantea eterna nada tiene sentido... Ni siquiera este blog que os prometo que nació con otra intención que en lo que se ha convertido en los últimos días. Por eso, quizá hasta todo esto ha dejado de tener sentido.
La fotografía que ilustra este texto es obra de costadelsol59
La fotografía que ilustra este texto es obra de costadelsol59





