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martes, 28 de diciembre de 2010

Miedos

"Dentro de nosotros los miedos son poderosos, nos manejan y son capaces de acojonarnos, pero al escribirlos, al verbalizarlos, pierden mucho poder. Ahí fuera, en las líneas de una página, dejan de ser arrogantes y engreídos, no son casi nada."

Antes de que se me olvide, de Juanma Iturriaga.

viernes, 17 de septiembre de 2010

La espiral del silencio

En una clase aburrida de hace años descubrí la espiral del silencio. Elisabeth Noelle-Neumann venía a decir que es improbable que una persona que se siente en minoría dentro de un grupo dé una opinión contraria a lo que piensa la mayoría. Así se explican fenómenos como el nazismo (que abomina a casi todos pero no tuvo apenas contestación social en Alemania ni en círculos privados) o algunos tan dispares como las prohibiciones o no de fumar en un determinado sitio.

Sinceramente, a mí me da que pensar y no en la miseria de la raza humana. Por ejemplo, ¿es posible que sea una teoría para lavar la culpabilidad de los alemanes? ¿Realmente una persona ante la barbarie no es capaz de levantar la voz e intentar impedirlo por muy discrepante que sea su voz? ¿La estarán utilizando los políticos para fines que se nos escapan e incluso para aplacar descontentos sociales?

Por cierto, esta teoría solo se ha podido demostrar en las culturas occidentales... ¿Estará la globalización alienando nuestra voluntad?

sábado, 11 de septiembre de 2010

El amor por la literatura rusa

La literatura rusa. Esa gran desconocida y alabada por cualquiera que quiere dárselas de culto o de algo parecido. Así las cosas si yo confieso que me acabo de leer Aelita, de Alexéi Tolstoi, supongo que quedaré como uno de esos... Aelita, además de una película de cine mudo, es una novela de ciencia ficción escrita en los años 20 que refleja con una asombrosa minuciosidad la vida en Marte, donde reina una sociedad similar a la Rusia prerrevolucionaria. Un libro en el que nada es lo que parece y en el que la importancia de las sociedades está muy presente. Y no, no es un libro de propaganda comunista ni mucho menos. A veces cuesta entender como regímenes tan estrictos y controladores con lo que se publica no fueran capaces de ver la segunda lectura de la novela...

Y para lavar mi imagen de un cultureta cualquiera, os confesaré cómo llegó el libro a mis manos. Entre la maraña de novelas que habitan en el suelo del puesto de trabajo de mi jefe, ví una T roja enorme sobre un fondo plateado que me llamó la atención. Sí, era la portada de la novela. Así de interesado estaba en la literatura rusa...

miércoles, 26 de mayo de 2010

A vosotros, los mejores amigos del mundo

Tomar algo, bromear, sonreír, un plato de jamón y queso, derivar pacientes, paseos nocturnos, cervezas que no tomo, cuchicheos, planes inconclusos, reírnos de lo que fue y temer a lo que quizá no llegue nunca, un extraño presente, alegría, extrañeza, contrariedad, culpabilidad malentendida, confidencias, consejos, luces azules... Cada día tengo más claro por qué sonrío en noches como hoy, aunque a veces me dé la sensación de que la prudencia nunca ha sido mi principal virtud. Gracias por hacer el sueño realidad cada día, a pesar de la que está cayendo.

martes, 11 de mayo de 2010

Escritura abstinente

"(...)Sé lo que sentía. Yo ya hace casi doce años que no pruebo el alcohol, pero sigue pareciéndome inconcebible la visión de alguien en un restaurante con una copa de vino a medias. Me dan ganas de levantarme, ir a su mesa y gritarle a la cara: "¡Acábatela! ¿Por qué no te la has acabado?" Me parecía ridícula la idea de beber alcohol como acto social. ¿Por qué no te tomas una coca-cola, ya que no quieres emborracharte?

Durante mis cinco últimos años de bebedor, siempre remataba las noches con el mismo ritual: vaciar en el fregadero las cervezas que quedaran en la nevera. Si no, al acostarme las oía hablar y no tenía más remedio que acabar levantándome y coger otra. Y otra. Y otra.
"

Fragmento de la autobiografía Mientras escribo, de Stephen King.

