Es como el que va corriendo directo al precipicio y sabe que como no pare se caerá por él y entonces todo habrá acabado. Es una sensación extraña, sentir que tienes el peligro y la tranquilidad tan cerca, que apenas a unos centímetros de ti, puedes acabar con todo y echar todo al traste. Saber que no tan lejos venden dosis de felicidad instantánea. Y, a la vez, saber que existe otra felicidad oculta. Pensar que ella está haciendo una maleta, que sobrevolará tu ciudad y que tú no serás más que un punto minúsculo que ni siquiera podrá distinguir desde tantos pies de altura. Sentir como se agolpan las ideas, el caos te aprieta el cerebro y entonces solo quieres huir, escapar, ser capaz de expresar cómo te sientes. Y escuchar que todo va a ir bien.La fotografía es de locustone
5 comentarios:
Hombre, tú eres grandote y seguro que se te ve, como a las pirámides. :) Y en unos días serás tú el que haga las maletas.
Todo va a ir bien. Todo, todo.
@marmota: No soy tan grande... :D:D:D:D Gracias, guapa!!
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