sábado, 30 de enero de 2010

Tengo derecho a...

Reivindico el derecho a escuchar canciones tristes sin estarlo, a pensar en ti aunque no me quieras, a soñar con lo que sería si tuviera una vida diferente, a tener la mente tan en blanco que no escucho lo que me dicen, a descolgar el teléfono todo el día aunque no me pase nada, a disfrutar con una buena película que no tiene un final feliz, a desobedecer al prójimo de vez en cuando... Reivindico mi derecho a todo esto y, además, estar contento.

jueves, 28 de enero de 2010

Literatura al margen

En una entrevista que hice a Santi Balmes, de Love of lesbian, el vocalista venía a decir que su último disco era el que tenía las letras más metafóricas porque era el más personal. Para protegerse a sí mismo y a las personas que habían vivido con él lo que canta le había dado tres vueltas más a las letras. Yo muchas veces también lo hago cuando escribo, cuando necesito contar algo pero me da miedo ser transparente y sobre todo que lo que suelte en un momento de debilidad pueda ser utilizado por alguien para hacerme daño. Sin embargo, hoy no necesito ser metafórico porque hay sonrisas que se pueden sentir a miles de kilómetros de distancia. Hoy sigo siendo feliz...mañana ya veremos.

Por algún extraño mimetismo con la canción no dejo de escuchar en los últimos días Para Elisa, de Beethoven.

La fotografía es de Lapicero

martes, 26 de enero de 2010

Hoy toca ser feliz

A veces cuando se tienen buenos presentimientos, acaban cumpliéndose. No creo en las energías que no se ven pero a veces sí en la predisposición del cuerpo a aceptar ciertas cosas u otras, a rebelarse o a regenerarse dependiendo del estado de ánimo. Hoy toca ser feliz.

Vasos de agua


A veces nos agobiamos sin motivo... y así las cosas parecen mucho peores de lo que son.

lunes, 25 de enero de 2010

:-)

Entre la rutina del domingo y el frío que se volvía a instalar en una ciudad cansada de ver abrigos desabrochados y guantes asomando por los bolsillos de los viandantes, encontró un resquicio por el que se coló la felicidad. Fueron solo cinco minutos pero le valieron para ser feliz y hacer menos aburrido el día. La magia de las palabras, la felicidad de los pequeños momentos, instantes que aparecen de repente en un día gris.

P.D. ¿Cómo sería para vosotros la foto que reflejaría la felicidad? Buscando una ilustración para esta entrada (y no encontrando ninguna) me lo he planteado. Al final, he decidido poner una viva, sin más...

domingo, 24 de enero de 2010

Un mundo compartido

Todas las noches cuando se acostaban en la cama esperaba a que él se durmiera para sacar la linterna y el cómic de Garfield del cajón de la mesilla. Entonces, entre las sábanas, leía diez páginas del volúmen que le habían regalado una semana antes el día de su cumpleaños. Desde entonces repetía este ritual, cuando las luces se apagaban y el silencio invadía la casa, ella trataba de empaparse del espíritu Garfield.

Un mes después, una tarde, él llegó de trabajar y se la encontró leyendo el cómic de Garfield en el sofá. Extrañado se acercó y, con asombro, vio cómo ella esbozaba una ligera sonrisa con la historia que estaba leyendo. Él le había regalado un recopilatorio de Garfield el día de su 30 cumpleaños como una broma porque él era un gran fan del gato y ella siempre que hablaban de él lo despreciaba. Él se acercó por detrás del sofá y le dio un beso en la mejilla.

viernes, 22 de enero de 2010

Rutinas agradecidas

Una cara amiga que te dedica una sonrisa al punto de la mañana, un qué tal verdadero que espera una respuesta sincera y no una para salir del paso, un sms que se preocupa por si ya ha pasado la tempestad, una mirada furtiva pero cargada de significado, una pregunta que no se formula pero que late cariñosa, una caricia de alegría, cariño o simpatía, un pincho desasosegante, una broma que parte la tensión en dos, un mail aclarador y disculpatorio, un halago merecido (e inmerecido), un favor de responsabilidad, un chiste ridículo que desafía el orden establecido... Supongo que hay muchos gestos que la rutina ha hecho tan cotidianos que parece que no hace falta agradecerlos. Gracias.

