Tenía la sensación de que era la última vez que la iba a ver. Nada fue distinto. Hizo su trabajo casi rutinario como cualquier día. Ella también. Cuando acabó, se acercó. Él sabía que era un adiós definitivo. Sus caminos se separaban. Le miró a los ojos, ella no le aguantó la mirada. "Pasa buen verano". "Igualmente". "Hasta luego" "Adioooos". Nada más. No hubo ni un beso. Él no quiso mirar cómo se iba, sabía que ella no se iba a dar la vuelta. Ella pronto olvidó todo aquello.La fotografía es de domibrez
3 comentarios:
No era más que una mota de polvo para ella... y eso no es justo =/
Odio esa injusticia!
PD: http://miespejonublado.blogspot.com/
por si algún día... ;)
Un mini relato con tensión amorosa, una despedida bien captada y plasmada directo al corazón. Saludos desde Bs. As., gdorazio.blogspot.com.
@Marco: Bueno, supongo que es lo que hay...
@Gustavo: Gracias!!! Un saludo!
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