La primera vez que leí esto hace ya muchos años creo recordar que me escandalizó. Por eso me apetecía recordarlo.

lunes, 19 de abril de 2010

Mantis

"En un supuesto más fantasioso, en una época más actual incluso podría asumir, por qué no, el rol de heroína o villana, qué más da si son la misma, alguien convertido por azar o capricho de los otros en un ser especial, denostado o admirado, bellas sin alma siempre frías, impasibles e insesibles a las pasiones de los demás, lobas que necesitan sangre robada a traición para perdurar, ajenas al dolor, inclementes porque así nos fraguaron, más allá del bien y del mal.

Qué responsabilidad tenemos en nuestra desgracia, qué capacidad de elección en la espiral de desenfreno en que me embarco como una máquina creada para destruir y arruinar, para demoler y devastar. Más que pérfidas resultan patéticas y yo, en mi descontrol, me reconozco tan ruin, tan errada como ellas.

(...)Por fortuna, mis sueños elevados se quedaron en sueños cuando averigüé que carecía de estómago para hacerme hueco en un universo editorial hostil y abarrotado, peligrosamente inflado y repleto de egos, por eso ahora me dedico a otro tipo de creatividad más rentable y relajante. Ahora me gustan las frases cortas. Los puntos. Ahora soy terminante y tajante. Odio la solución de continuidad sin final que suponen las comas."

Fragmentos de Mantis, de Mercedes Castro.

La fotografía es de anaroca

martes, 30 de marzo de 2010

Vidas distintas

–¿El sexo es tan importante?
–Lo que yo busco es la frontera entre el amor y el sexo. Estamos en una sociedad en la que el afecto físico, el 80% de las caricias, están relacionadas con la pareja. A veces es muy difícil abrazar y acariciar a la gente sin que eso te lleve al sexo. Pero es básico irse a dormir habiendo recibido 14 caricias y 50 abrazos. Los temas que nos preocupan más son la muerte y el sexo, pero no nos educan en ninguno de los dos.

–Tanto usted como sus guiones de cine y de teatro y sus libros siempre transpiran buen rollo y optimismo.
–Pues sí, pero en Planta 4ª muere un personaje y en Tu vida en 65 minutos se suicida otro. Pero yo soy positivo, sí. ¿Cómo no lo voy a ser si he superado cánceres en la pierna, en el pulmón y en el hígado? Cuando tenía 15 años, un médico nos dijo a mí y a mis padres que me quedaban dos meses y medio de vida. Siempre he tenido la sensación de estar viviendo tiempo añadido. Lo más bonito del cáncer es que perdí el miedo a la muerte y si no tienes miedo a la muerte, pocas cosas te entristecen.

–¿Entonces no le teme a nada?
–Más que de miedos, a mí me gusta hablar de retos. Me gusta conseguir cosas, pero no a nivel profesional, sino a nivel emocional. Cada año hago una lista de 14 o 15 personas que me hayan cambiado como persona. Estas perlas son difíciles de encontrar pero hacen la vida muy interesante. ¡Pensar que hay una persona por ahí suelta que dentro de seis meses será básica en tu vida! Lo más chulo es que la gente más importante de tu vida seguramente no la conoces todavía. Esto para mí son retos.

Albert Espinosa en
El Periódico de Cataluña.

lunes, 22 de marzo de 2010

Preguntas confusas

"Creo que la Biblia aún pone orden en un mundo caótico, tiene ese efecto en la gente"

Gary Oldman, protagonista de El libro de Eli

¿Será la clave del principio de cobardía que rige buena parte de las acciones del ser humano? ¿Realmente estamos preparados para ser libres? ¿Y para hacer nuestro propio camino? ¿Se os ocurren sustitutivos de la Biblia para los no creyentes hoy en día? Preguntas y más preguntas para una noche en la que lo único que me importan son las locuras que están pasando por mi cabeza. Así es imposible razonar ni una sola respuesta...

La fotografía que ilustra este texto es obra de locustone

lunes, 8 de marzo de 2010

En diez años

Me imagino tu vida muchas veces.
Cómo serás ahora. Quién te ama.
Y si aún sientes
ese temblor recorriéndote la espalda
cuando unos labios
te muerden y unas manos
abren nuevos caminos en tu vientre.

Ya no sé cómo eres. Ni siquiera
podría imaginarme
tus ojos y tu boca en el momento
en que palpita dentro
de tu cuerpo una carne soñada y anhelante.