miércoles, 20 de enero de 2010

Misteriosos regalos

Artículo 155. Nunca se me ha dado bien envolver regalos, acabo prefiriendo decirle a la persona en cuestión: "Cierra los ojos". Y le planto el regalo en los morros para que cuando lo abra se encuentre la sorpresa instantáneamente.

Y si yo soy el afortunado de recibir un regalo envuelto, intento destrozar el papel a conciencia (...) el otro día encontré tirado en la calle un regalo envuelto con mucho mimo. No era ni muy enorme ni muy pequeño, tenía un sobre atado encima donde ponía: "... A quien lo encuentre". Así que lo cogí y me lo llevé a casa. Cuando abrí el sobre, resulta que...


(...)Abrí el sobre y decía: "Este es un regalo que no me aceptaron, así que he decidido abandonarlo. Regálaselo a alguien especial. Solamente te pido esto: tómate tu tiempo". Y aquí estoy, con ese regalo desconocido delante y pensando a quién dárselo sin conocer su contenido. Creo que me tomaré tiempo y dentro de un par de años se lo regalaré a alguien recién conocido.
Yo siempre me había preguntado dónde irían los regalos rechazados y acabo de descubrir que algunos acaban en la calle en busca de un nuevo dueño.

Regalos abandonados
, de Albert Espinosa en El Periódico.

Llevo dándole vueltas varios días a qué será el regalo. ¿Vosotros qué creéis que es? ¿Y para quién era en realidad? ¿A quién se lo dariáis vosotros? Si participáis prometo revelar en qué estoy pensando sobre este misterioso regalo...

martes, 19 de enero de 2010

La verdad de las privatizaciones

"Hace muchos años que los grandes teóricos de la economía llegaron a la rotunda conclusión de que cualquier empresa privada funciona mejor que cualquier empresa pública. Basaban su dictamen en un profundo estudio del esfuerzo humano (...) Así, se afirmaba que los empleados públicos eran menos productivos que los que tenían encima a un gestor privado que optimizara sus recursos. Optimizar es una palabreja que suena bien, salvo que la optimización se hiciera sobra tu chepa.

(...)hace poco nos hemos topado con un escándalo de malos tratos y abandono en centros de menores madrileños y hemos sabido que la gestión de estos centros estaba en manos privadas (...) Y, claro, optimizar en el tratamiento de los menores recluidos en centros suena un poquillo mal. ¿En qué recortamos? ¿En las cenas, en los juegos, en las horas de formación? (...) Y cuando estos centros, además, caen en manos de empresas muy privadas y muy liberales, sí, pero con un ideario ideológico o religioso muy marcado (...) entonces ya uno no sabe muy bien si está jugando al neoliberalismo o al baile de disfraces de Carnaval. Esta enfebrecida carrera por ahorrar en todos los aspectos que forman la columna vertebral de un Estado es peligrosa, porque acaba desbaratando incluso el papel del propio Estado.

Como ciudadanos (...) sería bueno que supiéramos qué está pasando con la calidad de nuestros servicios públicos, más allá de la cuenta de resultados y el balance económico. Más que nada para que el experimento liberalizador sea completo. La gestión no basta, queda la digestión."

