jueves, 31 de diciembre de 2009

Aire

Necesito aire...

La fotografía es de genisrp

Estados de ánimo musicales

No me faltan razones para no ir nunca a un concierto suyo (quienes los hayan visto en directo me darán la razón sin dudarlo) pero no puedo resistirme a comprar cada nuevo cedé que publican, aunque sea un recopilatorio como Principios básicos de astronomía, que viene, además, acompañado de unas viñetas maravillosas de Juanjo Sáez reinterpretando cada una de las canciones que aparecen en el CD y de un DVD con veintidós videoclips.

Y lo hago porque, a pesar de que he de reconocer que cada vez me gustan menos las nuevas canciones que van publicando Los planetas, casi siempre encuentro un tema, una melodía o una letra suya que acaba expresando cómo me siento en ese momento. Esta noche no paro de escuchar Canción del fin del mundo.



Van a hacer un aeropuerto donde habíamos quedado,
vamos a tener que irnos a otro lado.
Van a hacerme presidente de los estados del ánimo,
vamos a manipular los resultados.

Van a hacer una película con banqueros y abogados,
esto sólo puede ser el decorado.
Voy a hacer que te arrepientas de lo que dijiste el sábado
y voy a reivindicar los atentados.

Y cuando esto pase, cristo nos ampare,
no van a quedar ni ratas por las calles.
Y cuando esto pase y sea insoportable
no te olvides quien lo dijo antes que nadie.

Van a tener consecuencias las palizas que me has dado
mucho antes de lo que tienes pensado.
Voy a comprarme tus discos para ver si son tan malos
como dicen los estudios de mercado.

Y cuando esto pase búscate aliados
porque no va a quedar nadie de tu lado.
Y cuando esto pase anda con cuidado
y no te olvides de quien te lo está contando.

Van a pagarte lo mismo por el doble de trabajo
si no haces algo para remediarlo.
Van a sacarte los dientes y van a televisarlo
simplemente por las cosas que has pensado.

Y cuando esto pase puede que te salves
si reaccionas antes de que sea tarde.
Cuando esto pase haz algo importante
y no te olvides de nosotros que estaremos en el fondo,
no te olvides que te lo dijimos antes.

miércoles, 30 de diciembre de 2009

Lágrimas en el cielo

Le quería. Nunca se lo demostró. O igual sí. Pero nunca se lo dijo. Compartió con él miles de momentos que fueron desde la intrascendencia hasta la tristeza más melancólica. Esa que una noche le colocó al borde de la muerte. Una madrugada en la que entre todos le hicieron volver al mundo de los vivos. Pero nunca le dijo esas dos palabras que cuesta tanto decir. Y le quería, mucho más de lo que él mismo sabía.

Cuando se enteró de su muerte no asimiló lo que significaba. Lloró con pena y con rabia por la injusticia del hecho pero no sabía lo que venía a continuación. Recuerdos que no se iban a acumular más, conversaciones histéricas y absurdas en un salón cualquiera que nunca más iban a tener lugar, gestos de temor y cariño que no sabían interpretar más que un grupo muy reducido y que el tiempo enterrará en algún lugar, una timidez extrema y ruborizada que nunca más le animarían a romper. Porque eso es lo que significó su marcha. No que se muriera, que al fin y al cabo es un acto más de vivir, sino que dejaba de estar en cada uno de los momentos en los que él era muy grande. Y se fue así, sin avisar, el 14 de octubre, sin tener tantas conversaciones pendientes...

Sin que me dejara llamarle para decirle que le quería.

La fotografía que ilustra este texto es obra de Sur le fil

Teléfono de piedra

En todo el día solo ha sonado el teléfono dos veces (tres si incluyo la llamada diaria de Orange). Llamadas triviales (si es que existen). Parece como si el día de hoy no hubiera existido. Tengo ganas de gritar.

La fotografía que ilustra este texto es obra de alejandrotrefois

martes, 29 de diciembre de 2009

Para vosotr@s

Menos mal que en los días como hoy siempre acabo encontrando el calor de unos brazos amigos que me hacen sentirme menos vulnerable a la rotación de la vida.

lunes, 28 de diciembre de 2009

Al olvido (adiós al 2009)

No ha sido un año muy bueno. Y eso que empezó como todos, con ilusiones y promesas renovadas que se fueron manteniendo hasta que las cosas se empezaron a torcer. Después de un último trimestre tan malo como el que he vivido no tengo ninguna gana de hacer promesas de cara al 2010, que está a punto de empezar (¡qué emoción!). Y como no quiero pensar hacia adelante, he decidido hacerlo hacia atrás y rescatar, a pesar de todo lo que ha pasado, cinco cosas de este 2009 que me hagan creer que vivirlo ha merecido la pena. En este año que se escapa...

...he recordado que la calefacción, la luz y el agua no son servicios que paga el Estado y he comprendido aquellos gritos de mi padre buscando al culpable que se había dejado la televisión encendida o aquella lámpara que se queda encendida todo el día en casa de mis padres. En mi piso no tengo a quién echarle la culpa pero estoy tan bien...

...me he ilusionado como hacía tiempo que no lo hacía con un nuevo proyecto con el que limito mis horas libres para pensar y que me motiva mucho.

...he vuelto a ver sonreír a la mejor amiga del mundo y verla creer en un sentimiento del que había llegado a renegar.

...he descubierto y conocido la mirada y la sonrisa más bonita del mundo.

...hemos desafiado a las sorpresas desagradables que nos deparaba el vivir con múltiples brindis en la barra del bar.

