miércoles, 21 de abril de 2010

Ya soy mayor

No sé en qué momento he dejado de ser un niño. Ni siquiera si ha habido algún momento exacto. Nadie me dijo que crecer era algo más que dejar de ir al colegio, de que todo el mundo te trate como lo que eres, un niño y de que empieces a disfrutar de todas las libertades. A alguien, en algún instante del proceso, se le olvidó explicarme que dejar de lado la niñez significa asumir ciertas responsabilidades, cargar con el sentimiento de culpa cuando algo no funciona y tener que tomar decisiones para las que nadie te va a aconsejar.

Luego pasa que no coges el teléfono, que no dejas de darle vueltas a las cosas, que los fines de semana ya no son días para dormir y jugar, que ves la televisión para evadirte, que no duermes cuando algo te preocupa y que esquivas las cosas porque nadie te ha enseñado qué hacer cuando todo se colapsa. Entonces es cuando te das cuenta de que ya eres mayor. Sí, ya soy mayor.



La fotografía es de montse11

lunes, 19 de abril de 2010

Mantis

"En un supuesto más fantasioso, en una época más actual incluso podría asumir, por qué no, el rol de heroína o villana, qué más da si son la misma, alguien convertido por azar o capricho de los otros en un ser especial, denostado o admirado, bellas sin alma siempre frías, impasibles e insesibles a las pasiones de los demás, lobas que necesitan sangre robada a traición para perdurar, ajenas al dolor, inclementes porque así nos fraguaron, más allá del bien y del mal.

Qué responsabilidad tenemos en nuestra desgracia, qué capacidad de elección en la espiral de desenfreno en que me embarco como una máquina creada para destruir y arruinar, para demoler y devastar. Más que pérfidas resultan patéticas y yo, en mi descontrol, me reconozco tan ruin, tan errada como ellas.

(...)Por fortuna, mis sueños elevados se quedaron en sueños cuando averigüé que carecía de estómago para hacerme hueco en un universo editorial hostil y abarrotado, peligrosamente inflado y repleto de egos, por eso ahora me dedico a otro tipo de creatividad más rentable y relajante. Ahora me gustan las frases cortas. Los puntos. Ahora soy terminante y tajante. Odio la solución de continuidad sin final que suponen las comas."

Fragmentos de Mantis, de Mercedes Castro.

La fotografía es de anaroca

domingo, 18 de abril de 2010

Indecisión

Soy una persona muy insegura, con miedos que rozan lo absurdo al futuro más inmediato. A veces necesito oír una voz al otro lado del teléfono para saber que no estoy tan solo, encontrarme a alguien por la calle y saludarle para creer que vivo dentro de la sociedad, abrir mi correo electrónico y tener algún mail nuevo porque así siento que no me olvidan, verte, oírte, leerte, sentirte, besarte, abrazarte y echarte de menos porque así creo poder aplazarlo todo... ¿Sabéis? Para una persona como yo, es muy difícil tomar decisiones...

viernes, 16 de abril de 2010

Culpable de...

A veces te adoro. Otras, trato de olvidarte... pero ni entonces dejo de soñar contigo. Muchas, lamento ser así, querer y no olvidar, engancharme a una sonrisa y una mirada como el que se agarra a lo único que le queda para sentirse vivo. Maldigo tener un corazón tan abierto que es incapaz de cerrarse cuando la felicidad ha dejado de llamar a tu puerta. Y me siento culpable de ser injusto, de no darte todo lo que te mereces, de que no huelas como ella, de cerrar los ojos y no verte enredar con tu pelo...

La fotografía es de Ssss

miércoles, 14 de abril de 2010

De sonrisas inocentes

A veces me cuesta entender ciertas sonrisas e incluso, en ocasiones, la comunicación no verbal. Me han pasado muchas cosas en esta semana en la que he viajado mucho. Y no solo me refiero a kilómetros recorridos. Porque, por primera vez, creo que he entendido una sonrisa. ¿Habrá algo más bonito?

miércoles, 7 de abril de 2010

No me olvido...

No me olvido del blog. Mucho movimiento. Poco tiempo libre. Apenas me llega el aire para caer rendido en la cama y soñar. Con un mundo mejor, con injusticias que se resolverán, con un futuro que ha de sonreírnos, con la felicidad perdida de las personas más cercanas que me han dado tanto y que no soporto ver sufrir cada noche, con tu inocencia, con los chasquidos de tus dedos, con contratos imaginarios que te acerquen a mí... Porque a pesar de todo, no me olvido de vivir.

lunes, 5 de abril de 2010

Once años después de 1999, en Zaragoza

Voy a ser sincero. Hace tiempo que buscaba una excusa para poner esta canción de Love of lesbian que me encanta. Ahora ya la tengo. El 22 de abril vienen a Zaragoza a presentar 1999, un disco sublime y redondo que me encantó desde el primer día que lo oí por su sencillez, sus letras crudas y una mezcla de personalización y proyección en la que, en algún caso, me veía reflejado. No pienso perderme el concierto.



El vídeo ya sé que no es tal pero es lo único que he encontrado para que se pudiera oír la canción bien...

Inocencia

A menudo los gestos más bonitos son los más insignificantes, los que parecen condenados a olvidarse. Por eso, cuando aquella noche, después de un largo viaje, ella le dijo que se había pasado buena parte del día pensando en lo que hubiera sido descubrir ese lugar con él y le dedicó una sonrisa inocente, tímida, escondida entre su cara de niña buena, creyó en la felicidad.

domingo, 4 de abril de 2010

Pequeños instantes de felicidad

Despertarte sin nada que hacer. Una cena entre amigos. Un instante de sol mientras escuchas el rugir de los caminantes en la calle. Un milagro compartido. Oír una sonrisa por teléfono. Una llamada por los altavoces. Una conversación intrascendente. Un corazón que late. Un idioma que no entiendo. Una canción que no deja de sonar una y otra vez. Tenerte en mi cabeza. Oler a mar aunque esté tan lejos de aquí. Soñar.

A veces ser feliz reside en las pequeñas cosas de una mañana de domingo.

viernes, 2 de abril de 2010

Viernes tarde

Es como el que va corriendo directo al precipicio y sabe que como no pare se caerá por él y entonces todo habrá acabado. Es una sensación extraña, sentir que tienes el peligro y la tranquilidad tan cerca, que apenas a unos centímetros de ti, puedes acabar con todo y echar todo al traste. Saber que no tan lejos venden dosis de felicidad instantánea. Y, a la vez, saber que existe otra felicidad oculta. Pensar que ella está haciendo una maleta, que sobrevolará tu ciudad y que tú no serás más que un punto minúsculo que ni siquiera podrá distinguir desde tantos pies de altura. Sentir como se agolpan las ideas, el caos te aprieta el cerebro y entonces solo quieres huir, escapar, ser capaz de expresar cómo te sientes. Y escuchar que todo va a ir bien.

La fotografía es de locustone