domingo, 26 de abril de 2009

Ponyo en el acantilado sobre el mar



Miyazaki vuelve a atacar con una nueva película de anime japonés que promete, según reza la promoción, llegar a la altura de El viaje de Chihiro. No sé si es por la publicidad (lo dudo porque siempre he dicho que creo que soy una de las personas a las que menos le afecta la publicidad y no lo digo por dármelas de durito) o por la ternura del trailer pero aunque no me hacía mucha ilusión la película cuando ví carteles de ella en mi reciente visita a París, ahora tengo unas ganas locas de verla. De esta semana no pasa. Prometo contar mi impresión.

¿Es el camino correcto?


"¿Cómo transcurre pues la vida? Día tras día, nos esforzamos valerosamente por representar nuestro papel en esta comedia fantasma. Como primates que somos, lo esencial de nuestra actividad consiste en mantener y cuidar nuestro territorio de manera que éste nos proteja y nos halague, en subir o no bajar en la escala jerárquica de la tribu y en fornicar de cuantas formas podamos –aunque no fuere más que en fantasía—tanto por el placer como por la descendencia prometida. Para ello, empleamos una parte nada desdeñable de nuestra energía en intimidar o seducir, pues ambas estrategias bastan para asegurar la conquista territorial, jerárquica y sexual que anima nuestros conatos. Pero nada de todo ello lo percibe nuestra conciencia. Hablamos de amor, del bien y del mal, de filosofía y de civilización, y nos aferramos a esos iconos respetables como la garrapata a su perrazo caliente.

A veces, sin embargo, la vida se nos antoja una comedia fantasma. Como sacados de un sueño, nos observamos actuar y, helados al constatar el gasto vital de energía que requiere el mantenimiento de nuestros requisitos primitivos, inquirimos estupefactos dónde ha quedado el Arte. Nuestro frenesí de muecas y miradas nos parece de pronto el colmo de la insignificancia, nuestro cálido nidito, fruto del endeudamiento de veinte años, una vana costumbre bárbara, y nuestra posición en la escala social, tan duramente alcanzada y tan eternamente precaria, de una zafia vanidad. En cuando a nuestra descendencia, la contemplamos con una mirada nueva y horrorizada porque, sin el barniz del altruismo, el acto de reproducirse se nos antoja profundamente fuera de lugar. Sólo quedan los placeres sexuales; pero, arrastrados en la corriente de la miseria primigenia, vacilan ellos también, pues la gimnasia sin el amor no encuentra cabida en el marco de nuestras lecciones bien aprendidas. La eternidad se nos escapa.

Tales días, en los que naufragan en el altar de nuestra naturaleza profunda todas las creencias románticas, políticas, intelectuales, metafísicas y morales que años de educación y cultura han tratado de imprimir en nosotros, la sociedad, campo territorial agitado por grandes ondas jerárquicas, se sume en la nada del Sentido. Adiós a los pobres y a los ricos, a los pensadores, a los investigadores, a los dirigentes, a los esclavos, a los buenos y a los malos, a los creativos y a los individualistas, a los progresistas y a los conservadores; ya no son sino homínidos primitivos cuyas muecas y sonrisas, gestos y adornos, lenguaje y códigos, inscritos en el mapa genético del primate medio, sólo significan esto: representar su papel o morir.

Esos días uno necesita desesperadamente el Arte. Aspira con ardor a recuperar su ilusión espiritual, desea con pasión que algo lo salve de los destinos biológicos para que no se excluya de este mundo toda poesía y toda grandeza.

Entonces uno toma una taza de té o ve una película de Ozu, para retraerse de las lidias y las batallas que son los usos y costumbres reservados de nuestra especie dominadora, y para imprimir a este patético teatro la marca del Arte y sus más grandes obras."