Y los malos momentos mejor los intentamos enterrar en el olvido, como dice la canción de Elefantes...

domingo, 27 de diciembre de 2009

Y si...

"Los pararrayos no sirven cuando hay tormenta dentro de mi cabeza"

Fragmento de Es solo una canción, de Amaral.

¿Y si un día de repente me canso de vivir? ¿Y si mi cuerpo llega una mañana y se fatiga de parpadear, de abrir los ojos, de hacer funcionar a las neuronas, de comer, de andar, de caminar, de mirar, de hablar, de querer y de romper su coraza? ¿Y si el engranaje falla irremediablemente antes de que no se pueda hacer nada? Tengo mucho miedo...

La fotografía que ilustra este texto es obra de DraXus

sábado, 26 de diciembre de 2009

Obsesiones que se dan la vuelta

Soy tremendamente maniático con las puertas. Si una puerta está cerrada y alguien la abre para entrar, no acabo de comprender que no la vuelva a cerrar cuando ya ha pasado. Para mí, lo lógico es dejar las cosas en el estado en el que te las encuentras, sobre todo, porque suelen estar así por algo...

Esta noche he abierto una puerta y no he sido capaz de dejarla como estaba, de volverla a cerrar, de seguir arrinconando en alguna parte desconocida del cerebro y del corazón esa avalancha huracanada de emociones y sentimientos. La contradicción del ser humano. La temeridad de releer mails...

La fotografía que ilustra este texto es obra de alfonstr

martes, 22 de diciembre de 2009

¡Sube el volumen! (System Ali)

Lo de menos es la música. Que árabes y judíos compartan un escenario en Tel-Aviv sobre el que cantan lemas como "No se resignen a quedarse en casa" o "Y si ustedes dicen que pertenezco al pasado, entonces soy el pasado, soy el presente, soy el futuro" que hacen que el público compuesto por judíos y árabes se mezclen bailando en el mismo local no es lo de más, lo que es, es una maravillosa lección de nueve jóvenes de 20 años.

Son los componentes de System Ali (¡Sube el volumen! en castellano), el primer grupo de hip hop de Israel compuesto por judíos y árabes que pregona el diálogo entre todos. Entre ellos, un miembro del ejército israelí y un musulmán que se refiere a España como Al-Andalus y no cree en el final del conflicto. Pero son amigos y creen en la fuerza de la comunicación y de la comprensión. Cuando me entero de historias así me doy cuenta de lo absurdo de la intransigencia. Porque lo de menos es la música.

lunes, 21 de diciembre de 2009

¿Desarrollo sostenible?

--Afirma que debería existir una Declaración de los Deberes Humanos, igual que existe la de los Derechos. ¿Cuáles serían esos deberes?
--Le diré uno: cada individuo debería tener una asignación fija de desechos de carbono que puede generar. Hacen falta más normas. En mi país hay gente que viaja tres veces al año a Canarias para pasar dos días tomando el sol. ¿Se da cuenta de esta locura? Eso es insostenible, el planeta no aguanta este ritmo. Eso habría que prohibirlo.

--¿Propone que no viajemos tanto?
--(...)No estoy en contra del tursimo, pero creo que se podría viajar de otra forma. En vez de ir tres veces al año desde Noruega a Canarias para tomar el sol un fin de semana, quizá se podría ir una sola vez, pero en viajes más largos y sostenibles.

--¿Ha hablado con alguno de esos paisanos suyos que viajan tanto?
--Se ponen muy nerviosos, porque la idea de reducir el consumo es tabú, no se puede plantear. Necesitamos gente que critique este exceso de consumo en el que vivimos.

Jostein Gaarder, en el Cuaderno del domingo, de El Periódico.


Si todavía hay gente que niega el cambio climático, que no tiene ninguna intención de reciclar y que no tiene ningún rubor en generar suciedad que luego tira al suelo de la calle que pisamos todos... ¿Cómo pretendemos que la sociedad tenga conciencia de lo que es el desarrollo sostenible? Es triste pero es así. Yo no tengo mucha confianza en la humanidad.

La fotografía que ilustra este texto es obra de TreborF

domingo, 20 de diciembre de 2009

La alegría de las pequeñas cosas

Tengo un dolor de cabeza inhumano y una falta de equilibrio y unas náuseas que ahora mismo parece que esté flotando en el cielo sin ningún tipo de control. Para rematar todo esto, o quizá como consecuencia de ello, no puedo dormir. Y, sin embargo, tengo la sensación de que hoy he vivido una gran tarde.

He conocido a Paco Roca, que ha resultado ser un tío supersimpático que no ha tenido incoveniente en dedicarme pacientemente los comics mientras me hablaba de la película de Arrugas y de muchas cosas más relacionadas con la novela gráfica y, gracias a dos personas maravillosas a las que cada vez estoy más convencido que nunca podré agradecer todo lo que hacen por mí (y no son los únicos), he logrado olvidarme de todo lo que me atormenta... Por lo menos hasta que he llegado a casa y mi cuerpo ha empezado a quejarse sin compasión. Abro uno de los comics y sonrío. La alegría de las pequeñas cosas.

viernes, 18 de diciembre de 2009

Ebullición mental en reposo

Y de repente se ha vaciado mi mente. Nada que decir. Nada que contar. Nada que escribir. Ninguna reflexión que hacer. Y, sin embargo, no dejo de pensar. Tengo tanto a lo que aferrar mi mente que la ebullición mental ha pasado a ser un estado normal sin que pueda distinguir casi ni lo que pasa por mi cabeza. ¿Qué pasará cuando se calle el ruido?

jueves, 17 de diciembre de 2009

Cansancio

Me levanto por la mañana y me canso. Ando cinco minutos y me canso. Pienso un texto que escribir y me canso. Llamo por teléfono y me canso de pensar en qué voy a decir. Planifico qué hacer en mis días navideños y me canso antes de hacer nada. Vuelvo a casa del trabajo y me canso de volver. Llego a casa y solo quiero estar en el sofá porque me canso. Me canso de comer, de beber, de tener que subsistir, de sentir que no soy yo, de querer ser normal, de dormir mal, de levantarme de la cama, de hacer planes que no resistiré, de obligarme a no pensar en el futuro sino en el presente. Pero no, no me canso de vivir porque nunca me canso de tenerte en mi mente.