Gestión y digestión, de David Trueba, en El dominical.

lunes, 18 de enero de 2010

Esto y lo contrario

No tengo ganas de escribir. Ni de ir mañana a trabajar. Ni de verte. Ni de quererte. Ni de salir a la calle. No quiero tener que levantarme de la cama pero tampoco quiero acostarme, ni dormir, ni cerrar los ojos, ni abrirlos, ni pensar, ni saber quién soy, ni dónde estoy. No quiero ser tan dependiente. No quiero volver a sentirme como un domingo cualquiera en los que me falta el aire. Ni odiar cada uno de los labios que me abandonaron ni maldecir a los que me robaron los que quería para mí. No quiero enfrentarme a la realidad mañana. Ni sonreír, ni fingir, ni hablar, ni susurrar, ni existir... No quiero volver a pisar un hospital nunca más.

La fotografía es de Sphinx

domingo, 17 de enero de 2010

Rota en mil pedazos

Uno de los mayores disgustos que me ha dado el nuevo año ha sido ver como rompía en mil pedazos la báscula que tanta ilusión me había hecho cuando me la regaló no se aún quién. Alguien a quien no le he podido ni agradecer su regalo ni pedirle perdón por mi torpeza. Cuando en el suelo estaba rodeado de mil cristales rompí a llorar desesperado. Y no porque hubiera enterrado para siempre a Superman en mi báscula. Así, en un momento, en un segundo estúpido, había roto en mil pedazos la ilusión. Hay veces que me siento un inútil.

La fotografía es de Andoni Tebar

sábado, 16 de enero de 2010

Las líneas de la prohibición

Las líneas continuas nunca debieron existir. Siempre separan, hacen grupos, crean diferencias, marcan el camino a seguir e indican las prohibiciones. Para los que defendemos un mundo caótico en el que todos tengamos el mismo derecho que todos a pasar por un sitio u otro, las líneas continuas no son más que el principio de los muros. Y, además, son horriblemente feas. Odio la simetría.

viernes, 15 de enero de 2010

La normalidad de vivir

Podría decir sin respirar y casi sin pensar las bondades de todas las personas que me rodean, todo lo que puede hacer de ellas ser alguien especial para mí y para mucha más gente. Si cierro los ojos, soy capaz de imaginarme la vida perfecta, ilusionada y serena que hasta ahora nunca he tenido. No necesito convencerme de nada para saber por qué estoy cómodo con determinada gente y porque mi dependencia va en aumento.

Y, sin embargo, no soy capaz de ver ni una sola de mis virtudes. Falta de autoestima dicen que se llama. Pero la verdad es que no sé si puede padecer de eso un tipo tan normal como yo.

La fotografía es de ale.gaibassi

Únicos

María y yo es algo maravilloso. No es un cómic sobre el autismo (que lo es) ni sobre las carencias sociales que aún tenemos cuando vemos un niño autista. No es una novela gráfica que compadece una realidad cada vez más cómun ni un compendio de viñetas que atacan a la lágrima fácil y a la sensibilería. María y yo es un ejemplo magistral de que cada uno es como es y de que cada uno de nosotros tenemos derecho a que nos acepten como somos porque para no aceptarnos ya estamos nosotros mismos. Como refleja la camiseta de María: I'm unique just like everyone else.

Pocos comics (y libros) me han llegado tanto como este de Miguel Gallardo...También pocas dedicatorias me han emocionado tanto como la que luce en mi ejemplar.

jueves, 14 de enero de 2010

Y a mí, ¿qué me dejas dejarte?

TESTAMENTO

(Papel encontrado en la cocina cuando él se marchaba al trabajo)

Te dejo, yo qué sé,

el fracaso más tierno,

la idea de no verte,

ese pequeño espejo

donde te amé durante

más de cuarenta años.

Y la cuartilla llena

de un poema de Bécquer,

volverán las oscuras...

la calle donde llueve

cada día y minuto,

cada mes, cada año.

Te dejo la palabra,

el vasito de vino,

esos pasos cansados,

el saberte conmigo,

el morir y vivir

encogido en tus besos.

Vendrá la vida a vernos,

en el mes del olvido

cuando tiene la tarde

el color del domingo

y sabe la nostalgia

a cuaderno y colegio.