Muriel Barbery ("La elegancia del erizo")

La fotografía que ilustra este texto es obra de Tirodi

Distancias en el vacío

Y a lo lejos tú. Nada parece estar en reposo en este día que se acaba ni siquiera la línea discontinua que me guía en noches como hoy. Desde que me he levantado sabía que no iba a encontrar el camino de regreso, que hoy no podría sentir el fino equilibrio en el alambre que cada mañana atravieso desde hace tres meses y lo que más me aterraba, hoy no iba a llegar a ti. Y allá a lo lejos, tú, impetérrita, inaccesible y temerariamente superior... Y sin embargo, en medio de este silencio que me aborda y me serena, te echo de menos.

miércoles, 22 de abril de 2009

Aquí empezó todo


Grande Liniers y sus personajes, Enriqueta y Madariaga en esta viñeta y el gato Fellini, siempre sarcástico en su personalidad humana. Os recomiendo que os acerquéis a Macanudo.

martes, 21 de abril de 2009

Vivan los cómics

Siempre había pensado que el mundo del cómic no era para mí. A mis casi 30 años seguía anclado en los Astérix, Superlópez(s) y Mortadelos que había leído (no en demasía, también es verdad) en mi tierna y (no) adorable infancia. Hasta que un buen día, en casa de una amiga ví en su estantería un gran arsenal de cómics de los que ya me había hablado en alguna que otra ocasión. Para alguien tan neofito en la materia del cómic, tal cantidad me abrumaba y eso, a pesar de que ella, me decía casi sin cerrar los ojos de qué iba cada uno. Por eso era necesaria su recomendación. Y ahí, en ese momento, empezó mi pequeña reconciliación (si es que algún día estuvimos enfadados) con el género.

Me llevé Torpe, de Jeffrey Brown y descubrí una historia adorablemente tierna, dibujos sencillos y aventuras de pareja de dos seres tan raros como sensibles y profundos. Sí, lo diré también, es recomendable para gente blandita y para los que tienen una relación de pareja pero es entretenido y válido para todos.

A Torpe le siguió Inolvidable, de Álex Robinson. Maravilloso. El protagonista recibe un tratamiento para dejar de fumar que le traslada a 1985, cuando él aún estudiaba en el instituto. Ahí están los chicos que le martirizan, la chica de la que está enamorada pero a la que no se atreve a decir nada, los amigos, sus primeras experiencias con el alcohol... Si pudieras, ¿corregirías errores del pasado? (he aquí un tema que quizá desarrolle en otro post). Si a eso le unimos unos dibujos con trazos acordes al argumento del mismo, tenemos un cómic genial... Y sí, también es muy recomendable para blanditos (como yo, por mí, no por ti, apuntaría alguno).

Después llegó Pildoras azules, de Frederik Peeters, que acabo de terminar. Una historia de amor a pesar de todo, una trama de sufrimiento, amistad y cariño pese a las dificultades y sobre todo un alegato a las ganas de vivir contado en clave de cómic con el VIH de fondo.

Y entre ellos, me ha dado tiempo a indagar por mi cuenta y encontrar Arrugas y El juego lúgubre, de Paco Roca y, en otro nivel de profundidad, las viñetas de Macanudo, del gran Liniers y Agustina, de Enrique Mendoza y Fernando Monzón. Creo que poco a poco me convertiré en un lector medio de comics. Y el caso es que me gusta la idea. Si queréis recomendarme alguno, estoy abierto a todo tipo de sugerencias.

