martes, 30 de junio de 2009

El mundo al revés

Hay gente a las que les gusta las cosas complicadas y con riesgo. Solo así puedo entender esta noticia publicada hoy por la agencia Europa Press:

"Cae en Barcelona un grupo especializado en robos en pisos a pleno día"

¿Cuáles serán sus motivaciones? Siempre se había impuesto en el imaginario que los ladrones trabajan de noche para que no les vean. ¿Tendré que empezar a tener miedo por el día también? ¿O acaso robaban por el día porque han cambiado los hábitos y es cuando las casa están vacías (la mía por lo menos sí)? Buff!Demasiado calor para ponerme a pensar en ello...

domingo, 28 de junio de 2009

Gritos de escrutadora realidad

¿Se puede comprimir una historia de pareja en un año? ¿Todo lo que has pasado junto a tu pareja, con sus euforias y sus tristezas, sus melancolías y sus disputas, sus reconciliaciones y sus incomprensiones, en una hora? ¿Y en catorce canciones? ¿Y conseguir que la gente se sienta identificada con bastante de las metáforas e imágenes que las letras expresan? Los barceloneses Love of Lesbian han demostrado que se puede con su último trabajo, 1999. Un disco muy intenso, que, he tenido que escuchar varias veces para acabar enamorado de él.

Os dejo aquí algún fragmento de una malograda entrevista con Santi Balmes, vocalista y líder de esta formación, que se publicó ayer.

-- ¿Cuánto hay de autobiográfico en 1999?

-- Digamos que un 70% es realidad pero me niego a decir qué parte es biográfica porque, además, en una obra artística da igual qué parte es realidad y cuál no.

-- Dicen que todo ejercicio de recuerdo lleva implícito algo de ficción, ¿también en este trabajo ha sucedido eso?

-- Si el último polvo ya lo exageras al cabo de dos días, imagínate los recuerdos de este disco que van a 1999...

-- Recuerdos para los que han apostado por un sonido mucho más recargado, ¿por qué?

-- Hasta ahora éramos bastante más enérgicos en los conciertos que en los discos que no acababan de reflejar esa potencia. Aquí le hemos dado mucha importancia a las mezclas porque nos apetecía llegar a este extremo. Pero seguro que el siguiente trabajo lo vaciaremos de contenido y de sonido porque estamos metidos en un movimiento pendular.

-- Siguiendo el repaso al disco, el fan se encuentra con letras más crípticas que nunca...

-- Eso pasa cuando tienes miedo a ser demasiado biográfico, le pones una capa más de metáfora. Es una manera de protegerme a mí mismo, más que a mí, a las personas que aparecen en la historia.

-- ¿Sigue creyendo que el peor momento es la grabación?

-- Cuando entras al estudio, lo haces con una obra artística que suena muy abierta y empieza a ser podada hasta acabar cuadrada y da mucha rabia. Por eso a mí me gusta partir de una idea extrema porque si no, al modificarla, queda algo vulgar.

-- ¿El myspace ha acabado con la dictadura de las radiofórmulas?

-- Y Spotify... Internet en general. Ahora ya no dependes de un tribunal de dudoso gusto para triunfar. Nosotros hemos tenido mucha suerte por empezar en esta época. Siempre pienso en la cantidad de buenos grupos que se quedarían en el camino hace quince años.

Para mí, la canción estrella del disco y que no dejo de escuchar es Allí donde solíamos gritar. Hace referencia al sitio donde iban a gritar los dos miembros de la pareja cuando tenían algún problema para liberar tensiones... Por cierto, una imagen muy al estilo de Deseando amar y 2046, cuando se cuentan los secretos en el agujero de un árbol para luego sepultarlos... El vídeoclip de la canción me encanta.


Palabra de Ángel González

En ese pequeño gran montón que tengo de libros sin leer de los que voy picoteando algo antes de irme a dormir, está Mañana no será lo que Dios quiera, una biografía del poeta Ángel González, escrita a medias entre Luis García Montero y él mismo antes de que falleciera. Está lleno de pequeñas anécdotas que te definen perfectamente como era el personaje. Como ya os digo, apenas he leído algunas páginas pero ya aparecen frases del propio Ángel González que me parecen interesantes de reseñar, como éstas:

"Recuerdo que las comidas eran aquellos días alegres, prolongadas en largas sobremesas en las que se contaban historias extraordinarias. Mi madre estaba radiante y yo feliz, admirando a mis hermanos como pocas veces volví a admirar a alguien."