La fotografía que ilustra este texto es obra de karramarro

miércoles, 16 de diciembre de 2009

4 meses 3 semanas 2 días

"El feto es propiedad de toda la sociedad. Cualquiera que evite tener hijos es un desertor que renuncia a las leyes de la continuidad nacional"

Nicolae Ceacescu, expresidente de Rumanía (1965-1989)

martes, 15 de diciembre de 2009

El edificio blanco

Tengo pánico a esa sucesión de pasillos y habitaciones blancas, asépticas, que desprenden un olor a formol asfixiante, en las que no para de entrar gente con sonrisas y muecas a veces estúpidas que intentan tapar los cotilleos de algún diagnóstico perdido en unos papeles que ni siquiera parecen tener importancia para una bata blanca con gafas. Odio los hospitales.

La fotografía que ilustra este texto es obra de josito82

lunes, 14 de diciembre de 2009

Tempestad de invierno

Y una mañana, de repente y sin preguntar, el frío ha asaltado nuestro plácido otoño. Aprovechando la coyuntura, trato de sepultar, entre la maraña de ropa que se necesita para salir a la calle, mis pensamientos. El calor del hogar siempre los acaba sacando a la superficie.

La fotografía que ilustra este texto es obra de Maiña

El carácter

"El carácter de una persona lo determinan los problemas que no puede eludir y el remordimiento que le provocan los que ha eludido"

Fragmento de Muerte de un viajante, de Arthur Miller


La fotografía que ilustra este texto es obra de locustone

domingo, 13 de diciembre de 2009

Balas de fogueo

Me gustaría ser capaz de arrinconar mis miedos e inseguridades, de amedrentarlos para que nunca más volvieran a ocupar mi mente. Pero creo que, como Enriqueta, no tengo la pistola adecuada...

viernes, 11 de diciembre de 2009

Preguntas

El día a día está gobernado por las preguntas. Desde que te levantas hasta que te acuestas, tu cerebro no deja de generar preguntas que van desde lo más trivial (¿qué me pongo hoy?) hasta lo más trascendental (¿hacia dónde camino?). Para algunas tienes respuestas, para otras no. Suele pasar que cuanto más trascendental es la duda, más escondida está la solución en tu mente. Pero, curiosamente, las preguntas más difíciles son las que no te haces a ti mismo, sino las que tienes que formular a otra persona. Esas en las que la respuesta ni la conoces ni la tienes tú. Esas que no te atreves a hacer. Me gustaría preguntar tantas cosas...

La fotografía que ilustra este texto es obra de giltiriel

jueves, 10 de diciembre de 2009

Muertes ¿inocentes?

Poema Maneras de matar, de Bertolt Brecht.

Una mañana de agosto de 1956, Bertolt Brecht fue ingresado en un hospital de Berlín Este por una inflamación pulmonar. Allí abandonó su sutileza a la hora de denunciar ciertas actitudes del gobierno y amenazó con denunciar los abusos del régimen comunista que, entre otras cosas, le miraba con recelo por el simple hecho de llevar sus obras literarias a otros países del mundo. Parece ser que a un alto dirigente de la Stasi no le gustó mucho la idea de que salieran a la luz las barbaries del régimen del pueblo y que pretendiera denunciar a un miembro de la Staatssicherheit. Solo un día después de su amenaza, el 14 de agosto, Brecht moría de una "trombosis coronaria" causada por una sobredosis de su medicación.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

¿Dónde está la luz?

Hay noches en las que me falta el aire, se agolpan en mi cabeza demasiadas ideas que no soy capaz de ahuyentar y mientras debería entrarme el sueño poco a poco lo único que sucede es que el equilibrio empieza a ser una necesidad inalcanzable y no solo en mi cabeza. No hace mucho llegué a pensar que mi problema era que tenía miedo a vivir. Ahora solo quiero respirar cada bocanada de aire para vivir, ansío que el mundo se pare y que por un momento me deje volver a ser una persona normal. Solo quiero oír que todo va a ir bien. Necesito oírlo una vez más...

martes, 8 de diciembre de 2009

Nunca me has gustado

En este mundo de apariencias y de caretas autoimpuestas, hay veces en las que uno se siente empujado a esconder lo que siente como un intento (supongo) de autoprotección no sé muy bien de qué. En eso se basa, a grandes rasgos, el cómic (novela gráfica para los más susceptibles y puristas) Nunca me has gustado, de Chester Brown. Un maravilloso retrato autobiográfico de la adolescencia de un chico atormentado por sus propios miedos y retraído, que encontraba en su propia soledad e indiferencia un camino para pasar la vida.

Una maravillosa historia sencilla y tierna, con tintes dramáticos que quedan solo en tintes por la sensibilidad y honestidad con la que el canadiense Chester Brown la dibuja y la desarrolla a través de conversaciones y pensamientos. Cuando Connie se defiende de Chester y le dice dolida: "Nunca me has gustado" quizá lo que le está queriendo decir es: "Nunca me has gustado...tanto como hasta ahora".

