Me asustan las cosas que no puedo controlar, los rechazos, el no poder pensar porque me sobrepasa la situación. Me dan miedo los silencios de las noches de invierno, las sombras en la oscuridad de mi cuarto, los sonidos que, somnoliento, no soy capaz de identificar, el viento chocando furioso contra la persiana de mi habitación, los niños con cara de malos. Me atormentan las pesadillas que me recuerdan lo que fui y lo que no soy, el mirarme al espejo y ver que no soy el que era antes y que las promesas se quedaron en algún lejano bar, el pensar que un día no pueda ni subir unas simples escaleras o que abra un libro y no sea capaz de leerlo, o mucho peor, que lo lea y al pasar la página ya no me acuerde de lo que he leído. Me duele pensar en mí...y en tí. Pero tengo dos temores que me aterrorizan por encima de cualquier cosa: la soledad y la antisociabilidad patológica.martes, 7 de julio de 2009
De miedos y temores volátiles
Me asustan las cosas que no puedo controlar, los rechazos, el no poder pensar porque me sobrepasa la situación. Me dan miedo los silencios de las noches de invierno, las sombras en la oscuridad de mi cuarto, los sonidos que, somnoliento, no soy capaz de identificar, el viento chocando furioso contra la persiana de mi habitación, los niños con cara de malos. Me atormentan las pesadillas que me recuerdan lo que fui y lo que no soy, el mirarme al espejo y ver que no soy el que era antes y que las promesas se quedaron en algún lejano bar, el pensar que un día no pueda ni subir unas simples escaleras o que abra un libro y no sea capaz de leerlo, o mucho peor, que lo lea y al pasar la página ya no me acuerde de lo que he leído. Me duele pensar en mí...y en tí. Pero tengo dos temores que me aterrorizan por encima de cualquier cosa: la soledad y la antisociabilidad patológica.
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1 comentario:
Ye has pasado 4 pueblos, co!!!
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