lunes, 31 de mayo de 2010

Lo que yo quiero, lo que yo siento...

No, no lo era

Cada paso que daba sentía una sombra moverse en su espalda, cada cosa que pensaba percibía como si una serie de ideas deambulara por su habitación persiguiéndole. Si entraba en una habitación, una ráfaga de viento le acompañaba; disparaba una fotografía y tenía la sensación de que había alguien más en la imagen; andaba por la calle de noche y notaba como tras las esquinas se escondía algo.

Un día, alguien le dijo que lo que le perseguía era la felicidad, que solo tenía que abandonar su pesimismo autodestructor. Un día le alcanzó. No era la felicidad.

domingo, 30 de mayo de 2010

Sábado a la noche

Noche de sábado sin planes (y van...) París-Madrid-Zaragoza. Os echo de menos.

sábado, 29 de mayo de 2010

Contradicción positiva

Soy triste. Me gusta reírme un montón y todavía más hacer reír, tanto que muchas veces pienso que tengo complejo de payaso. Escucho canciones tristes, grupos melancólicos y me gustan los libros, textos y poemas que puedan provocar mucho más que la indiferencia. Me encanta el absurdo y si no me paran los pies podría sacar de quicio cualquier situación desde la risa. Si las cosas vienen mal dadas soy capaz de estar en un grupo totalmente apartado sin decir ni una palabra y sin ni siquiera enterarme de las conversaciones.

Contradicciones que forjan mi carácter. Últimamente no dejo de pensar que se me escapan muchas cosas por esta tristeza autoimpuesta. Creo que es el momento de dejar de sufrir porque empieza el mejor mes del año que va a estar lleno de noticias buenas. No hace falta que nadie me lo diga. Lo sé. Ha llegado la hora de dar un paso adelante y tratar de olvidar lo que nunca fue y, muy a mi pesar, ya nunca será. ¿Vienes conmigo?

viernes, 28 de mayo de 2010

Siete meses después

Hoy iba por la calle y de repente me acordé de ti, de tus miedos, de tus inseguridades, de tus ideales, de nuestras conversaciones, de tus consejos, de los abrazos que te dí, de lo que me demostrabas con solo una mirada temerosa, de lo que te costó seguir aquí con nosotros... Hoy iba por la calle y me acordé de que ya no estabas, de que nunca volverás a estar, que te apagaste una noche de octubre...

Hacía frío. Empecé a temblar. Lo peor de la noche no es la oscuridad sino tener miedo del futuro.

miércoles, 26 de mayo de 2010

A vosotros, los mejores amigos del mundo

Tomar algo, bromear, sonreír, un plato de jamón y queso, derivar pacientes, paseos nocturnos, cervezas que no tomo, cuchicheos, planes inconclusos, reírnos de lo que fue y temer a lo que quizá no llegue nunca, un extraño presente, alegría, extrañeza, contrariedad, culpabilidad malentendida, confidencias, consejos, luces azules... Cada día tengo más claro por qué sonrío en noches como hoy, aunque a veces me dé la sensación de que la prudencia nunca ha sido mi principal virtud. Gracias por hacer el sueño realidad cada día, a pesar de la que está cayendo.

sábado, 22 de mayo de 2010

No me dejes solo...

No me dejes respirar. Solo acércate a mí y hazme sentir que no todo está vacío, que las palabras que hoy duelen, mañana no serán más que un rumor de las olas que han de venir para llevarme lejos de la orilla. Quiéreme, abrázame porque solo así quizá pueda enterrar este dolor que abrasa mi cerebro. Haz lo que quieras pero, por favor, no me dejes solo...

miércoles, 19 de mayo de 2010

Y tu sonrisa...

Supongo que lo peor no es que una sonrisa importe más o menos, que ya no sea capaz de distinguir ese brillo chispeante en los ojos o que mi teléfono ya nunca suene. Lo peor es no encontrar un camino porque no sabes dónde quieres ir.

País desquiciado

No me gusta escribir aquí de estos temas pero a ver cómo os cuento esto sin hacer demagogia. Creo que vivimos en un país desquiciado. Solo así puedo entender que en una semana en la que el estado del bienestar se tambalea, la noticia sea que a un locutor lo han despedido de su emisora (¿cuántos ERES ha habido en este tiempo llevándose por delante a trabajadores que ni siquiera pudieron decirle a su jefe, como el otro, algún que otro improperio?), que el Barcelona ha ganado la liga o los fichajes de una liga para la que faltan aún cuatro meses.

Pan y circo decían los romanos, quizá sea el opio del pueblo que pronosticaron algunos o simplemente sea un método de supervivencia. ¿Sabéis que es lo peor (mejor) de todo esto? Que a veces pienso que es lo mejor que le podía pasar a este país, que escasee la cordura.

martes, 18 de mayo de 2010

Necesito una máscara...

Hay días en los que debería ponerme una máscara para salir a la calle a ver qué me depara el día. Quizá así empiece a sentirme cómodo con las rutinas cotidianas de mi ciudad que me da la sensación que se alejan demasiado. Y entonces, en ese momento, a lo mejor, pueda entender porque todo empieza a ser normal.

domingo, 16 de mayo de 2010

¿Vagancia, irresponsabilidad o felicidad?