Amigos para siempre

Últimamente no paro de leer que las grandes personas lo son no por ellas sino por la gente que les rodea. Se ponga como se ponga el mundo, yo no puedo estar más de acuerdo. Por eso, muchas veces pienso que estoy rodeado de gente que no merezco. Solo así puedo entender que ante un mal gesto, me regalen una sonrisa; que por cada mala palabra mía, ellos ofrezcan un abrazo; que contra una bordería, me cuenten un chiste; que ante un hundimiento, estén dispuestos a naufragar conmigo y que una lágrima mía sea solo una parte del río que recorren conmigo con los ojos cerrados. Por eso quizá me pongo tan moñas en una noche como hoy. Al fin y al cabo ellos siempre me dicen que lo soy... A mí solo me gustaría estar a su altura cuando todo esto pase y pueda volcar en ellos todo mi agradecimiento.

La fotografía que ilustra este texto es, lógicamente, obra de ..ädri..

lunes, 7 de diciembre de 2009

Misterios sin resolver

Si a uno le regalan una báscula sin haberla pedido, lo primero que se te ocurre es que parece que te estén llamando gordo y que deberías controlar tu peso. Pero si el objeto en cuestión lleva varias viñetas de Superman incorporadas uno no se plantea si el regalo en cuestión tiene un doble sentido. A día de hoy, no sé quién me ha regalado este pequeña joya que ya preside mi baño pero estoy muy contento. Y la verdad es que también muy intrigado. Quizá tenga que poner un anuncio en el periódico para ver si alguien sabe algo...

Por cierto, esta es mi entrada 200 y ver que algunos de vosotros seguís leyendo este minúsculo habitáculo del mundo, me alegra un montón. Gracias.

viernes, 4 de diciembre de 2009

Una ciudad diferente

Uno de mis hábitos confesables es redescubrir la ciudad en la que habito. Muchos días salgo de casa sin rumbo ni dirección y me pierdo entre calles imposibles buscando algo que sorprenda mi rutina y me haga despejar la mente.

Alguna vez lo consigo, otras no. Pero si la ciudad no logra sorprenderme a mí tengo la suerte de poder disfrutar con las fotografías de locustone que sabe captar como nadie la otra cara de estas calles que tanto adoro a pesar de todo. Me encanta comprobar a través de sus imágenes que Zaragoza tiene un corazón latente que la impulsa cada mañana a regenerarse y que tiene un millón de caras aún por descubrir.

A veces pienso que las fotografías que realiza uno (como lo que escribe) es una forma más de conocer a la persona. También muchas veces lamento no ser capaz de comunicarme mejor con él porque, aún así, me ha demostrado que es una persona especial que vale mucho la pena. Y no solo porque esté haciendo feliz a una de las personas que más quiero en este mundo.

La fotografía que ilustra este texto es, lógicamente, obra de locustone

jueves, 3 de diciembre de 2009

Sin lágrimas

"Sus primeros padres adoptivos lo devolvieron a St. Cloud's; pensaban que le pasaba algo; nunca lloraba. Sus padres adoptivos se quejaron de que se despertaban ante el mismo silencio que, en primer lugar, los había movido a adoptar a un niño. Se despertaban alarmados porque el bebé no los había despertado, se precipitaban en su habitación esperando encontrarlo muerto, pero el desdentado Homer Wells se mordía los labios, quizás haciendo muecas, pero sin protestar por no haber sido alimentado ni atendido. Los padres adoptivos de Homer siempre sospecharon que el niño permanecía despierto, sufriendo en silencio, durante horas. Consideraron que esto no era normal.

El Dr. Larch les explicó que los niños de St. Cloud's estaban acostumbrados a permanecer acostados sin ser atendidos. Por cariñosamente dedicadas que fuesen, Enfermera Ángela y Enfermera Edna no podían correr a atender a cada bebé en el instante mismo en que empezaba a llorar; llorar no era de mucha utilidad en St. Cloud's (aunque en lo más recóndito de su corazón el Dr. Larch sabía muy bien que la capacidad de Homer para contener las lágrimas era insólita aún tratándose de un huérfano)."

Fragmento de Príncipes de Maine, reyes de Nueva Inglaterra, de John Irving.

¿Y en la vida que vivimos? ¿Merece la pena llorar? ¿Sirve para algo?

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Un precioso adiós

"Abrirla solo en caso de fallecimiento"

"Solo me entristece la muerte por una razón, por no poder volver a ver a mi esposa, la persona que más quiero en este mundo, también la más honesta, la más íntegra, la más buena: la mejor."

"Gracias por toda la felicidad que me diste. Recuerda tú los momentos de felicidad que vivimos juntos y que esos recuerdos te sirvan de ayuda en estos momentos tristes. No te dejes dominar por la tristeza (...) Un beso muy largo, interminable."

Carta póstuma de Ángel González a su esposa.

La fotografía que ilustra este texto es obra de pombri

A contracorriente

Nunca le había sonreído la vida. Era un chico tímido, retraído en exceso y no era guapo, por no decir que era feo. No había probado nunca a qué sabían los labios de una mujer pero cada noche soñaba con ella. Apenas tenía amigos y tampoco a nadie al que contar que esa chica se había convertido casi en una obsesión.

Por casualidad, un día consiguió su número de teléfono. Y se pasó tardes y tardes con el móvil en la mano a punto de mandarle un sms. Un día, chateando por internet, de repente, reunió el valor, cogió el móvil y le escribió el sms más bonito que nunca había concebido, ni siquiera imaginado... En él le pedía una cita.

