viernes, 30 de abril de 2010

Deshacer para rehacer

Me gusta imaginarme dos puntos totalmente opuestos. Pensar que están unidos por una cuerda y que cada uno de ellos tira hacia él. La cuerda está tan tensa que cada vez se va resquebrajando más hasta que se rompe. ¿Se ha perdido toda oportunidad de entendimiento o es el nacimiento de dos realidades que igual algún día se llegan a entender sin necesidad de la fuerza? No sé si alguien influyente se ha planteado la resolución de conflictos a través de la paz.

La fotografía es de wwwmanuelgarcia

miércoles, 28 de abril de 2010

¡Dos puntos!

Cuando era pequeño (y no tanto), recuerdo que me pasaba horas y horas (así me iba) en mi cuarto jugando con mi canasta de baloncesto, inventándome torneos y partidos que nunca iba a jugar. Así pasaba las horas y era el más feliz del mundo metiendo canastas imposibles, cambiando los finales que no me gustaban de los partidos de mi equipo y soñando (ingenuo) con que algún día jugaría a baloncesto de verdad en un club importante. Aquella canasta se rompió y de ese tiempo solo queda en mi cuarto, en casa de mis padres, una pelota de espuma con la que aún juego en algún momento de nostalgia en alguna visita.

Hoy he vuelto a ser un niño. Se me había olvidado el sonido de la pelota pasando por la red. Vuelvo a ser jugador de baloncesto. Hoy soy muy feliz.

martes, 27 de abril de 2010

Todo va a ir bien

¿Alguna vez habéis esperado tanto un día que justo antes de llegar os entra un pánico terrible a que nada salga bien? A mí en el último año me ha pasado a menudo, unas veces han salido bien y otras (siempre son demasiadas aunque hayan sido pocas) bastante mal. Pero mañana no hay nada que temer. Sé que va a ir bien y todo empezará a terminar...

lunes, 26 de abril de 2010

Día de libro todo el año

No concibo salir a la calle en una especie de procesión con las mejores galas para comprar un libro. No entiendo que por orden y mando el 23 de abril, cada español tiene que ocupar la ciudad con la intención de comprar un libro que, en muchos casos, ni abrirá. Igual que no me gusta que exista, con fines materialistas, un Día del Padre o un Día de la Madre, no entiendo que tenga que haber un Día del Libro. ¿Realmente alguien se cree que toda la gente que compra un libro al año el 23 de abril se lo lee?

Será que soy un ser extraño pero no considero que el libro sea exclusivo de un día y aún me chirria más pasearlo exhibiéndolo por todo el Paseo Independencia. Me gusta ir a la librería cualquier día del año, estar un buen tiempo mirando, buscando, ojeando un libro que finalmente compraré y me leeré en la intimidad de mi casa, sin la necesidad de tener que enseñarlo a modo de trofeo por toda la ciudad. Quizá en él pueda entenderme...

jueves, 22 de abril de 2010

Y la oscuridad

Me gustaría oír palabras que nunca me dicen, ver caer muros que nunca podré derribar y ser capaz de cerrar caminos que no me convienen y abrir otros nuevos. Esta noche no dejo de escuchar Voy a romper las ventanas, de Love of lesbian. Porque ahora, en esta contradicción mental que me asalta, no sé qué hacer con mi vida. Y el teléfono sigue apagado.

miércoles, 21 de abril de 2010

Ya soy mayor

No sé en qué momento he dejado de ser un niño. Ni siquiera si ha habido algún momento exacto. Nadie me dijo que crecer era algo más que dejar de ir al colegio, de que todo el mundo te trate como lo que eres, un niño y de que empieces a disfrutar de todas las libertades. A alguien, en algún instante del proceso, se le olvidó explicarme que dejar de lado la niñez significa asumir ciertas responsabilidades, cargar con el sentimiento de culpa cuando algo no funciona y tener que tomar decisiones para las que nadie te va a aconsejar.

Luego pasa que no coges el teléfono, que no dejas de darle vueltas a las cosas, que los fines de semana ya no son días para dormir y jugar, que ves la televisión para evadirte, que no duermes cuando algo te preocupa y que esquivas las cosas porque nadie te ha enseñado qué hacer cuando todo se colapsa. Entonces es cuando te das cuenta de que ya eres mayor. Sí, ya soy mayor.



La fotografía es de montse11

lunes, 19 de abril de 2010

Mantis

"En un supuesto más fantasioso, en una época más actual incluso podría asumir, por qué no, el rol de heroína o villana, qué más da si son la misma, alguien convertido por azar o capricho de los otros en un ser especial, denostado o admirado, bellas sin alma siempre frías, impasibles e insesibles a las pasiones de los demás, lobas que necesitan sangre robada a traición para perdurar, ajenas al dolor, inclementes porque así nos fraguaron, más allá del bien y del mal.

Qué responsabilidad tenemos en nuestra desgracia, qué capacidad de elección en la espiral de desenfreno en que me embarco como una máquina creada para destruir y arruinar, para demoler y devastar. Más que pérfidas resultan patéticas y yo, en mi descontrol, me reconozco tan ruin, tan errada como ellas.

(...)Por fortuna, mis sueños elevados se quedaron en sueños cuando averigüé que carecía de estómago para hacerme hueco en un universo editorial hostil y abarrotado, peligrosamente inflado y repleto de egos, por eso ahora me dedico a otro tipo de creatividad más rentable y relajante. Ahora me gustan las frases cortas. Los puntos. Ahora soy terminante y tajante. Odio la solución de continuidad sin final que suponen las comas."

Fragmentos de Mantis, de Mercedes Castro.

La fotografía es de anaroca

domingo, 18 de abril de 2010

Indecisión

Soy una persona muy insegura, con miedos que rozan lo absurdo al futuro más inmediato. A veces necesito oír una voz al otro lado del teléfono para saber que no estoy tan solo, encontrarme a alguien por la calle y saludarle para creer que vivo dentro de la sociedad, abrir mi correo electrónico y tener algún mail nuevo porque así siento que no me olvidan, verte, oírte, leerte, sentirte, besarte, abrazarte y echarte de menos porque así creo poder aplazarlo todo... ¿Sabéis? Para una persona como yo, es muy difícil tomar decisiones...

viernes, 16 de abril de 2010

Culpable de...

A veces te adoro. Otras, trato de olvidarte... pero ni entonces dejo de soñar contigo. Muchas, lamento ser así, querer y no olvidar, engancharme a una sonrisa y una mirada como el que se agarra a lo único que le queda para sentirse vivo. Maldigo tener un corazón tan abierto que es incapaz de cerrarse cuando la felicidad ha dejado de llamar a tu puerta. Y me siento culpable de ser injusto, de no darte todo lo que te mereces, de que no huelas como ella, de cerrar los ojos y no verte enredar con tu pelo...

La fotografía es de Ssss

miércoles, 14 de abril de 2010

De sonrisas inocentes

A veces me cuesta entender ciertas sonrisas e incluso, en ocasiones, la comunicación no verbal. Me han pasado muchas cosas en esta semana en la que he viajado mucho. Y no solo me refiero a kilómetros recorridos. Porque, por primera vez, creo que he entendido una sonrisa. ¿Habrá algo más bonito?