"Extraña educación, en la que coincidían la libertad casi absoluta —la guerra, en algunos aspectos, deja en paz a los niños— y las servidumbres más humillantes. Pese a todas las limitaciones enormes— que derivan de esas circunstancias, aprendimos muchas cosas importantes; a decir no (en voz baja, por supuesto, pero con inquebrantable terquedad); a no darnos nunca por vencidos a pesar de sabernos derrotados; a arrancar ilusiones de la desesperanza; a poner precio a la belleza —buscarla donde quiera que se esconda, viva o muerta— e incluso inventarla cuando tardaba en aparecer; a mantener vivo el espíritu de subversión bajo la costra de la sumisión; a ser escépticos y a establecer para siempre algunas diferenciaciones básicas: entre pureza y puritanismo (por ejemplo)."


Y una definición de Luis García Montero del poeta:

"No sé si ustedes conocen a Ángel González. Es posible que hayan leído sus poemas, pero muy poca gente sabe la historia de su vida. Después de sufrir su guerra, de recorrer los prados y las calles de sus quimeras infantiles, de respirar el aire espeso de una adolescencia contaminada por los himnos, las delaciones y el bacilo de Koch, comprenderán mejor el tono bajo con el que habla de las cosas altas, el humor que utiliza para acercarse a los asuntos demasiado serios. Comprenderán que se negara a creer en la existencia de Dios, incluso después de haberlo visto. Comprenderán también ese extraño fenómeno que asombra a sus amigos, una enigmática disfunción biológica que se convierte en el milagro final de todas las fiestas. Cuando bebe, a Ángel González se le sube el alcohol a los pies. Ha aprendido a mantener fría la cabeza. Por lo que pueda ocurrir... Por lo que pueda decirse o callarse... Aunque sus pasos vacilan, su voz es más clara, más sobria. Las apostillas secas de Ángel caen sobre las estupideces incautas de las borracheras."

Y ahora os confesaré algo. No aparto el libro de la mesilla de noche porque cuando lo compré el otro día me sentí muy culpable de gastarme 20 euros haciendo saltar por los aires mi política de ahorro que estaba llevando maravillosamente este mes... Y leyéndolo, aunque sean cinco minutos desordenados y aleatorios cada noche, trato de hacerme creer que fueron veinte euros muy bien invertidos...

jueves, 25 de junio de 2009

Dos pasos adelante y uno atrás

No era una cantante que me atrajera locamente (me gusta mucho más como actriz en películas como La educación de las hadas) pero alguna vez me había planteado dónde se había metido todo este tiempo. Hace una semana estaba zappeando cuando la encontré en una entrevista con José Ramón Lucas en la Primera. Y me enganchó, me cautivó, me maravilló lo sincera, directa y arrolladoramente crítica que se mostró. Llegó un punto en que tuvo que desaparecer del mapa porque toda la vorágine en la que estaba metida la estaba matando... Siempre he pensado que no me gustaría ser famoso, ni siquiera que me reconocieran por la calle. De hecho, muchas veces me da pánico hasta firmar los artículos que escribo porque me parecen un asalto a mi intimidad a pesar de que sea una noticia sin más pero la forma de contarla me pertenece...

He oído alguna de las canciones de su nuevo disco Y., y desde luego es una Bebe cambiada, parece más reflexiva y más introspectiva.

Como no hay nadie que pueda contar su infierno particular (entendiendo como infierno lo que haya podido vivir ella en otro nivel que cualquiera de nosotros) mejor que uno mismo, os dejo fragmentos de la entrevista de Bebe que publicó EP3 no hace mucho:

EP3. ¿Dónde has estado todo este tiempo?

B. He estado un año con la furgoneta, por ahí, viviendo, lejos, bajo los pinos. En los antípodas, sola, tranquila. Estuve cuarenta días fuera de España para no encontrar ojos que me increparan. Necesitaba esa sensación: estar en sitios donde absolutamente nadie supiera quien soy. Libertad.