Ella se resistió al principio pero luego aceptó a quedar con él casi por compasión. Y sucedió el milagro. La timidez dejó de ser tal y, sin saber cómo, a una gracia le siguió otra y ella acabó por aceptar el beso en los labios que él le llevaba intentando robar desde que la conocía. Aquella noche en su casa sintió por primera vez en la vida que era feliz. Poco más se podía decir.

Al día siguiente, se levantó, repitió la rutina de cada día pero, contento, todo parecía diferente. Llegó al instituto sonríendo, entró en su clase y allí estaba ella pero no como la recordaba. Rodeada de su grupo de amigos no dudó en señalarle riéndose y burlándose de él, del sueño que él creía haber cumplido la noche anterior, mientras imitaba su beso inexperto y atemorizado.

La fotografía que ilustra este texto es obra de elduendedelparque

martes, 1 de diciembre de 2009

Tic, tac

"El tiempo no muere jamás, el círculo nunca se completa"

Fragmento de Antes de la lluvia, de Milcho Manchevski.

¿Es la búsqueda de la curva que cierre el círculo la que nos hace seguir avanzando en el mundo? Hay días en los que uno se cansa de buscar, de intentar comprender qué hizo mal, en qué se equivocó, de no tener claro qué es el bien y qué es el mal, de aullar en las noches de invierno, de buscar esa respiración en la cama que se acompase con la tuya... El reloj sigue girando. Falta menos para ser feliz. Ojalá.

La fotografía que ilustra este texto es obra de su-sa-ni-ta

lunes, 30 de noviembre de 2009

Mañana...

Alguna vez he escrito sobre mis fobias aunque necesitaría cuatro blogs mucho más prolíficos que éste para que pudieran caber todas. Pero si me preguntaran cuál es mi mayor fobia, estos días respondería que es el miedo al futuro. Me aterra pensar que será de mí mañana, que pasará con tantas y tantas cosas que tengo cerca, qué habrá donde no esté lo que ahora conozco, qué desconocimiento actual me llevará a equivocarme de camino mañana, si llegaré, si dentro de dos meses todo habrá dado un vuelco, si mi sueño dejará de serlo, si mi cuerpo se estabilizará o se desestabilizará del todo, si finalmente lograré ser una persona normal... Por eso trato de ponerme metas a corto plazo, objetivos que no me agobien en exceso, que no me hagan pensar en si habrá futuro, en qué pasará en él... A veces lo consigo, otras, como esta noche, no.

domingo, 29 de noviembre de 2009

Pequeñas ilusiones

Gracias a mi trabajo he tenido la suerte de conocer a músicos, escritores y artistas a los que escuchaba, leía o contemplaba con avidez cada vez que hacían el mínimo movimiento. En mis encuentros me he decepcionado con algunos de ellos, me he dado cuenta de que nadie es como aparece en la televisión, pero en esas entrevistas también he descubierto, bueno más bien he aprendido, que mucha gente que no lo parece por lo que hace tiene un discurso muy coherente, con mucho que decir y del que se puede aprender mucho.

Dentro de menos de un mes (del 18 al 20 de diciembre) se celebra en Zaragoza el Salón del Cómic y desde que me enteré que viene Paco Roca estoy ilusionado con la posibilidad de tener un encuentro con él. Cuando descubrí Arrugas me encantó pero es que después Las calles de arena, Emotional world tour o incluso El juego lúgubre me han hecho engancharme al autor, casi al mismo nivel que a Liniers.

Supongo que son estas pequeñas ilusiones a corto plazo lo que hacen que la vida sea más agradable. Quizá por eso, me agarro a ellas.

viernes, 27 de noviembre de 2009

Bonitas estupideces

"A ver, ¿cómo quiere que se lo cuente? No lo iba a entender, no lo entiendo ni yo. Se puso a hacer café, y yo empecé a cotillear en sus cosas. Y de repente, sentí esa estupidez que por lo visto le da a mucha gente."

Fragmento de Abre los ojos, de Alejandro Amenábar.

La fotografía que ilustra este texto es obra de societat secreta

Buscando la suerte

Quizá es el momento de que la suerte cambie, de que todo vaya viento en popa incluso ahora que ni la fortaleza física acompaña. Porque mañana todo será distinto y si no, haremos que sea diferente, trataremos de que el equilibrio deje de ser efímero porque, pese a todo, nos lo merecemos.



QUE TINGUEM SORT

Si em dius adéu
Vull que el dia sigui net i clar
Que cap ocell
Trenqui l'harmonia del seu cant
Que tinguis sort
I que trobis el que t'ha mancat en mi

Si em dius et vull
Que el sol faci el dia molt més llarg
I així robar
Temps al temps d'un rellotge aturat
Que tinguem sort
Que trobem tot el que ens va mancar
Ahir

I així pren, i així pren
Tot el fruit que et pugui donar
El camí que poc a poc escrius
Per demà
Que demà, que demà
Mancarà el fruit de cada pas
Per això malgrat la boira cal
Caminar

Si vens amb mi
No demanis un camí planer
Ni estels d'argent
Ni un demà ple de promeses sols
Un poc de sort
I que la vida ens doni un camí
Ben llarg

I així pren, i així pren
Tot el fruit que et pugui donar
El camí que poc a poc escrius
Per demà
Que demà, que demà
Mancarà el fruit de cada pas
Per això malgrat la boira cal
Caminar

QUE TENGAMOS SUERTE (Traducción al castellano)

Si me dices adiós
quiero que el día sea limpio y claro,
que ningún pájaro
rompa la armonía de su canto.

Que tengas suerte
y que encuentres
lo que te ha faltado en mí.

Si me dices "te quiero",
que el sol haga el dia mucho más largo,
y así, robar
tiempo al tiempo de un reloj parado.

Que tengamos suerte,
que encontremos
todo lo que nos faltó ayer.

Y así toma todo el fruto que pueda dar
el camino que, poco a poco, escribes para mañana.
Que mañana faltará el fruto de cada paso;
por eso, a pesar de la niebla, debes caminar.

Si vienes conmigo
no pidas un camino llano
ni estrellas de plata
ni una mañana llena de promesas,
solamente un poco de suerte,
y que la vida nos dé un camino
bien largo.

La fotografía que ilustra este texto es obra de annais

jueves, 26 de noviembre de 2009

Al dueño de los sueños

Me gustaría que alguien fuera capaz de saltar sobre mi balancín y propulsarme hacia un mañana mejor en el que las pesadillas del presente no fueran más que un pasado enterrado para siempre.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

El reloj del tiempo

Las prisas no son buenas consejeras para nada. Ojalá pudiera manipular el tiempo a mi antojo, pero solo hacia delante para que cuando quisiera ir hacia atrás me diera cuenta de todo lo que me he perdido por estar cegado con algo que aún no ha llegado. Sería una bonita lección.

Me gustaría que llegara ya el 2010 pero si eso significa que me voy a perder este mes y poco de sonrisas, barras de bar, chistes sin gracia, anécdotas silenciosas, miradas que comprenden un infierno, subidones, tardes enteras de hastío y no saber en qué pensar para desagobiarse, peleas enconadas que al final no tienen más importancia, noches de insomnio y de series, películas, consejos de amigo, taquilleras que no esbozan ni media sonrisa pero que me gustan, escaleras mecánicas que me aterrorizan, líneas continuas que indican por donde no se puede pasar, conciertos, cumpleaños, regalos de navidad... y tantas y tantas cosas insignificantes que dan fuerza para vivir, no quiero que los segundos sean minutos, ni que los minutos sean horas, ni que éstas sean días... Por todo esto y porque, además, hoy tengo más que nunca miedo al futuro.

Fuerzas

Soy tan caótico que ni siquiera soy capaz de cumplir lo que pienso que voy a hacer. Lo digo porque no he tardado ni cinco días en darme cuenta que si abrí este blog era precisamente por lo que he creído estos días que lo iba a cerrar. Para encontrar una ventana, una válvula de escape en la que poder dar rienda suelta a mi escritura tan anquilosada en un trabajo en el que, irónicamente, me dedico a escribir. Pero también para volcar mis rabias, mis frustraciones y mis alegrías, para ser capaz de no guardarme dentro tantas y tantas cosas que la experiencia me dice que explotan y es mucho peor el daño que hace la pólvora estallando que el simple hecho de guardar y tragar. Por ese mismo motivo, y por mi inconstancia, vuelvo a escribir y prometo intentar ser más alegre, pero a día de hoy solo puedo asegurar la intención, nada más.

sábado, 21 de noviembre de 2009

Hasta luego

Es una osadía pensar que nada de lo que sucede te afecta, que has construído una coraza de acero en la que rebotan todas las ostias que te da el simple hecho de estar en el mundo, que no te han concebido para triunfar. A veces es mucho peor soñar que tener los pies en el suelo. Y es demasiado tarde cuando te das cuenta de que cuando unos están arriba otros están abajo y que, por alguna razón que se escapa, estar en la cima de la pirámide no es algo para lo que has nacido. Hoy he comprendido lo que soy.

Olvidaros de todas las tonterías que dije alguna vez, de las que he dicho (y hasta en las que he creído) en estos nueve meses de aventura bloguera. Nada era verdad. Ahora mismo, en este instante, en este segundo, en este minuto, en esta hora, en esta noche que se plantea eterna nada tiene sentido... Ni siquiera este blog que os prometo que nació con otra intención que en lo que se ha convertido en los últimos días. Por eso, quizá hasta todo esto ha dejado de tener sentido.

La fotografía que ilustra este texto es obra de costadelsol59

viernes, 20 de noviembre de 2009

Vivir para siempre

Cada mañana se levantaba maldiciendo la suerte que le había tocado vivir. No se planteaba lo que tenía, la suerte acumulada a lo largo de los años. Siempre es más fácil maldecir lo que no se posee, la mirada que nunca se perderá en tus ojos y la realidad que sobrepasa toda la normalidad de una vida rutinaria y aburrida.

Aquella mañana todo empezó igual, la rutina se impuso en su devenir hasta que una visita al médico lo cambió todo. Una pared, una puerta, dos frases, una realidad aislada en formol revolucionó su vida. Sin quererlo empezó a maldecirse con rabia contenida. Y no por lo que no tenía si no por no ser capaz de comprender en qué consistía vivir. En vivir. Ni más ni menos.

Y fue en ese momento, cuando más cerca se sentía de la muerte, cuando alguien había decidido poner fecha de caducidad a este sufrimiento cuando se dio cuenta de que no se quería ir... nunca. Porque prefería vivir y poder ver cada mañana su cara somnolienta aunque nunca fuera suya, aunque cada segundo, cada minuto y cada hora que pasara estaba más lejos de él, que irse para siempre sin tenerle en mente cada uno de los segundos de su rutina diaria.

La fotografía que ilustra este texto es obra de Mikel Sastre Morro

miércoles, 18 de noviembre de 2009

Nada dos veces

Nada sucede dos veces
ni va a suceder, por eso
sin experiencia nacemos,
sin rutina moriremos.

