miércoles, 1 de septiembre de 2010

Lo hice...

Me las prometía muy felices. Iba a pasar mi mañana de trabajo enredando con un nuevo juego de la Nintendo DS con el que supuestamente ser artista era muy fácil. Así me lo aseguró el encargado de dar la charla, Luis Díez... pero creo que no sabía de mi ineptitud con el lápiz (sea el clásico o el electrónico).

No fui capaz ni de dibujar ni un sombrero mientras el niño de al lado no paraba de gritar "¡Qué chulo!" Después de un rato escuchándole me atreví a levantar la cara para verle y me lo encuentro mirando lo que yo estaba dibujando y riéndose de mí. Cuando el instructor empezó a pasarse por los sitios viendo lo que habíamos conseguido, no lo dudé ni un instante. Le robé la cónsola al insoportable y fingí como que era mía... Creerme, fue un acto de supervivencia (moral).

No hay comentarios: