Soy bastante malo jugando a todo lo que tenga que ver con pensar o resolver acertijos con diez ojos (o más) mirándote con ansia de que no sepas la respuesta... En otras palabras, se podría decir que la presión me bloquea. Por eso, cuando, entre mis primos, se decidió hacer el amigo invisible con unas reglas que condenaban al ostracismo al que no fuera capaz de adivinar de donde venía el regalo, sabía lo que me
tocaba. He participado tres años y en todos ellos me he quedado con el penúltimo o último presente. Eso significa que es el regalo que ningún inteligente adivinaacertijos se ha querido quedar.Este año tenía entre ceja y ceja una fondue que, evidentemente no me llevé. Pero no sabía que a cambio me iba a tocar Papel y plástico, un libro inocentemente MA-RA-VI-LLO-SO. En él te puedes encontrar desde un Airgam boy hasta un juego de agua de esos con bolitas dentro (sí, ahora al lado de una PSP suena a broma pero esa era nuestra diversión de pequeños) pasando por un rotulador-ratón, unos clics, los personajes de Barrio Sésamo, Los tres investigadores de Hitchkoch, los cromos de Teleindiscreta de V... Un auténtico culto a la nostalgia de los 80, un mundo en el que crecimos. No sabía que mi torpeza pudiera encerrar esta curiosa recompensa.
7 comentarios:
No es mal regalo, no. Si tienes nostalgia, tengo un par de los tres investigadores cogiendo polvo en la estantería :P
Sólo diré una cosa: mola mucho. Si no me lo quedé yo fue porque ante las Celebrities de Muchachada Nuí es muy dificil competir (bueno, y ése sí que intuía quién lo había comprado)
Como diría bart: MOOOOOOOLA
Me han entrado ganar de leerlo.
@calvito: Siento decepcionarte porque yo tb tengo unos cuantos con polvo... :D
@hesisair: Si, si, molaba mucho pero ahí estaba al final... Ahora os morís de envidia!!
@chose: Es muy divertido y curioso!!
Y total, al final tienes la fondue igualmente.
@marmota: Sí, y encima es una fondue que no quema los manteles :P
Menos mal! :D
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