Por más que me imagine desconozco
cómo es el día y el minuto
de cada vida tuya. Si suspiras,
si te cansas, si te sigue
gustando el vino tinto y si aún fumas
los cigarrillos rubios que fumabas.

Yo no sé si aún recuerdas a tu gata,
sus arañazos tiernos en las manos.
Ni si, a veces,
me buscas por los bares como entonces,
cuando estabas muy triste
y eras sólo
pedacito de lágrima y de miedo.

Y te confieso, mi vida, en este instante
que no tengo muy claro
si deseo
saber de ti, de cómo eres ahora,
o es mejor, por la salud del alma,
ignorar si me añoras
o si sólo
soy una voz antigua y olvidada.

De cómo serás, de Rodolfo Serrano.

Supongo que a veces es mejor no preguntar las cosas...

lunes, 1 de febrero de 2010

Un paseo por los 80

Soy bastante malo jugando a todo lo que tenga que ver con pensar o resolver acertijos con diez ojos (o más) mirándote con ansia de que no sepas la respuesta... En otras palabras, se podría decir que la presión me bloquea. Por eso, cuando, entre mis primos, se decidió hacer el amigo invisible con unas reglas que condenaban al ostracismo al que no fuera capaz de adivinar de donde venía el regalo, sabía lo que me tocaba. He participado tres años y en todos ellos me he quedado con el penúltimo o último presente. Eso significa que es el regalo que ningún inteligente adivinaacertijos se ha querido quedar.

Este año tenía entre ceja y ceja una fondue que, evidentemente no me llevé. Pero no sabía que a cambio me iba a tocar Papel y plástico, un libro inocentemente MA-RA-VI-LLO-SO. En él te puedes encontrar desde un Airgam boy hasta un juego de agua de esos con bolitas dentro (sí, ahora al lado de una PSP suena a broma pero esa era nuestra diversión de pequeños) pasando por un rotulador-ratón, unos clics, los personajes de Barrio Sésamo, Los tres investigadores de Hitchkoch, los cromos de Teleindiscreta de V... Un auténtico culto a la nostalgia de los 80, un mundo en el que crecimos. No sabía que mi torpeza pudiera encerrar esta curiosa recompensa.

martes, 26 de enero de 2010

Vasos de agua


A veces nos agobiamos sin motivo... y así las cosas parecen mucho peores de lo que son.

miércoles, 20 de enero de 2010

Misteriosos regalos

Artículo 155. Nunca se me ha dado bien envolver regalos, acabo prefiriendo decirle a la persona en cuestión: "Cierra los ojos". Y le planto el regalo en los morros para que cuando lo abra se encuentre la sorpresa instantáneamente.

Y si yo soy el afortunado de recibir un regalo envuelto, intento destrozar el papel a conciencia (...) el otro día encontré tirado en la calle un regalo envuelto con mucho mimo. No era ni muy enorme ni muy pequeño, tenía un sobre atado encima donde ponía: "... A quien lo encuentre". Así que lo cogí y me lo llevé a casa. Cuando abrí el sobre, resulta que...


(...)Abrí el sobre y decía: "Este es un regalo que no me aceptaron, así que he decidido abandonarlo. Regálaselo a alguien especial. Solamente te pido esto: tómate tu tiempo". Y aquí estoy, con ese regalo desconocido delante y pensando a quién dárselo sin conocer su contenido. Creo que me tomaré tiempo y dentro de un par de años se lo regalaré a alguien recién conocido.
Yo siempre me había preguntado dónde irían los regalos rechazados y acabo de descubrir que algunos acaban en la calle en busca de un nuevo dueño.

Regalos abandonados
, de Albert Espinosa en El Periódico.

Llevo dándole vueltas varios días a qué será el regalo. ¿Vosotros qué creéis que es? ¿Y para quién era en realidad? ¿A quién se lo dariáis vosotros? Si participáis prometo revelar en qué estoy pensando sobre este misterioso regalo...

martes, 19 de enero de 2010

La verdad de las privatizaciones

"Hace muchos años que los grandes teóricos de la economía llegaron a la rotunda conclusión de que cualquier empresa privada funciona mejor que cualquier empresa pública. Basaban su dictamen en un profundo estudio del esfuerzo humano (...) Así, se afirmaba que los empleados públicos eran menos productivos que los que tenían encima a un gestor privado que optimizara sus recursos. Optimizar es una palabreja que suena bien, salvo que la optimización se hiciera sobra tu chepa.