A veces me da la sensación de que no acabo de decidir por mí mismo, que siempre hay factores que me inclinan a hacer una cosa u otra, dependiendo del momento, de las sensaciones, de los que me rodean, del deber y hasta, alguna vez también, del qué diran. Lo que no sabía es que era al revés, que hago lo que me da la gana y luego busco justificación para quedarme más tranquilo. O al menos eso es lo que dice David Trueba en su artículo semanal en el suplemento Dominical que titula Engáñame, por favor.

"Si fuéramos sinceros con nosotros mismos, sabríamos que hay un montón de cosas que hacemos caprichosamente, porque nos apetece, porque nos da placer. Nos gustan el jabugo, el vino, la cerveza frente al televisor y hasta la pornografía, allá cada uno con sus aficiones. El problema es necesitar que nos lo vendan como saludable y enriquecedor, lleno de proteínas y recomendado por médicos bien pagados por hacer esa labor de propaganda. Así nos quedamos más tranquilos, como si viniera la autoridad a bendecir nuestro hobby. Rascarse la nariz rebaja el colesterol, hacer bricolaje en casa puede causar lesiones musculares y ver los partidos de fútbol por la tele mientras oyes tu emisora de radio favorita activa la capacidad neuronal en los adultos. Una estrategia más para eludir cualquier responsabilidad y amparar nuestras decisiones en una autoridad externa."

martes, 11 de mayo de 2010

Escritura abstinente

"(...)Sé lo que sentía. Yo ya hace casi doce años que no pruebo el alcohol, pero sigue pareciéndome inconcebible la visión de alguien en un restaurante con una copa de vino a medias. Me dan ganas de levantarme, ir a su mesa y gritarle a la cara: "¡Acábatela! ¿Por qué no te la has acabado?" Me parecía ridícula la idea de beber alcohol como acto social. ¿Por qué no te tomas una coca-cola, ya que no quieres emborracharte?

Durante mis cinco últimos años de bebedor, siempre remataba las noches con el mismo ritual: vaciar en el fregadero las cervezas que quedaran en la nevera. Si no, al acostarme las oía hablar y no tenía más remedio que acabar levantándome y coger otra. Y otra. Y otra.
"

Fragmento de la autobiografía Mientras escribo, de Stephen King.

La primera vez que leí esto hace ya muchos años creo recordar que me escandalizó. Por eso me apetecía recordarlo.

lunes, 10 de mayo de 2010

¿Alicia?

No sé qué me gustó menos, si el destrozo de la historia, si el tono infantil lleno de moralina que desvirtúa la grandeza de la obra o que el mundo onírico no fuera más que una sucesión de colores falsos y estancias que no acababan de convencerme. Tenía ganas de decir esto para sentirme una de esas personas a contracorriente del mundo, un cultureta de rango, un guay de medio pelo: Tim Burton me ha decepcionado. Por cierto, no sé por qué la película se llama Alicia en el país de las maravillas. Yo a esa Alicia no la reconozco.

viernes, 7 de mayo de 2010

Palabras que taladran

Cuatro palabras taladran mi cerebro. Un golpe de realidad, una certeza de que nada puede ser. La constatación del enésimo fracaso. Hoy tengo ganas de que el mundo se me coma.

No lo sé

¿Y si todo fuera distinto? Si ese instante nunca hubiera sucedido, si esa llamada nunca hubiera tenido lugar, si esa lágrima no se hubiera derramado nunca o al menos no en ese momento, si ese jueves hubiera existido y no solo quedara en la imaginación, si en vez de hoy fuera mañana, si los años no fueran más que días para mí en este reloj del tiempo que a todos les da la hora sin piedad, si no hubiera más gente en el mundo como ellos, si todo esto no fueran más que palabras que lamentar... ¿Todo sería diferente? Quizá (y solo quizá) si me atreviera a quererte... Y si ella quisiera regalarme un beso...

jueves, 6 de mayo de 2010

Grito en la normalidad

Aquella tarde, todo parecía no existir. Ni los teletipos, ni las noticias, ni los teléfonos, ni los mails... Y, sin embargo, era un día más. Nada se salía de la línea marcada, mucho trabajo, quizá menos diálogo que el habitual, pero si por algo se iba a caracterizar ese día era por su normalidad. Quizá por eso cuando llegó a casa se derrumbó. Resulta tan difícil gritar en la normalidad...

miércoles, 5 de mayo de 2010

Romper las normas

Tengo demasiadas leyes internas que no sé muy bien de dónde vienen. Tantas que a veces me bloquean mucho. Quizá en ellas radique la causa de mi dificultad para tomar decisiones y quizá sean las responsables de que muchas veces me asalten culpas que no son tales. Nunca he creído en más leyes que en las que uno tiene dentro, y no por un falso espíritu de libertad, sino porque solo cumpliéndolas me encuentro tranquilo, en paz conmigo mismo.

Quizá es el momento de empezar a romper esas convicciones internas porque igual ya toca que todo empiece a cambiar. Igual a ese otro lado se es más feliz... ¿Venís conmigo?

La fotografía es de El RiNcÓn BlUe

martes, 4 de mayo de 2010

Optimismo

No es un cartel bonito, ni un mensaje espectacular. No me importa el viento enfurecido que se ha levantado ni que la temperatura haya bajado drásticamente. Hoy nada me importa más.