EP3. ¿Y has aprendido algo?

B. A desarrollar otra vez mis instintos, que se me habían quedado atrofiados; me sentía como un perrito acorralado. A torear. A reírme mucho de mí.

EP3. ¿Habías llegado a tomarte en serio?

B. No, es que no me aguantaba. Todo giraba alrededor de mí: música, conciertos, entrevistas... Estaba cansada de mí. Y no me parecía justo, ¿por qué tengo yo que cansarme de mí? Me fui a hacer un gran ejercicio de autocontrol. Transformar lo que me ha ocurrido todo este tiempo. Un máster en psicología y sociología. Estaba muy aturdida, tío. Pero bueno, ya está.

(...)EP3. Te convirtieron en bandera de muchas causas. De la lucha contra la violencia de género, el feminismo...

B.
Tú lo has dicho: me convirtieron. Ésas son luchas de todos. Era ridículo.

(...)EP3. ¿Volverás a los premios, al star system español? ¿Se acabó el rechazo?

B. Sí, claro. Ahora ya juego. Voy aprendiendo. Ahora me tomo las cosas mejor.

(...)EP3. ¿Tienes fans fatales?

B. Nah. Me quedo sólo con lo bueno, a los demás los capoteo y me piro. Pero sí hay gente desagradable a veces. ¿Tú sabes lo que más me alucina? Que me reconozcan después de que mi disco lleva muchísimo tiempo sin sonar, aunque esté conduciendo, en la conchinchina, con las gafas... Flipo en colores, tío. Y a veces digo "Joé, otra vez", pero yo ya me río con to. Hago chas y se me olvida. Si todo esto hubiera ido poco a poco..., ¡pero fue desde el primer día!

EP3. ¿No te moló ni una milésima de segundo? ¿Ni siquiera al principio?

B. No. Soy muy reservada con mis cosas.

(...)EP3. ¿Alguna vez los que te rodean han tenido que darte una colleja para bajarte a la Tierra?

B. A la Tierra he tenido que hacer yo bajar a más de uno. En otras cosas, sí, pero en bajar a la Tierra, no.

EP3. ¿En cuáles sí?

B. En la ira que tenía. El desquicie. Yo he tenido que bajar a más de uno, que eran ellos los que estaban subidos a la nube. A veces era como: "¿No se supone que soy yo la que tiene que estar en la parra y no vosotros?". Porque, además, ¿qué se me tiene que subir? Partamos de la base de una vez que yo no soy una estrella. Sólo tengo un trabajo en el mercado. Es como darle a la diana la primera vez que coges un arco y una flecha: la suerte del principiante.

EP3. ¿Se te magnificó, entonces?

B. A saco, vamos. Se me so-bre-va-lo-ró todo. Ésa es la palabra, hablemos en plata.

(...)EP3. ¿Algún día te aburguesarás?

B. El mayor lujo es el tiempo. Y cuando vas haciendo algo de pasta porque has trabajado, vas cogiendo mejor calidad de vida, pero la que tú creas oportuna.

EP3. ¿Nada de espíritu punk pues?

B. Qué espíritu punk ni qué pollas... Tú puedes ir contra el sistema, pero ¿qué pasa, que tienes que estar viviendo en la calle si puedes vivir en una casa? Contra el sistema se va de otras maneras. Precisamente creando tu pequeño espacio es la manera de pasar del sistema. ¿A eso le llaman aburguesarse? Lo que quieras: todo el mundo que puede tiene una casa, ¿no? Por lo visto, el año pasado se vendieron en España más coches que discos. Cágate. ¿Quién es burgués aquí? Fuerte, ¿eh?

martes, 23 de junio de 2009

El día que me vaya...