Hoy tomé en la cocina

ese café tranquilo

con galletas y sueños

y pensé en espejismos

y leí un poema

de Margarit, ¿recuerdas?.

El que habla de Joana

y del coche que pita

en una calle triste

aquél que me decía

que la vida es hermosa

siempre que viva ella.

Así que aquí te dejo,

cuando voy al trabajo,

la promesa solemne

de volver a tu lado

aunque esta noche el mundo

se hunda y me desarme.

Para que tú lo sepas

te dejo como herencia

lo que yo siempre quise :

el dolor, la tristeza

de otros -dios los bendiga-

que nos hicieron grandes.

En ellos me refugio

con ellos soy monarca

dueño del paraíso,

señor de cuerpo y alma

y dios omnipotente

de las calles y los bares.

Y dueño de tus labios,

dueño de tus reproches

y de tus regañinas,

de tu tos por la noche

y de esa palabra

que huele a pan y a tarde.

Te dejo todo eso

sin que nadie lo sepa.

Para que un día si quieres

venga la voz certera

de Neruda a decirnos

esos veinte poemas

Y sepamos que otros

han convertido el mundo

en lugar de esperanza,

en el dulce refugio

donde salvar la vida

efímera y pequeña.

Poema de Rodolfo Serrano

miércoles, 13 de enero de 2010

Casandra hoy

Casandra, hija de los reyes de Troya, era la sacerdotisa de Apolo, al que le prometió amor eterno a cambio de que le concediera el don de la profecía. Presa de la codicia, una vez que consiguió el poder, rechazó a Apolo. Éste, preso de la ira, le escupió en la boca y le condenó a que sus profecías no serían creídas por nadie... Adivinó la caída de Troya, pero nadie le creyó.

Ya en el siglo XXI, quizá alguien me esté avisando y lo que pasa es que no estoy preparado para asumir la verdad que golpea en la cara como una fuerte racha de viento inesperado. O quizá simplemente me agarro a una esperanza y la mitología griega es solo eso, mitología.

La fotografía es de el niño de la espina

martes, 12 de enero de 2010

Sueños

Una habitación horrible, agobiante, con dos camas en la que, en una, un pobre hombre agoniza solo y en la otra estoy yo, fuertemente sedado. Nadie me da conversación, apenas puedo moverme en la cama y no acabo de entender muy bien qué hago ahí. Solo sé que estoy vivo y que entre esas cuatro paredes en las que huele a una mezcla de antibiótico y sudores extraños no hay nadie más que el sufridor compañero de habitación y yo. Es la 111 (siempre he tenido fobia a las líneas continuas y los unos no me dan ninguna confianza por su forma alargada). Pasan los segundos, los minutos, las horas... No suena el teléfono, nadie llama a la puerta, oigo voces en el pasillo, ninguna conocida... Y pasan los días y parece como si yo hubiera dejado de existir, nadie se acuerda de mí. Son las diez de la mañana y suena el despertador. Menos mal que es solo un sueño.

¿Sabéis? Una de mis mayores fobias siempre ha sido que lo que aparece en mis inconstantes sueños fueran un reflejo de la realidad.

La fotografía es de Maulon!

lunes, 11 de enero de 2010

Viajes nocturnos

Me gusta apagar las luces por la noche y encender la bola del mundo porque, con ella, puedo viajar a cualquier parte del mundo sin que nada me lo impida. Siempre me he creído un poco Phileas Fogg soñando con mil aventuras que correr. La diferencia es que él las llevó a cabo y yo, de momento, me conformo con mirar el globo terráqueo e imaginarme correrías imposibles. Algún día, algún día cruzaré el Atlántico...

domingo, 10 de enero de 2010

Terremoto neuronal

Hay noches en las que renunciaría a todo lo que tengo por el simple hecho de poder pasar un día con la mente en blanco.

La fotografía es el cuadro Blanco sobre blanco, de Malevich.

sábado, 9 de enero de 2010

Y aún un niño...

