Que una película (española) haya costado 50 millones de euros supongo que provoca que todo, para bien o para mal, se desmadre de una manera excesiva. Me refiero a las críticas y a las loas. Lo que no acabo de comprender es la crítica dura y directa solo porque "con lo que ha costado podía haber hecho mucho más". No sé muy bien a qué se refieren cuando dicen eso, supongo que se refieren (pónganle unas gotas de ironía a lo que viene a continuación) a que se ha hecho una reconstrucción nefasta de la biblioteca de Alejandría, del faro y de toda la ciudad... o quizá es que con 50 millones de euros las cámaras ruedan solas y seleccionan siempre el mejor plano y no nos hemos enterado. Claro que más asombrosa me parece la crítica de que debería haberse centrado menos en la religión y más en Hipatia... Al que me dice eso, solo le puedo preguntar, ¿te has enterado de qué va la película?
Ágora no es la película del siglo del cine español pero, para mí, es una de las grandes películas de la historia. Me parece una manera maravillosa (en cuanto al argumento) y preciosa (en cuanto a las imágenes y la fotografía) de reflejar una violenta realidad que, tantos siglos después, se sigue viviendo en determinadas partes del mundo en el nombre de la religión. Y sí, Hipatia (Rachel Weisz) es la protagonista de esta historia pero no deja de ser una forma de contar muchas más cosas, de ir más allá. Quien quiera ver una biografía de Hipatia de Alejandría se tendrá que conformar con leer uno de los múltiples libros que acaban de ver la luz buscando el amparo del éxito de la película. Quizá ahí no se encuentren con unos personajes fríos... Sí, reconozco que la película desprende frialdad en casi todas las relaciones interpersonales, pero es que creo que es una frialdad buscada por el director porque indica muchas más cosas de lo que parece.
Ágora no es la película del siglo del cine español pero, para mí, es una de las grandes películas de la historia. Me parece una manera maravillosa (en cuanto al argumento) y preciosa (en cuanto a las imágenes y la fotografía) de reflejar una violenta realidad que, tantos siglos después, se sigue viviendo en determinadas partes del mundo en el nombre de la religión. Y sí, Hipatia (Rachel Weisz) es la protagonista de esta historia pero no deja de ser una forma de contar muchas más cosas, de ir más allá. Quien quiera ver una biografía de Hipatia de Alejandría se tendrá que conformar con leer uno de los múltiples libros que acaban de ver la luz buscando el amparo del éxito de la película. Quizá ahí no se encuentren con unos personajes fríos... Sí, reconozco que la película desprende frialdad en casi todas las relaciones interpersonales, pero es que creo que es una frialdad buscada por el director porque indica muchas más cosas de lo que parece.
1 comentario:
A mi me pareció una buena película, me gustan muchas de las tomas de Amenabar como la de la destrucción de la biblioteca, pero sobre todo me gusta la historia, y su forma de explicar los problemas físicos visualmente, preciosa.
Habla de religión, de la figura de la mujer en la época, de matemáticas, física, astronomía, filosofía, relaciones interpersonales... con cincuenta millones se habla de muchas cosas, pero supongo que estas no cuentan.
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