Peligrosa uniformidad


"Entre millones de isbas rusas no hay ni habrá nunca dos exactamente iguales. Todo lo que vive es irrepetible. Es inconcebible que dos seres humanos, dos arbustos de rosas silvestres sean idénticos... La vida se extingue allí donde existe el empeño de borrar las diferencias y las particularidades por la vía de la violencia"

Vasili Grossman ("Vida y destino")

Un día me dio un ataque de "literatitis" (de vez en cuando sufro de esta enfermedad que me hace ir a las librerías a comprar un libro de esos que leen los grandes críticos y expertos supongo para convencerme de que también soy capaz de leer esa clase de obras) y compré Vida y destino, de Vasili Grossman. No sabía nada de él pero me pareció que me iba a gustar, ha estado en mi estantería bastante tiempo hasta que ayer por la noche decidí emprender su lectura. Apenas llevo veinte páginas pero me está consiguiendo enganchar ya. Como hasta que no lo acabe (y creo que me llevará su tiempo, sobre todo porque carezco de él en demasía) no puedo hacer un análisis más o menos coherente, me conformo con destacar este párrafo con el que abro este post que está, sí, comienzo potente, en la primera página del libro.

La frase está enmarcada dentro de los salvajes campos de concentración que se impusieron en el estalinismo y en el nazismo pero se puede trasladar al tiempo que queramos. Siempre me ha producido terror la uniformidad, el pensamiento único y el mismo proceder y no solo el que se impone por la violencia. El pensamiento único es el principio del fin de la humanidad y, por eso, miro con preocupación como cada vez más, nos imponen la misma educación, la misma cultura, la misma ropa, los mismos gustos y los mismos hábitos de ocio sin que a nadie parezca preocuparle en exceso. Quizá por eso, siempre he encontrado extremadamente bella la asimetría (todos me dicen raro por ello!!!) y salvajamente aterradora la simetría de determinadas ciudades y edificios.

La fotografía que ilustra este texto es obra de Raulillo


viernes, 17 de abril de 2009

Pau Donés, vivo sin dar la vuelta


Reconozco que me acerqué a esta entrevista sin ningún entusiasmo y encontré un músico accesible, amable y dispuesto a hablar sobre su trabajo todo el tiempo que hiciera falta. Y eso no suele ser lo normal en este mundo de artistas venidos a más que, en muchas ocasiones, se creen que te están regalando su tiempo por un capricho tuyo. Poco más que decir, leer la entrevista y, de verdad, encontrar un tío con mensaje que más allá del éxito de La flaca tiene las ideas muy claras. Ah!! Y su disco Orquesta Reciclando es una pasada aunque también me acerqué a él con reticencias porque ni me gustan los recopilatorios (que suelen ser un recaudaeurosdelosfans cuandonotengonadanuevoquedecir) ni excesivamente Jarabe de palo.

Después de escucharlo retiro lo dicho, Orquesta Reciclando, a pesar de versionar temas ya radiados del grupo es un disco nuevo, muy rico musicalmente y con una frescura que más quisieran muchas de las formaciones que viven plácidamente en la opulencia. Y por si fuera poco, lleva un libro de regalo... Y ya que parezco una teletienda, lo diré todo, lo podéis comprar en los quioscos por 9,95 euros.

Pau Donés: "Ahora ya no encajamos en la fórmula de la comercialidad"

--Orquesta Reciclando surge del directo, como se funcionaba antaño, ¿es una declaración de intenciones?
--Es una casualidad, producto de empezar un proyecto que toma una dirección y que poco a poco va derivando en muchas cosas. Empezamos con la idea de montar una gira de teatros con un repertorio de canciones conocidas y nos dimos cuenta de que había un montón. Y pensamos por qué no versionamos los temas, por qué no nos disfrazamos y por qué no metemos humor. Teníamos que hacer unos seis o siete conciertos, al final hacemos más de veinte y el comentario que se repite de nuestros fans es que lo teníamos que grabar. Y decidimos sacar un disco, que acaba siendo un libro-disco y, entre todo eso, rompemos con la multinacional y creamos Tronco Records.

--¿Cómo surge hacer una flaca por bulerías, un tema como Agua rumbero o versionar El lado oscuro en clave de blues?
--De la cabeza de los músicos. Hacemos mestizajes, mezclamos el rock, el blues, el jazz, el funk, el pop con el flamenco, con música brasileña, caribeña, cubana... Jugamos con un montón de estilos. Lo que hemos hecho es conservar melodías, la voz y la letra y lo demás destruirlo y volverlo a construir.