Tengo pánico al día que me muera. Pánico es poco, estoy aterrorizado a que un día no me levante de la cama, y tal como vine, sin consultarlo con nadie, desaparezca de este mundo. Hay gente que desaparece, otros dejan de existir, los hay que dejan de vivir, otros fallecen pero yo intuyo que me moriré. Sutiles diferencias que vienen a expresar lo mismo. ¿Y cuándo me muera, qué? No me inquieta que habrá más allá, si no estaré consciente entiendo que no sufriré y que no merece la pena preocuparse por ello. Le doy vueltas a qué pasará aquí cuando no esté, y me refiero a cosas tan insignificantes como quién vivirá donde yo habito ahora, en quién confiará la gente que tenga cerca cuando no se puedan apoyar en mí, qué pensará mi cajera favorita cuando pasen los días y no pase por el supermercado, quién hará mi trabajo "insustituible" (qué más quisiera yo!!), cómo evolucionará la vegetación del jardín vertical de las Delicias, qué pasará con mi equipo de baloncesto preferido y también, cómo no, qué pensará de mí la gente que me conocía...

Todo esto me ha venido a la cabeza porque ayer estuve viendo el documental Memòria d'una llum, producido por el décimo aniversario de la muerte de Carles Sabater, vocalista de uno de los grupos más conocidos del llamado rock catalán, Sau, y actor de éxito en Cataluña. Él es de los que dejó de vivir y lo hizo en lo más alto, acababa de dar un concierto y de repente se desvaneció. No es comparable pero ves hablar a la gente de Carles Sabater y entiendes perfectamente que fue alguien especial, que desprendía esa luz a la que alude el documental. Cuando yo me vaya nadie hablará de la luz que desprendía porque no la tengo por más que la busque pero me conformo con que sonrían y, por lo menos, recuerden quién era cuando mi nombre aparezca en algún lado... aunque también espero que ese día aún tarde mucho en llegar.

De la voz de Carles Sabater, salieron cosas tan bonitas como Boig per tu, para mí (y para muchos), una de las canciones de amor/desamor más bonitas que se ha escrito nunca.



En un momento del documental, Laura Jou, la pareja de Carles Sabater dice inocentemente: "Carles no quería hacerse viejo. Tenía pánico a ser viejo, las arrugas, el pelo blanco, la degradación,..." Quizá ahí resida el secreto de su inexplicable muerte. Porque no, no se hizo viejo. Murió a los 36 años.

lunes, 22 de junio de 2009

La rueda de la vida

Nadie se subió nunca en ella. Sus cangilones nunca surcaron el viento que se levanta con fuerza en las noches de otoño. Todo estaba preparado en la primavera del 86 para que se inaugurara el parque de atracciones de Prípiat pero nada salió según lo esperado. Desde hace veintitrés años, por las calles de esta ciudad ucraniana ya no corren niños, ya no se ven soldados orgullosos de su realidad ni mujeres embarazadas que sonríen mientras esperan en el hospital los resultados de su ecografía ni siquiera agricultores que muestran orgullosos sus cosechas.

Ahora solo se pueden contemplar edificios saqueados, bloques de oficinas en los que ya no suena la alarma de las tres para que los empleados se vayan a casa, columpios que nunca volverán a volar mas que al ritmo que les marca el viento, matorrales que nacen donde menos se les necesita, fotografías tiradas en las habitaciones de las casas, juguetes rotos, máscaras de gas abandonadas antes de un rápido y tardío desalojo, papeletas y propaganda políticas del 1 de mayo en la Casa del Voto y mucha desolación en una ciudad que fue fundada en 1970 para acoger a los trabajadores de la nuclear de Chernóbil y sus familias. El 26 de abril de 1986 todo se acabó. El reactor número 4 de la central estalló y desde entonces, solo la muerte y la desolación (además de algunos lugareños que se resisten a abandonar sus casas porque dónde van a ir, dicen) habitan el entorno.

Hace tres años, con motivo del vigésimo aniversario de Chernóbil, me acerqué a esta tragedia a través del libro Voces de Chernóbil, de Svetlana Alexievich. No me ha pasado con ningún otro libro pero éste, construído a base de testimonios reales, me sobrecogió de tal manera que, cada cierto tiempo, tenía que liberar mi mente para desconectar. Me autoimponía estar varios días sin leer ni una página porque me dejaba roto. Aquí os dejo un fragmento del libro:

"Testimonio de Liudmila Ignatenko, esposa del bombero fallecido Vasili Ignatenko: No sé de qué hablar. ¿De la muerte o del amor? ¿O es lo mismo? ¿De qué?

Nos habíamos casado no hacía mucho. Aún íbamos por la calle agarrados de la mano, hasta cuando íbamos de compras. Siempre juntos. Yo le decía: "Te quiero". Pero aún no sabía cómo le quería. No me lo imaginaba. Vivíamos en la residencia de la unidad de bomberos, donde él trabajaba. En el piso de arriba. Y otras tres familias jóvenes, con una sola cocina para todos. Y abajo, en el primero, estaban los coches. Unos camiones rojos de bomberos. Éste era su trabajo. Yo siempre estaba al corriente: dónde se encontraba, qué le pasaba.

En medio de la noche oí un ruido. Gritos. Miré por la ventana. Él me vio: "Cierra las ventanillas y acuéstate. Hay un incendio en la central. Vendré pronto".

Quizá esta silla todavía le está esperando...

Las fotografías que ilustran este texto son obra de Bernardo Pérez

La estética de la belleza

Cuando el funambulista Philippe Petit bajó (detenido y esposado) de las Torres Gemelas de Nueva York después de haberlas cruzado con un alambre a más de 450 metros de altura, los periodistas que le esperaban congregados en la calle lo único que querían saber era por qué. Ninguno se preocupó de la hazaña que acababa de conseguir el funambulista, no paraban de preguntarle por qué. Petit acababa de conseguir una verdadera maravilla sin que le sucediera nada y no eran capaces de asombrar la obra maestra, solo les interesaban los supuestos motivos El funambulista se enfadó muchísimo...y con razón, añado yo. Muchas veces la búsqueda de los por qués nos impide contemplar y disfrutar con la magnitud del arte y esto es un claro ejemplo que queda reflejado de una manera genial en el documental Man on wire.

viernes, 19 de junio de 2009

Amor urbano


"Maldita ciudad, no es tu mejor momento,
y aún estás hermosa"

Ismael Serrano

La imagen que ilustra este texto es obra de kamandula

jueves, 18 de junio de 2009

Sueños de cambio

Hacía tiempo que no recordaba la intensidad del idealismo empujado por la consciencia de la búsqueda de un mundo que ha de enterrar todas las injusticias que soportamos. Esta noche he recordado viejas sensaciones viendo Noviembre, de Achero Mañas. La más grande de las utopías hecha película.



P.D. Para los impacientes, lo interesante está en el último minuto del vídeo...

martes, 16 de junio de 2009

Ya soy mayor

Cuando eres pequeño te crees que cuanto más amigos tengas, mejor. Por eso te esfuerzas en invitar a toda la clase y parte del colegio a tu fiesta de cumpleaños en la que los ganchitos y la coca cola corren a partes iguales antes de que se desate la guerra de cacahuetes o de lo primero que encuentres a mano. El éxito personal se mide por la popularidad que seas capaz de conseguir. Cuando eres adolescente, los amigos pasan a ser esos compañeros rebeldes con los que desafías el mundo y sueñas con ligarte a todas las chicas del local. Celebras tu cumpleaños y solo piensas en desfasar y sabes que vendrán todos ellos porque en la vida casi solo hay fiesta. Entonces, el éxito personal también se mide por la popularidad que consigues pero en esta época se consigue de otra manera, íntimamente relacionada con las chicas que seas capaz de conquistar.

Vas quemando etapas y llegas a una en la que cambian muchas cosas en tu vida y no encuentras muy bien tu lugar. Los amigos de antes cada vez están más lejos y llegan nuevas personas a tu realidad. Un día muy especial para tí, celebras tu cumpleaños y se plantan cuatro personas en tu casa cuando has invitado a más de veinte. Y pasas una noche íntima, genial y divertida. Al día siguiente, entre los efluvios de la noche anterior y un sobresalto matutino que te aterra, el éxito personal es haber celebrado tu día con los que de verdad quieres y te quieren, los que han de conducirte al lugar que te corresponde en la vida, siempre, el mejor.