(...)hace poco nos hemos topado con un escándalo de malos tratos y abandono en centros de menores madrileños y hemos sabido que la gestión de estos centros estaba en manos privadas (...) Y, claro, optimizar en el tratamiento de los menores recluidos en centros suena un poquillo mal. ¿En qué recortamos? ¿En las cenas, en los juegos, en las horas de formación? (...) Y cuando estos centros, además, caen en manos de empresas muy privadas y muy liberales, sí, pero con un ideario ideológico o religioso muy marcado (...) entonces ya uno no sabe muy bien si está jugando al neoliberalismo o al baile de disfraces de Carnaval. Esta enfebrecida carrera por ahorrar en todos los aspectos que forman la columna vertebral de un Estado es peligrosa, porque acaba desbaratando incluso el papel del propio Estado.

Como ciudadanos (...) sería bueno que supiéramos qué está pasando con la calidad de nuestros servicios públicos, más allá de la cuenta de resultados y el balance económico. Más que nada para que el experimento liberalizador sea completo. La gestión no basta, queda la digestión."

Gestión y digestión, de David Trueba, en El dominical.

viernes, 15 de enero de 2010

Únicos

María y yo es algo maravilloso. No es un cómic sobre el autismo (que lo es) ni sobre las carencias sociales que aún tenemos cuando vemos un niño autista. No es una novela gráfica que compadece una realidad cada vez más cómun ni un compendio de viñetas que atacan a la lágrima fácil y a la sensibilería. María y yo es un ejemplo magistral de que cada uno es como es y de que cada uno de nosotros tenemos derecho a que nos acepten como somos porque para no aceptarnos ya estamos nosotros mismos. Como refleja la camiseta de María: I'm unique just like everyone else.

Pocos comics (y libros) me han llegado tanto como este de Miguel Gallardo...También pocas dedicatorias me han emocionado tanto como la que luce en mi ejemplar.

jueves, 14 de enero de 2010

Y a mí, ¿qué me dejas dejarte?

TESTAMENTO

(Papel encontrado en la cocina cuando él se marchaba al trabajo)

Te dejo, yo qué sé,

el fracaso más tierno,

la idea de no verte,

ese pequeño espejo

donde te amé durante

más de cuarenta años.

Y la cuartilla llena

de un poema de Bécquer,

volverán las oscuras...

la calle donde llueve

cada día y minuto,

cada mes, cada año.

Te dejo la palabra,

el vasito de vino,

esos pasos cansados,

el saberte conmigo,

el morir y vivir

encogido en tus besos.

Vendrá la vida a vernos,

en el mes del olvido

cuando tiene la tarde

el color del domingo

y sabe la nostalgia

a cuaderno y colegio.

Hoy tomé en la cocina

ese café tranquilo

con galletas y sueños

y pensé en espejismos

y leí un poema

de Margarit, ¿recuerdas?.

El que habla de Joana

y del coche que pita

en una calle triste

aquél que me decía

que la vida es hermosa

siempre que viva ella.

Así que aquí te dejo,

cuando voy al trabajo,

la promesa solemne

de volver a tu lado

aunque esta noche el mundo

se hunda y me desarme.

Para que tú lo sepas

te dejo como herencia

lo que yo siempre quise :

el dolor, la tristeza

de otros -dios los bendiga-

que nos hicieron grandes.

En ellos me refugio

con ellos soy monarca

dueño del paraíso,

señor de cuerpo y alma

y dios omnipotente

de las calles y los bares.

Y dueño de tus labios,

dueño de tus reproches

y de tus regañinas,

de tu tos por la noche

y de esa palabra

que huele a pan y a tarde.

Te dejo todo eso

sin que nadie lo sepa.

Para que un día si quieres

venga la voz certera

de Neruda a decirnos

esos veinte poemas

Y sepamos que otros

han convertido el mundo

en lugar de esperanza,

en el dulce refugio

donde salvar la vida

efímera y pequeña.

Poema de Rodolfo Serrano

domingo, 20 de diciembre de 2009

La alegría de las pequeñas cosas

Tengo un dolor de cabeza inhumano y una falta de equilibrio y unas náuseas que ahora mismo parece que esté flotando en el cielo sin ningún tipo de control. Para rematar todo esto, o quizá como consecuencia de ello, no puedo dormir. Y, sin embargo, tengo la sensación de que hoy he vivido una gran tarde.

He conocido a Paco Roca, que ha resultado ser un tío supersimpático que no ha tenido incoveniente en dedicarme pacientemente los comics mientras me hablaba de la película de Arrugas y de muchas cosas más relacionadas con la novela gráfica y, gracias a dos personas maravillosas a las que cada vez estoy más convencido que nunca podré agradecer todo lo que hacen por mí (y no son los únicos), he logrado olvidarme de todo lo que me atormenta... Por lo menos hasta que he llegado a casa y mi cuerpo ha empezado a quejarse sin compasión. Abro uno de los comics y sonrío. La alegría de las pequeñas cosas.

lunes, 14 de diciembre de 2009

El carácter

"El carácter de una persona lo determinan los problemas que no puede eludir y el remordimiento que le provocan los que ha eludido"

Fragmento de Muerte de un viajante, de Arthur Miller


La fotografía que ilustra este texto es obra de locustone

jueves, 10 de diciembre de 2009

Muertes ¿inocentes?

Poema Maneras de matar, de Bertolt Brecht.

Una mañana de agosto de 1956, Bertolt Brecht fue ingresado en un hospital de Berlín Este por una inflamación pulmonar. Allí abandonó su sutileza a la hora de denunciar ciertas actitudes del gobierno y amenazó con denunciar los abusos del régimen comunista que, entre otras cosas, le miraba con recelo por el simple hecho de llevar sus obras literarias a otros países del mundo. Parece ser que a un alto dirigente de la Stasi no le gustó mucho la idea de que salieran a la luz las barbaries del régimen del pueblo y que pretendiera denunciar a un miembro de la Staatssicherheit. Solo un día después de su amenaza, el 14 de agosto, Brecht moría de una "trombosis coronaria" causada por una sobredosis de su medicación.

martes, 8 de diciembre de 2009

Nunca me has gustado

En este mundo de apariencias y de caretas autoimpuestas, hay veces en las que uno se siente empujado a esconder lo que siente como un intento (supongo) de autoprotección no sé muy bien de qué. En eso se basa, a grandes rasgos, el cómic (novela gráfica para los más susceptibles y puristas) Nunca me has gustado, de Chester Brown. Un maravilloso retrato autobiográfico de la adolescencia de un chico atormentado por sus propios miedos y retraído, que encontraba en su propia soledad e indiferencia un camino para pasar la vida.

Una maravillosa historia sencilla y tierna, con tintes dramáticos que quedan solo en tintes por la sensibilidad y honestidad con la que el canadiense Chester Brown la dibuja y la desarrolla a través de conversaciones y pensamientos. Cuando Connie se defiende de Chester y le dice dolida: "Nunca me has gustado" quizá lo que le está queriendo decir es: "Nunca me has gustado...tanto como hasta ahora".

jueves, 3 de diciembre de 2009

Sin lágrimas

"Sus primeros padres adoptivos lo devolvieron a St. Cloud's; pensaban que le pasaba algo; nunca lloraba. Sus padres adoptivos se quejaron de que se despertaban ante el mismo silencio que, en primer lugar, los había movido a adoptar a un niño. Se despertaban alarmados porque el bebé no los había despertado, se precipitaban en su habitación esperando encontrarlo muerto, pero el desdentado Homer Wells se mordía los labios, quizás haciendo muecas, pero sin protestar por no haber sido alimentado ni atendido. Los padres adoptivos de Homer siempre sospecharon que el niño permanecía despierto, sufriendo en silencio, durante horas. Consideraron que esto no era normal.

El Dr. Larch les explicó que los niños de St. Cloud's estaban acostumbrados a permanecer acostados sin ser atendidos. Por cariñosamente dedicadas que fuesen, Enfermera Ángela y Enfermera Edna no podían correr a atender a cada bebé en el instante mismo en que empezaba a llorar; llorar no era de mucha utilidad en St. Cloud's (aunque en lo más recóndito de su corazón el Dr. Larch sabía muy bien que la capacidad de Homer para contener las lágrimas era insólita aún tratándose de un huérfano)."

Fragmento de Príncipes de Maine, reyes de Nueva Inglaterra, de John Irving.

¿Y en la vida que vivimos? ¿Merece la pena llorar? ¿Sirve para algo?