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lunes, 4 de abril de 2011

Oscuridad

Las líneas continuas suelen ser más delgadas e inestables de lo que nos empeñamos en creer en muchas ocasiones. Para alguien inestable emocionalmente es muy fácil dejarse arrastrar por un lado del camino sin pensar jamás en qué pasará al otro lado, en qué sucederá cuando haya que hacer un adelantamiento porque algo obstruye la carretera. Cuando a alguien le hacen cruzar una línea continua de un modo inesperado y súbito para no volver nunca, es muy difícil seguir conduciendo una maquinaria que no acaba de tener un sonido suave de motor.

viernes, 11 de febrero de 2011

La única opción es la realidad

Pesan demasiado, lo suficiente como para no poder andar con comodidad, para que cada paso que dé cueste tanto que tambalee mi rutina y casi hasta mi vida. El plomo que abulta en mi zapatilla impide que me mueva más deprisa, que todo fluya, que se deslicen mis pasos entre un cemento abrasador que me bloquea. Si algo he de confesar en noches tan oscuras como la de hoy es que tener los pies en el suelo no es una opción, es la única realidad.

La fotografía es de daniocalop93

viernes, 4 de febrero de 2011

Per a tu

¿De qué me sirve sentir si el viento se lleva con fuerza todos los sentimientos que tu no presencia me impide verter? ¿Para qué hacer planes si no sabes nunca donde llevan? ¿Vale una caricia suave e indolora para comprender lo que realmente no abarcas? ¿Y una llamada para derramar unas lágrimas que borren tantas y tantas carreteras, vías de tren o aviones sin nombres que nos separan? No puedo dormir, tengo miedo a cerrar los ojos y que cuando el sobresalto o el descanso me obliguen a abrirlos se esfume tu presencia...

La fotografía es de Señorita Cactus

lunes, 31 de enero de 2011

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sábado, 25 de diciembre de 2010

Et trobo a faltar

Es mi primera Navidad. Sería mejor si todo fuera diferente. Si no me tuviera que tomar los canapés mientras vuelo en conversaciones ajenas que quizá antes de que acabe la noche tenga, si no sintiera cada uno de los segundos del reloj que caen antes de las doce de la noche, si no me agobiara el sonido de los pasos que no son tuyos sino de tu calzado, si las notas del piano no me envolvieran mientras pienso en esa serie perdida, en ese parque en el que nuestros pensamientos confluyen, si no se me escaparan tus manos, tus caricias y tus besos cuando te creo dormir a mi lado... Supongo que todo sería mejor si pensara en otro idioma, si nada estuviera tan lejos como tu sonrisa... Si este bautizo se escribiera a cuatro manos.

lunes, 13 de diciembre de 2010

Desorden neuronal

Suele pasar que el calendario no da tregua, que los días pasan (o llegan) y que cuando más se acostumbra uno a la situación en la que está, más miedo tiene a que todo cambie, a que vuelva a su estado natural, a que el pasado sea presente, o a que el futuro no sea presente sino días que no vendrán o que ya han pasado. A veces, pienso en esconderme por las esquinas de las calles oscuras y frías para que no me asalten las dudas y para no encontrarte en una acera cualquiera... Pero, al final, pasa que da igual. Toda precaución es poca cuando las palabras te asaltan de repente y el miedo te desordena todo el caos en el que vivías.


viernes, 15 de octubre de 2010

¿Por qué te fuiste?

El viento acaricia mis oídos como si tu presencia volviera a ser real. Como si quisieras susurrarme que sigues aquí, entre nosotros. Que todo pasó, que fue una broma, quizá de mal gusto, que solo querías comprobar que todo seguía igual, que no querías hacernos daño... Silbas como si estuvieras a cada paso, en cada instante, en cada barra de bar que he recorrido estos días.

Todo es injusto. Me atormentan tus recuerdos y el no saber si mañana volverá a pasar lo mismo... No duermo. No puedo cerrar los ojos. La tristeza me aletarga, me apelmaza, recordando como se apagó la luz hace un año. Soy injusto, no quiero echarte de menos, siento rabia de mí mismo porque quisiera que desaparecieras de mi recuerdo... ¿Por qué te fuiste? Un año después, todavía recuerdo aquella llamada de teléfono.

P.d. Creo que es lo más caótico que he escrito en años... Como mi cabeza hoy...

jueves, 7 de octubre de 2010

Tristezas

I.

Díme que allí donde estés, a veces te acuerdas de mí, de lo que pudo ser, de lo que no fue, de lo que te dije y te escribí, de lo que hablamos una noche cualquiera, hazme creer que te olvidaste de mandarme tu número para que pudiera llamarte...

II.

Díme que cuando te vayas de aquí y estés tan lejos que no puedas oírme, que cuando grite pidiendo auxilio, habrá un hueco para mí, que tu luz eterna me seguirá guiando entre la oscuridad, que tu mano será más fuerte y que continuarás siendo mi referente para luchar contra las tempestades que han de venir.

La fotografía es de josegrancanaria

lunes, 4 de octubre de 2010

La casa azul II

Mi vecino ya no se ducha como antes. No sé cuál es el motivo pero ahora su rutina es totalmente diferente y, con ella, la mía también. A las dos y media de la madrugada se oye una llave intentando abrir el portal de mi edificio, después de un leve forcejeo provocado por la dureza de la cerradura y el desgaste de la llave, el joven (creo porque aún no he logrado desvirtualizar su existencia) logra abrir la puerta y se cierra con un golpe duro. Llega a su casa y enciende el televisor en un canal de teletienda que se queda a todo volúmen buena parte de la noche.

El resto del vecindario se ha vuelto muy aburrido y anodino. Hace días que no me encuentro a la abuela metomentodo y mi vecino de enfrente lleva más de un año sin aparecer. Por si fuera poco, la bicicleta que aparecía casi siempre en el ascensor cuando me iba, también ha dejado de vivir en mi edificio. Todo a mi alrededor cambia, sus rutinas, las existencias, las compañías... En mi vecindario parecen adaptarse a los cambios perfectamente. Me temo que yo no seré capaz. Que cuando la distancia inunde mis días grises me sentiré perdido y sin brújula, con el temor y la inseguridad de que nada será lo mismo, con la fragilidad y el miedo de... En la casa azul nunca sabes a qué hora amanece porque, en realidad, nunca puedes saber cuánto de largas se van a hacer las noches.

martes, 14 de septiembre de 2010

Sueños y más sueños

Un sueño me persigue los últimos días. Las olas rompen con fuerza contra el acantilado. Y yo las miro desde arriba.

La fotografía es de Toral

jueves, 2 de septiembre de 2010

Las vacaciones de los normales

Hoy me he acordado de la bronca que me echó mi profesor de octavo de EGB, después de darme las notas de alguno de los trimestres. Me acusó de ser un chico normal que no aspiraba más que a cumplir (creo que el motivo es que no tenía ningún sobresaliente aunque tengo recuerdos difusos).

Este chico normal ha cumplido todo el año en su puesto de trabajo y es el momento de parar para tomar oxígeno, de olvidarse de lo que se ha venido encima de repente, de conocer nuevos lugares, de echar de menos las rutinas diarias y las amistades que me salvan la vida día tras día, en definitiva, de disfrutar de unos días de vacaciones. Qué le voy a hacer. Pasan los años y sigo teniendo las manías de las personas normales. No me busquen porque no me encontrarán. ¡Hasta la vuelta!

lunes, 16 de agosto de 2010

Cruzar el Rubicón

En la noche del 11 de enero del 49 a.C., Julio César, gobernador de la Galia, se detuvo con todo su ejército en la orilla del río Rubicón, camino de Roma. La duda le atormentaba. El Rubicón era la frontera entre las provincias romanas y las Galias, era el límite que protegía al imperio de las guerras internas. Cruzarlo significaría declarar la guerra civil y no había vuelta atrás, o Julio César conquistaba el Senado o sería despojado de todo su poder. Al grito de Alea jacta est (La suerte esta echada), Julio César cruzó con sus tropas el río. La Segunda Guerra Civil de la República de Roma acababa de comenzar.

Creo que nunca he cruzado el Rubicón y a veces me planteo si habrá algún día en que me atreva a actuar sin miedo a las consecuencias, a tomar impulso para empezar de cero, a olvidarme de todo lo que un día se tambaleó, a querer a pesar de todo, a dejar de lado todo lo que no me gusta y a empezar quién sabe dónde y cuándo, a dar un paso, ese que quizá sea el definitivo para mi felicidad, a escucharte, a no necesitar de noches largas y ocupadas para no pensar... ¿Sabéis? Quizá haya un día en el que no tenga que pensar en el Rubicón porque dar un paso adelante ya no lo necesite. Mientras tanto simplemente seré... feliz.

domingo, 11 de julio de 2010

Realidad entre cervezas

Escribiendo ahora corro el riesgo de no valorarte, de no echarte de menos, de no querer besarte en cada instante de tu vida, de no valorar lo que fui y lo que soy, de no calibrar en mi mente lo que me sucede cuando me muero por hablar de ti y no lo hago.

Escribiendo a estas horas y en este momento puedo comprender qué es lo importante en mi vida y qué es lo que realmente soy. Entre tubos de cerveza, sonrisas y símiles absurdos que ni yo mismo me creo, quizá he entendido que ya vale, que no voy a avanzar nada si cada vez pienso en lo de siempre, que sería un hipócrita si doy consejos que ni yo mismo me aplico. Y que la felicidad no puede/debe estar tan lejos. Porque te quiero... pero más os quiero a vosotros.

sábado, 10 de julio de 2010

Contra la canícula interior, contundencia

Una vez más no he sido yo el que he puesto cordura a las cosas. Así que, a partir de ahora, quizá es mejor que antes de dar cualquier paso lo consulte con mi ángel de la guarda, si ella me sigue aguantando después de tantas y tantas tonterías...

A pesar de todo (o sea de nada), sigo igual de bien que hace dos semanas, mejor que hace cuatro e infinitamente mejor que hace ocho... La vida no para y eso es lo mejor de todo, que vivimos. Y al que no le guste e intente boicotearlo que se encierre y me deje en paz que así soportará mejor el calor.

jueves, 8 de julio de 2010

¿Qué hay de lo mío?



Oscuridad. Jaleo. Mucho calor y altibajo inconsolable. Esta noche, como la de ayer, la de anteayer, la del lunes y las del fin de semana, solo necesito tu abrazo. Sentir que no estoy solo y que mis lágrimas nunca fueron tan absurdas...

lunes, 28 de junio de 2010

El futuro no es ayer

Me asusta el futuro pero más los sueños. Sentir que no he avanzado nada. Que lo que antes eran besos, ahora son caricias; que donde residía la vergüenza, ahora lo hace la impotencia; que donde había duda ahora hay seguridad; que el calor sigue existiendo y que el insomnio ya no tiene la misma gracia. Lo malo del futuro es que no tiene nada que ver con el pasado, aunque sea tan reciente.

domingo, 27 de junio de 2010

Olores

Huele a verano. El suavizante de las bufandas ya no me invade en las noches de regreso a casa en las que el calor no hace más que olerme a granizados con mojito, a cervezas bien frías, a tortillas desencajadas, a fotografías veladas al amparo del chaparrón, a fines de semana eternos si la autoridad lo permite, a graffitis que nos enseñan la otra cara de la ciudad, a contracultura, a riberas malaprovechadas, a puentes tendidos a la risa, a acordes certeros que me recuerdan que vivir no es estar, a funciones de teatro que nunca acabaré, a pantalones cortos deshilachados que tratan de demostrar que la modernidad nos ha invadido, a maletas sin asa...

Estamos todavía en junio y el verano lo ha impregnado todo. Hasta los recuerdos de hace un año. Huele a verano. Ya da igual.

La fotografía es de gnavaga

martes, 22 de junio de 2010

Algún día iré...

Uno siempre tiene en la cabeza sitios mágicos que quiere visitar. Y hablo de lugares físicos y reales, no de una Ítaca o de un Nunca Jamás cualquiera. Con marmota siempre hemos fantaseado con ir a Islandia (aunque viendo los precios y mi maltrecha economía, gracias en cierto modo todavía a Carrefour y a Endesa, nunca lo visitaré). Cuando aún estaba estudiando en la Universidad pensaba en Rumanía pero hoy he recordado que cuando iba todavía al colegio ví un documental de Sarajevo en 1984 (sede de los Juegos Olímpicos de Invierno) cuando la capital bosnia vivía el peor asedio de la Guerra de Bosnia y, simplemente, me maravilló.

Por alguna extraña razón, mi cabeza lo había olvidado y esta noche ha vuelto a mí. ¿Sabiáis que Sarajevo se convirtió en la primera ciudad europea y la segunda en el mundo, tras San Francisco, en disfrutar de una red de tranvía eléctrico con servicio ininterrumpido en la ciudad? ¿O que es una de las ciudades más altas de Europa ya que algunos barrios están a más de 700 metros y que los picos que rodean Sarajevo llegan a más de 2.000 metros de altura? ¿Y que es conocida como la Jerusalén de Europa? Quizá algún día os lo pueda contar porque lo he visto en primera persona...

sábado, 12 de junio de 2010

Yo soy

Me declaro incapaz, impotente e incompetente. Y vosotros sois mis notarios.

miércoles, 9 de junio de 2010

Ni rastro de la tarta

Una pequeña muestra de mis regalos de cumpleaños. De la tarta no quedan ni las migajas y la cámara evidentemente no podía salir en la foto... Una pena es que no se lean las dedicatorias que encabezan ese cuaderno de cuentas... Todo forma parte de uno de los mejores cumpleaños de mi vida.