La imagen que ilustra este texto es obra de G.E. Long

La gran fiesta del cine

Vaya por delante que la Fiesta del cine me parece una idea estupenda. Rebajar el precio de la entrada al cine durante tres días puede ser una buena manera de atraer gente a las salas pero esta medida me plantea ciertas dudas: ¿Perderán dinero las salas estos tres días? Lo dudo mucho. ¿Sería viable rebajar los precios de las entradas a costa de atraer más gente y conseguir unos ingresos parecidos? ¿Por qué nadie se ha planteado bonos de, por ejemplo, diez entradas con algún tipo de descuento? Me parece que la piratería ha restado espectadores a los cines, no lo dudo, pero también creo que no se han buscado soluciones imaginativas a la bajada de público. Una última reflexión, ¿por qué contra el pasotismo y las salas vacías no se apuesta por la calidad y la atracción?

P.D. Mucha fiesta del cine pero ¿cuántas películas en versión original se podrán ver en la gran Fiesta del cine?

El ángel exterminador

Si hay una película que me hace reír, cabrearme, reflexionar y maravillar el séptimo arte es, sin duda, El ángel exterminador, de Buñuel. Y creo que poco más se puede decir de una película. Es cómica hasta límites insospechados si hacemos caso al surrealismo de los corderos correteando por la cocina o de las patas de gallina que sobresalen del bolso de una señorona. Pero a la vez es hiriente porque uno se da cuenta de que la alta sociedad siempre será alta sociedad a pesar de los tiempos y de sus comportamientos. Y es ahí cuando se puede plantear el espectador la crítica mordaz y hasta combativa hacia unos privilegios adquiridos. Pero sobre todo es una maravilla del cine porque no hay que olvidar que se rodó sin apenas presupuesto en un país como México, algo que el propio Buñuel lamentaba ya que allí no era fácil reflejar una alta burguesía, y el resultado es asombroso. Entre todo esto me quedo con un diálogo sublime y mordaz al máximo entre dos señores que son presentados por tercera vez en la noche:
Alberto Roc: “Permítame presentarle, el señor Ugalde... ¿su nombre me hace el favor?”.
Leandro Gómez: “Leandro Gómez. Encantado”.
Cristián Ugalde: “Mucho gusto. ¿Piensa permanecer mucho tiempo entre nosotros?”.
Leandro Gómez: “¿Y usted?”.
Cristián Ugalde: “Dígamelo usted primero”.
Leandro Gómez: “No, usted”.
Cristián Ugalde: “Yo vivo aquí”.
Leandro Gómez: “Me lo esperaba”.
Por cierto, con motivo de la Expo, Joan Ollé hizo un montaje teatral, adaptación de esta película, que era algo maravilloso. Tuve la suerte de poder verlo y me encantó.


P.D. Siempre me ha hecho mucha gracia cómo nació el título de la película. Buñuel le oyó a su amigo Bergamín que quería titular una obra de teatro con este nombre. El calandino, maravillado, se lo pidió prestado para la película. Ni más ni menos. Por cierto, esto no lo sé yo, me lo ha enseñado la wikipedia.

Hacia la destrucción

Prefiero pensar que todo es culpa de la crisis. O del gobierno. O de la oposición. O de los políticos en general. Que la culpable de todo esto es la educación. O el pasotismo. O la dejadez. O el déjalo estar de los de siempre. Es mejor creer que todo pasará. Que es cuestión de modas. O de gustos. O de aficiones extrañas. Y hay quien se atreve a decir que es la evolución la que hace que esto sea así. Y es entonces cuando pienso que las guerras, el hambre, la corrupción, la indignidad, el gamberrismo, el vandalismo, los movimientos estratégicos, las multinacionales, el capitalismo, la diferencia de clases, de riquezas, la brecha de la sociedad del bienestar, la incultura, el desprecio por tus iguales y las fronteras de hierro no son culpa de la crisis ni siquiera del siglo XXI, ni del gobierno, ni del político de turno, ni de tu vecino, ni de la educación, ni tan siquiera de la evolución que preconizan los modernos... Es culpa de ti y de mí. Quizá haya que empezar a gritar más fuerte que otro mundo es posible.

viernes, 12 de junio de 2009

El sentido de las agujas del reloj

"Se trata de una convención. Una norma o acuerdo admitido tácitamente y que responde a la costumbre.

Ocurre que los constructores de los primeros instrumentos para medir el tiempo, o de los que más se acercan a los que hoy en día conocemos, vivían en el hemisferio norte. Cuando miraban el recorrido de la sombra arrojada por un reloj de sol, les daba la sensación de que se desplazaba girando hacia la derecha. Y por este motivo, por simple costumbre, los primeros relojes mecánicos tuvieron sus agujas montadas en este sentido de giro: hacia la derecha."

