
Nunca he estado en un circuito de Fórmula 1, pero siempre he pensado que cuando uno está sentado ahí, en la grada, solo debe ver pasar ráfagas de coches que ni siquiera acierta a distinguir. A veces me gustaría estar en medio del circuito y sentir el viento que levantan los coches al pasar por mi lado. Qué más da. Nunca les alcanzaré.