--¿Cómo es el proceso?
--Seleccionamos el repertorio atendiendo a los temas conocidos de Jarabe. Nos metemos un mes en el local, tema por tema y vamos haciendo. A mí no me dejaron dar ideas porque ya las había dado en su momento en las canciones originales. Y luego hay otro aspecto y es que no entraron las leyes del negocio en el local. Es decir, empieza a cantar antes de los veinte segundos, el primer estribillo antes del minuto y medio, las canciones como máximo cinco minutos... Eso se quedó fuera. Fuimos a hacer música, a divertirnos con las canciones y a mejorarlas. Son muchos mejores las versiones que las originales.

--¿Por eso lo considera el mejor disco de Jarabedepalo?
--Sin duda. Primero por el repertorio, que son éxitos todos y después porque hemos tocado esas canciones durante doce años. Nos las sabemos mejor, somos mejores músicos... y ahora se puede ver qué le pega mejor a cada una.

--En ventas va lanzado...
--El 15 de marzo habíamos vendido algo más de 35.000 copias lo que es un dato estupendo y más en los tiempos que corren. Quiero pensar que el disco vende porque está gustando mucho pero también es que hemos buscado un canal de distribución que se acerque a la gente y hemos dado más, un libro-disco con 100 páginas y a menos de 10 euros.

--¿Por qué decide romper con las multinacionales y crear Tronco Records?
--Quería hacer un proyecto muy ilusionante, crear nuestra propia república independiente donde las ideas y las canciones fueran lo más importante. Y todo esto en un momento en que es lo menos importante del negocio de la música. Ahora importa vender músicos a partir de una imagen. Y nosotros ya no encajamos en esa fórmula de la comercialidad.

--Les ha permitido, además, sacar un disco a 9,95 euros. ¿Uno de los mayores problemas de la industria es todo el dinero que se queda por el camino y no llega al artista directamente?
--Piensa que más o menos ganamos lo mismo que con la discográfica porque hay menos intermediarios.

--Y a pesar del precio, seguro que su disco está siendo descargado por muchas personas...
--Seguro. O la gente paga por la música o nos quedaremos sin ella. El problema es que el mercado está invadido de productos mediocres.

Estos poemas

Estos poemas los desencadenaste tú,
como se desencadena el viento,
sin saber hacia dónde ni por qué.
Son dones del azar o del destino,
que a veces
la soledad arremolina o barre;
nada más que palabras que se encuentran,
que se atraen y se juntan
irremediablemente,
y hacen un ruido melodioso o triste,
lo mismo que dos cuerpos que se aman.
Ángel González

Los mejores siempre se van cuando parece que más los necesitamos. Lo bueno de los mejores es que siempre dejan los resultados de una labor brillante en su campo como es este poema, tan sencillo y desgarrador como el proceso de creación. Un poema que musicó Pedro Guerra y que dejó para la posterioridad en el disco La palabra en el aire. Trabajo que recomiendo con avidez a todo el que le guste la poesía o simplemente se quiera acercar a ella desde el desconocimiento por este género tan anárquico en ocasiones como brillante.

Reunión en la cumbre

Tan cerca y tan lejos


"Tú sigue con tu mundo que yo seguiré con mi universo"

Una chica a su pareja un día de temporal


¡Qué gran diferencia de miras! Admiro profundamente esta confesión.

Abriendo mi herida


No soporto las personas tristes y, sin embargo, me parece maravillosamente bella la tristeza. Hago lo que haga falta para conseguir una sonrisa de las personas que quiero y, sin embargo, detesto una sonrisa forzada en un mal momento. Sufro cuando ellos sufren, están tristes o lloran sin más motivo que el de una experiencia de la vida y, sin embargo, odio cuando alguien no deja de contarme lo asquerosa que es su vida. Quizá por eso te quiero...