Explicación extraída de www.sabercurioso.com

Siempre hay quien va a contracorriente de todo. Es el caso del reloj de mi pared...

Sentimientos encontrados


"Para que te acuerdes de mí cuando te olvides de mí"

Una dedicatoria perdida en un libro cualquiera


La imagen que ilustra este texto es obra de laberlanesa

jueves, 11 de junio de 2009

La casa azul

A la mitad de mis vecinos no los conozco. De la otra mitad, poco puedo decir pero algo ya sé de ellos... Mi vecina de arriba es una rubia guapísima y encantadora... hasta que descubrí que vivía con su novio, día desde el que trato de convencerme de que no es para tanto. Sobre todo porque como un reloj milimétrico más cerca de una patología psiquiátrica que de una casualidad fortuita que se repite día tras día a las 3 de la madrugada, ella (o él o los dos juntos, quién sabe) se da una ducha de la que se entera todo el vecindario. En el silencio de la noche se puede seguir con precisión como abre la mampara, como gira los dos grifos que empiezan a expulsar agua, como esta cae a la bañera mitigada por el cuerpo de ella, como desencaja la alcachofa de su pedestal... Todo. ¡Puedes seguir su ducha casi en directo y a las tres de la madrugada! Lo más curioso de todo es que, después, ni sale de casa para ir a trabajar ni nada de nada. A las tres y veinte llega el silencio más absoluto solo enturbiado por el llanto de un niño que el patio interior multiplica hasta límites insospechados y que, por más que lo desee, no calla nunca.

A veces al mediodía me encuentro una señora mayor por las escaleras que me mira con cara escrutadora de Y este joven microbio de donde diantres ha salido, todo lo contrario que mi vecino de enfrente, un anciano trajeado e inmaculado que me dice que "los jóvenes tienen que divertirse". Y en algún piso que desconozco vive una bici. Bueno, supongo que vive alguien que tiene una bici pero es que van dos veces que solo veo la bici en el ascensor sin nadie que la monte...

miércoles, 10 de junio de 2009

Viaje nocturno

A menudo sueño con escapar muy lejos de aquí, cambiar el rumbo de los acontecimientos y descubrir nuevos mundos y posibilidades. Y las canciones son una buena forma de calmar mis ansias de volar. Porque muchas noches sueño con Buenos Aires y con ese mundo diferente que ha de llegar, hoy no dejo de escuchar la canción que Fito Páez le dedica a la capital argentina.

Cantata de la vida

"Quizá no hubo río más sano nunca que el que forman las lágrimas cuando gotean de la cristalina cara mientras se escucha el gotear del dolor. Es en ese momento cuando uno sabe que el mundo ha acabado. Muerta la muerte, viva la vida."

lunes, 8 de junio de 2009

Una princesa de cuento diferente

Me puse a escucharlo con escepticismo ya que el anterior disco de ella que tuve que oír también por motivos de trabajo me había dejado bastante helado, frío, sin que me llamara la atención casi nada, quitando algún que otro ritmo de alguna canción. Y no iba camino de arreglar la impresión que tenía sobre Vega este Metamorfosis (su nuevo trabajo) hasta que encontré Princesa de cuento y una frase que me maravilló: "Soy tu princesa de cuento (...) de esas macarras de cuento que pierden los papeles por un empujón". Me encanta. Me parece tan fuera de tono y a la vez tan real que me hace hasta gracia. De hecho, muchas veces me pongo la canción, simplemente hasta escuchar esa frase... El vídeo no es de muy buena calidad pero es lo mejor que he podido rescatar.



El resto del disco no está tan mal como preveía, se puede escuchar y por lo menos, no es la Vega de hace años, de cortarse las venas. En Metamorfosis hay variedad de ritmo y de letra.

Decadencia


"Lo feo y el mal han sustituido a lo Bello y el Bien. La mentira se ha convertido en Verdad."