En esta escuela del mundo
ni siendo malos alumnos
repetiremos un año,
un invierno, un verano.

No es el mismo ningún día,
no hay dos noches parecidas,
igual mirada en los ojos,
dos besos que se repitan.

Ayer mientras que tu nombre
en voz alta pronunciaban
sentí como si una rosa
cayera por la ventana.

Ahora que estamos juntos,
vuelvo la cara hacia el muro.
¿Rosa? ¿Cómo es la rosa?
¿Como una flor o una piedra?

Dime por qué, mala hora,
con miedo inútil te mezclas.
Eres y por eso pasas.
Pasas, por eso eres bella.

Medio abrazados, sonrientes,
buscaremos la cordura,
aun siendo tan diferentes
cual dos gotas de agua pura.

Nada dos veces, de Wislawa Szymborska.

La fotografía que ilustra este texto es obra de Ventura Carmona

Dudas abordables

¿Y si me muero mañana? ¿Y si no vuelvo a sonreír? ¿Y si sentir es solo una ilusión que aborda mi corazón? ¿Y si las palabras que intenté expresar nunca llegaron a su destino? ¿Y si sentirse inferior es una sensación que nunca me quitaré de encima? ¿Entonces seguiré pensando en ti aunque tú no muevas ni un párpado, ni una ceja, ni un labio cada vez que me ves? No lo dudes. Nunca lo dudes.

martes, 17 de noviembre de 2009

Un lugar en el mundo

"Dicen que las princesas son tan sensibles que notan la rotación de la tierra, que si están lejos de su reino se enferman, que hasta se pueden morir de tristeza."

Fragmento de Princesas, de Fernando León de Aranoa.

¿Y si no tienes un reino al que volver para matar la tristeza?

La fotografía que ilustra este texto es obra de Sergi Bernal

Un día cualquiera


Los principios siempre son diferentes pero el final siempre es el mismo.

Sin título

La vida puede ser maravillosa. Hay días en los que se cumplen todos tus deseos, en los que aquello en lo que llevas pensando tanto tiempo se resuelve de la noche a la mañana. Entonces tienes unas ganas enormes de gritar, de compartir tu radiante felicidad, de llamar a todo el mundo, de regalar sonrisas, de olvidar lágrimas y sentir, por fin, lo que realmente viniste a buscar a este mundo. Al fin y al cabo, ser feliz no es tan difícil, solo hay que estar en el cuerpo, el momento y el lugar acertado un día cualquiera.

Sin embargo, hoy no ha sido ese día.

domingo, 15 de noviembre de 2009

Poemas póstumos

Que la vida iba en serio
uno lo empieza a comprender más tarde.
Como todos los jóvenes, yo vine
a llevarme la vida por delante.

Dejar huella quería
y marcharme entre aplausos.
Envejecer, morir, eran tan solo
las dimensiones del teatro.

Pero ha pasado el tiempo
y la verdad desagradable asoma.
Envejecer, morir,
es el único argumento de la obra.

Jaime Gil de Biedma

Emociones a flor de piel

¿Uno no es más feliz siendo útil a los demás? De una premisa tan sencilla, bonita y hasta simplista (según quien la diga), el sueco Lasse Hallström consiguió realizar una versión maravillosa de la obra de John Irving, Las normas de la casa de la sidra. Dos horas de película en las que el espectador tiene margen suficiente para disfrutar del paisaje, del espléndido guión y de la evocadora banda sonora.

Y, mientras saborea todo esto, reflexiona sobre el aborto, la orfandad, las relaciones de pareja, la integración racial, el incesto... y todo sin radicalismos de ningún tipo ni opiniones sesgadas. Es cada uno el que se va formando su propia opinión y las ideas. Una película emotiva que recuerdo haber visto en los ya desaparecidos cines Buñuel hace diez años y que esta noche he vuelto a ver para intentar volver a sentir todo ese torrente de emociones que le hacen sentirse muy vivo a uno.

Buenas noches, príncipes de Maine, reyes de Nueva Inglaterra.

sábado, 14 de noviembre de 2009

Al otro lado de la escalera

Me gustaría subir los escalones de dos en dos para llegar cuanto antes al claro que creo vislumbrar desde aquí abajo. Esta noche solo tengo ganas de gritar hasta encontrar la estabilidad.

Retratos de infancia

De repente me he acordado de mi niñez...

viernes, 13 de noviembre de 2009

Rutinas (¿rotas?)

Confidencias en la barra del bar al calor de unas manos amigas o incluso enemigas, perdones eternos por cosas que nunca debieron decirse, sonrisas y carcajadas impulsadas por las propias sinergias de vivir, temores y temblores nublados por malos presagios aún peores, lágrimas sentidas y compartidas, celos irracionales, comidas que no necesitan vino para acabar en jolgorio, llamadas inteligibles a horas intempestivas, mensajes divertidos en domingos aburridos, una voz metálica y divertida, obsesiones compartidas (y no), cervezas, nesteas, limonadas y cubatas sin fin, mañanas de domingo culturales, croquetas en tardes asfixiantes de trabajo, tu hipnotizadora mirada que no puedo dejar de ver en todas partes, la(tu) sonrisa más bonita del mundo... Quedan tantas y tantas cosas por venir que me aterra la posibilidad de que no pueda disfrutarlas.

La fotografía que ilustra este texto es obra de Memo Vasquez

jueves, 12 de noviembre de 2009

La importancia del momento




946.080.000 segundos, doscientos sesenta y dos mil ochocientas horas, diez mil novecientos cincuenta días, trescientos sesenta meses, treinta años, tres décadas, seis lustros... No son nada.

martes, 10 de noviembre de 2009

Agarrarse a la utopía

"¿Cómo quieres que tenga fe en la humanidad si hubo que poner cisternas automáticas en los baños públicos porque ni siquiera puedes confiar en que la gente tire de la cadena después de hacer pis?"

