Apenas tocaron una hora (si es que llegó), no era la noche perfecta, no me encontraba muy bien, venía del trabajo reventado y estresado, la sala nunca me ha gustado, me clavaron 25 euros por un miniconcierto pero me gustaron mucho. Fue una hora como dios manda, de buena música, de locura en el escenario, de explicaciones (pocas) en inglés, de una compañía inmejorable pero, sobre todo, fueron sesenta minutos de evasión y de disfrutar de lo lindo. Me encantó el concierto de The Raveonettes.
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2 comentarios:
La compañía, bastante mejorable, no nos engañemos.
Sí, porque los "barricadas" de alante se las traían... No seas boba!
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