miércoles, 31 de marzo de 2010

De cumpleaños y viajes felices

Todo empezó con una broma. Con dos billetes de avión a Reijkiavic como un lugar idílico en el que empezar, quién sabe, una nueva vida. Luego vino un viaje menos ambicioso, a la Expo, en una noche de viento en la que se nos hicieron las tantas esperando un espectáculo marciano al que nadie me quería acompañar. Una cena en el restaurante de comida rápida de la Expo, unas confidencias que se escapan entre tequilas, lágrimas sueltas, sonrisas compartidas y miles de historias que no podría enumerar fueron testigo de como nació una amistad que es una de las cosas de las que más orgulloso me siento en mi vida.

Hoy marmota cumple años y está muy feliz. Yo solo espero poder contribuir a su felicidad y conseguir devolverle algo de todo lo que me ha dado. Nunca fuimos a Reijkiavic pero en aquellos billetes empezó un viaje muy especial en un vagón del que no quiero bajarme nunca.