Se ha ido el verano. Un año más me han sorprendido las hojas cayendo de los árboles y las ramas luchando por encontrar su lugar. Y sin avisarme. Con lo mal que me sienta a mí el otoño. En la calle, el mismo lugar sigue vacío, quizá esperando a que tu coche vuelva a encender los intermitentes allí donde ya no hay ni olvido. No hace frío pero tengo escalofríos. Es lo que tiene la noche, que nada es lo que es. Menos mal que suena el teléfono... Nada es igual. Este otoño es diferente al otro.domingo, 24 de octubre de 2010
Otoño
Se ha ido el verano. Un año más me han sorprendido las hojas cayendo de los árboles y las ramas luchando por encontrar su lugar. Y sin avisarme. Con lo mal que me sienta a mí el otoño. En la calle, el mismo lugar sigue vacío, quizá esperando a que tu coche vuelva a encender los intermitentes allí donde ya no hay ni olvido. No hace frío pero tengo escalofríos. Es lo que tiene la noche, que nada es lo que es. Menos mal que suena el teléfono... Nada es igual. Este otoño es diferente al otro.
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2 comentarios:
Pues no te digo nada cuando veo al nogal de enfrente pelado, indefenso, sin hojas.
Un beso.
He leido un comentario tuyo, y no he podido evitar meterme en tu blog. Yandrak, lo siento, pero me tiene cautivada ese nombre desde que leí Memorias de Idhun. Y no me he equivocado al meterme aquí, me ha gustado mucho la entrada. Y estoy de acuerdo, en que la noche nada es lo que es.
Besos :)
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