Fragmento de Si la cosa funciona, de Woody Allen.

Hace tiempo que dejé de tener esperanzas en aquel que comparte el viaje en autobús conmigo, en el que me cede el paso en una calle estrecha, en el que se bebe la cerveza en la misma barra que yo, en mi compañero de trabajo, en el que promete que va a cambiar el mundo, en el que regala abrazos y en el que amablemente te pide ayuda. La humanidad hace tiempo que camina perdida en manos de un capitalismo físico, psíquico y económico que nos aniquila la voluntad ahora que se cumplen veinte años del fin de una utopía mal construída. Y, sin embargo, sigo creyendo en ti y en el milagro de tu mirada.

viernes, 6 de noviembre de 2009

Un presente que nunca llega

A lo lejos, tu ausencia. Tan real como tu falta de caricias, tan lejana como esa sonrisa que no es mía. Una sonrisa tan preciosa como esa calma acelerada que solo tus ojos pueden darme. Y a mi lado, el presente que nunca llegará. Y un futuro que cada vez está más lejos de lo que siempre quise.

jueves, 5 de noviembre de 2009

La fugacidad de la felicidad

Se levantó muy animado, a pesar del mes horrible que estaba pasando. Desayunó en silencio, esta vez no se puso música ni la radio, ni mucho menos la televisión. Se duchó con agua fría y ya estaba listo para empezar su rutina matinal. Salió de casa como cada mañana, cerró la puerta, le dio dos vueltas a la cerradura, miró el ascensor que no dejaba de emitir un sonido extraño y tarareando una canción bajó las escaleras.

Estaba lloviendo pero le dio igual. En quince minutos llegó al trabajo y poco a poco se fueron torciendo las cosas. Nada salió bien aquel día, su jefe le echó varias broncas, no tenía ganas de hablar y todo el mundo hablaba sobre lo que iba a pasar con él. La ilusión matinal pronto se convirtió en un nubarrón gigante. Nada le daba tranquilidad, todo le parecía mal menos su sonrisa. Solo su dulzura era capaz de darle calidez a sus entrañas, solo mirarle le daba la calma y las ganas necesarias para seguir adelante, solo su olor le hacía olvidar la sensación de no ser él que le perseguía, solo su enigmática mirada le hacía comprender dónde se escondía su felicidad...

El día acabó como todos los que empiezan, sin más misterio ni secreto que la rutina de una montaña rusa que se movía en torno a ella. Y cuando se acostó, en esos minutos en la oscuridad antes de que los ojos se le cerraran, lo entendió todo. Si no le gustaba lo que hacía, si le sentaban mal los comentarios de la gente, si le dolía que jugaran con su futuro sin su consentimiento, si la casa se hacía fría y enorme a pesar de su pequeñez, si los días no eran perfectos y las sonrisas solo duraban unos segundos, era porque ella no estaba su lado. Tan cerca de la felicidad y tan cerca de la tristeza.

La fotografía que ilustra este texto es obra de Otema

¿A dónde nos dirigimos?

No me gusta ser catastrofista. De hecho, me cabreo muchas veces cuando todo el mundo da por sentado que actualmente la educación es una mierda y que no hay nadie que controle a los niños, pero me ha hecho tanta gracia esta viñeta que no he podido resistirme a compartirla...

martes, 3 de noviembre de 2009

¡Salta!

"Se suele decir que, sea cual sea la verdad, la gente ve lo que quiere ver. Hay personas que pueden dar un paso atrás y descubrir que les faltaba ver las cosas con más perspectiva. Otras personas se dan cuenta de que la vida les está pasando factura. Otras pueden ver lo que estaba ahí desde el principio... Y luego estan ésas personas, aquellas que huyen lo más lejos posible para no tener que verse a sí mismos."

Gossip girl

Por muy aburrida e intrascendente que uno crea que es su vida, siempre pasan cosas. A veces tan rápido y tan constantes que casi ni se sienten. Pero cuando un día alcanzas la misma velocidad que el mundo al que vas persiguiendo lo ves todo con claridad. Entonces te das cuenta de que es el momento de parar, de dar ese salto al vacío que te ha de hacer rebotar en el suelo para volver con más energía y en un piso superior antes que estrellarte.

lunes, 2 de noviembre de 2009

Cuerdas que atan

Una de las escenas literarias más dramáticas que conozco la descubrí cuando en el instituto tuve que leerme Niebla, de Miguel de Unamuno. Cuando Augusto Pérez decide suicidarse por (des)amor, descubre que, en realidad, no es él, que no está vivo, que existe porque el propio Unamuno le ha creado y que su final no lo puede decidir porque está en manos de su creador.

Años después, 1984, de George Orwell, me abrió los ojos. Con ella comprendí que no somos tan libres como creemos. Y lo que es peor, que no sabemos hasta qué punto estamos vigilados y cuánto están condicionados nuestros actos por las oscuras intenciones de unos pocos.

Estos días no dejo de darle vueltas a qué nos impide tomar nuestras propias decisiones, qué nos empuja hacia atrás cuando queremos avanzar, quién dirige ese contrapeso que hace que nos movamos tan lentamente cuando creemos querer ir en una dirección. ¿Quién es el manipulador de las marionetas de este teatro de títeres en el que vivimos?

La fotografía que ilustra este texto es obra de Erika Daniela