domingo, 5 de julio de 2009

El valor de la rutina

Me encanta hacer entrevistas. Creo que es una de las cosas más maravillosas que me permite hacer mi profesión. Y casi disfruto más preparándolas, documentándome que realizándolas. Aunque eso no quiere decir que no me guste hacerlas porque me encanta confrontar mis conclusiones con las del entrevistado e intentar forzarle y exprimirle todo lo que pueda (verbalmente hablando, claro). Hace unos meses (no recuerdo cuántos pero puede que nos acerquemos al año), vino Nativel Preciado a presentar su libro Llegó el tiempo de las cerezas.

No me lo he leído pero de aquel período de documentación y de la posterior entrevista saqué una conclusión. Solo valoramos los días normales, los casi rutinarios cuando algo nos impide disfrutar de ellos. No llevo una semana muy allá, ando algo agobiado con diferentes historias que no me dejan descansar pero esta noche solo quiero volver al estado de hace ocho horas, a la normalidad. Tengo un dolor de estómago que no me deja ni levantarme del sofá. Benditos días normales.

"El tiempo es una actitud" (Nativel Preciado)

La fotografía que ilustra este texto es obra de jmsoler

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