Una vez no podía casi ni hablar, ni respirar por la gran congestión que tenía. Y llegó a mí un remedio casero que acabó por funcionar. Al día siguiente estaba como nuevo. Es curioso el efecto del sueño. Hay días en los que te acuestas sin ganas de nada y te levantas con ganas de comerte al mundo. Dicen que el cansancio influye mucho en el estado de ánimo y que si se descansa mal se tiene más tendencia a las depresiones. Lo peor del efecto nocturno de la cama es que va en las dos direcciones. Existe la posibilidad de que te acuestes alegre y te levantes sin ganas de nada. A veces lo sueños son tan crueles y reales... que no hay cebolla hervida en leche que valga...martes, 16 de febrero de 2010
Remedios caseros
Una vez no podía casi ni hablar, ni respirar por la gran congestión que tenía. Y llegó a mí un remedio casero que acabó por funcionar. Al día siguiente estaba como nuevo. Es curioso el efecto del sueño. Hay días en los que te acuestas sin ganas de nada y te levantas con ganas de comerte al mundo. Dicen que el cansancio influye mucho en el estado de ánimo y que si se descansa mal se tiene más tendencia a las depresiones. Lo peor del efecto nocturno de la cama es que va en las dos direcciones. Existe la posibilidad de que te acuestes alegre y te levantes sin ganas de nada. A veces lo sueños son tan crueles y reales... que no hay cebolla hervida en leche que valga...
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