Lloro cuando nada me sale bien, cuando no entiendo nada, cuando no consigo lo que quiero, cuando me siento extraño, cuando me duele algo, cuando no encuentro a mis amigos, cuando siento que no me quieren, cuando no puedo dormir por las noches, cuando no sé qué decir, cuando me siento impotente, cuando tengo mucho miedo como en noches como la de hoy... Y, sin embargo, mi carné de identidad dice que ya soy mayor.

viernes, 8 de enero de 2010

Conocer o intuir

Nunca he sabido si hace más daño una verdad o una no verdad (que no una mentira). Si es mejor saberlo todo o nadar en la ignorancia. No sé qué es mejor pero prefiero la certeza de lo primero que la incertidumbre que me provoca la segunda opción.

La fotografía es de REFO

jueves, 7 de enero de 2010

Lo efímero

Todo es efímero. Lo que hoy está, mañana quién sabe dónde reposará. Las palabras que se dicen esta noche mañana son mentira. Lo que publicarán los periódicos mañana quedará desfasado la semana que viene porque la realidad nunca se repite. Un día jamás será igual a otro y ni siquiera cada uno de los movimientos que se repiten de manera inconsciente se rodean de la misma rutina. Todo vuela, menos la decepción...

martes, 5 de enero de 2010

Queridos Reyes Magos

Queridos Reyes Magos,

Quizá esta carta llegue demasiado tarde pero si aún hay tiempo prefiero que se queden todos los regalos materiales que pensaban traerme y a cambio me gustaría que me regalaran:

--Muchas fuerzas para todo lo que viene por delante.

--Que ellos siempre estén a mi lado porque solo junto a ellos he aprendido que la vida no es un camino que hagamos solos y porque sin ellos, ahora mismo, estaría mucho más perdido de lo que estoy.

--Una brújula que oriente mi vida.

--Un DVD mental con todo lo que ha pasado en este 2009 para no olvidar cada recuerdo, cada detalle, cada momento vivido en mil y un lugares.

--Un poco de mesura para no exponer tanto mi corazón cuando trato de comprender lo que es vivir.

--Todas las sonrisas del mundo para desafiar al mal tiempo y repartir felicidad entre mis amigos.

--Un poco de valentía para preguntar cosas que nunca me atrevo y que acaban abrasando mi cerebro.

--Que todo vuelva a ser como antes.

--Pero sobre todo, muchos años de vida...

Y vosotr@s, ¿qué le pedís a los Reyes Magos?

La fotografía es de happy-mami (Rebe)

lunes, 4 de enero de 2010

Son dos

Son dos. Uno verde y otro amarillo. Nadie les ha puesto nombre y no creo que lo haga nadie. Estoy seguro de que pueden sentir el rechazo de casi todo el mundo que los ve pero yo estoy encantado con mis taburetes/cubos de Ikea que puedo utilizar según me convenga... Y al que no le gusten, que no mire.

sábado, 2 de enero de 2010

Verdades a medias

Suele pasar que cuando se dice algo, en realidad, uno trata de decir lo contrario. La vida cotidiana nos da mil ejemplos cada día. Un "haz lo que quieras" es en realidad un "por favor, no lo hagas", un "yo estaré bien si tú estás bien" no es más que un "me moriré cada vez que te vea reír con él", un "estoy bien" después de un mal trago todos lo sabemos interpretar como un "me muero por dentro pero no quiero que me veáis así" e incluso un "no me afecta lo que digan de mí" está delatando una impotencia de no querer contestar.

Si todos lo sabemos interpretar, ¿por qué nadie es capaz de darle la vuelta y actuar según lo que en realidad nos están diciendo y no lo que quieren que oigamos? ¿De quién es la culpa de este absurdo juego, del que habla o del que escucha y se lo cree?

Cuando pase el tiempo y me sepultes entre los recuerdos de un tiempo lejano, ¿te acordarás de mí?

La fotografía es de balbastro julio