José Ángel Mañas en "Un alma en incandescendencia"


La imagen que ilustra este texto es obra de Miguel_León

viernes, 5 de junio de 2009

Loco por los libros de bolsillo

Mucha gente los odia, los considera de segunda clase, imposibles de ser valorados porque el paso del tiempo los desgasta, dicen. Sin embargo, a mí me encantan por su tamaño, su precio y, sobre todo, por ese olor a papel que desprenden que me recuerda a libro interesante (aunque a la hora de la verdad muchos de ellos no lo sean pero dejadme vivir con la ilusión...). Hablo de los libros de bolsillo. Soy capaz de pegarme horas y horas (ejem, minutos y minutos) en la librería mirándolos, novedades y no novedades. He descubierto muchas obras gracias a este formato que jamás se me hubiera ocurrido ni intentar leer.

Hablo de esto porque me acaban de regalar dos ejemplares de este tipo, dos pequeñas joyas de la literatura, cada uno en su justa medida: El diario de Anna Frank y Rayuela, del gran Julio Cortázar. Y me encanta tenerlos en la mesilla de noche, simplemente para hojearlos y leerme páginas sueltas de vez en cuando porque su verdadera lectura no la empezaré hasta que me quite un marrón que tengo el domingo del que prefiero no hablar para no agobiarme mucho...

P.D. Curioso nombre también lo de libros de bolsillo porque ¿alguien ha tenido en sus manos El mundo de Sofía, de Jostein Gaarder en formato bolsillo? ¿O El hombre de los dados, de Luke Rhinehart o El Evangelio según Jesucristo, de Saramago? Si en algo coincidiremos es que muy manejables no son y que en los bolsillos precisamente no caben...

martes, 2 de junio de 2009

Sueños de juventud

A menudo me gusta pensar en cómo será mi vida de mayor, de viejo, vamos. Pero no acabo de visualizar qué será de mí en apenas diez años por lo que me resulta imposible verme dentro de cuarenta. Mucha gente sueña con no cambiar, con no traicionarse, otros con tener salud y su pareja al lado, otros piensan que serán ricos y vivirán en algún país lejano. Yo, sin embargo, no me veo en ninguno de estos supuestos. No acabo de situarme pero supongo que tiempo habrá para ello. Esto viene a cuento porque el otro día fui al cine a ver Sueños de juventud, la película checa de Jan Sverák.

Un filme que aborda todo esto y mucho más. Es la vida de dos personas mayores que se resisten a ver que nada es lo mismo; él se empeña en seguir trabajando a pesar de que le acaban de echar de un trabajo y la edad no le perdona. Por otro lado, ella sigue creyendo en su matrimonio, en tener atado a un marido que cada vez fantasea más con otras mujeres más jóvenes y atractivas. Y, sin embargo, se quieren. Dentro de la rutina de sus movimientos, de sus quehaceres diarios, de sus caricias (a pesar de que casi ni se tocan) y de sus enfados monumentales, Josef y Tkalounová sueñan con estar juntos toda la vida y con disfrutar de cada minuto de la vida. Ojalá cuando sea viejo guarde tanto amor y cariño en mi interior. El final de esta especie de comedia romántica, con toques de realismo y drama (todo en gotitas pequeñas) es maravilloso pero no os lo voy a contar no vaya a ser que tengáis ganas de verla y os la destripe.

Un millón de amigos

Adiós a los malos presentimientos y augurios. Esta noche tengo ganas de gritar que, a pesar de mis temores y paranoias, hoy ha sido un día muy feliz, emocionante en determinados momentos. Y por eso, lo único que puedo decir es GRACIAS a todos los que habéis contribuido a ello. Aunque no lo demuestre a veces, os quiero un montón a todos! Y como estoy feliz y contento ahí va este derroche de buen rollo hecho canción:

Cumpleaños feliz

Me regalo a mí mismo este particular Cumpleaños Feliz que hesisair me dedicó a primera hora de la mañana vía mail.

lunes, 1 de junio de 2009

Ansioso porque pase el tiempo...

Un mañana mejor

Cuando no tengas a donde llegar, ¡corre!
porque mañana cuando no tengas un destino que alcanzar
entenderás que nunca una carrera fue en vano
si te llama un futuro de esperanza.
¡Corre!

Darko Svelatovic

A pesar de todo...