viernes, 10 de julio de 2009

Una lágrima en el silencio

Annelies Marie Frank se levantó sobresaltada. Somnolienta apenas le dio tiempo a esconder su diario entre las paredes de la buhardilla de Amsterdam de donde no había salido desde que estalló la guerra un año y medio atrás. Cuando se dio cuenta, solo tenía un par de escandalosos y jocosos soldados alemanes que le encañonaban y no paraban de empujarle y darle instrucciones.

Hacinada ella y su familia en una celda insalubre, solo vio la luz cuando el 2 de septiembre, le metieron en un tren lleno de otros judíos como ella en el que apenas se podía respirar. Olores naseabundos que salían de las ropas maltrechas que colgaban de los cuerpos famélicos inundaban la estancia.

Tres días después, Anne abrió los ojos al tiempo que atravesaba una puerta en la que apenas leyó Arbeit macht Frei (El trabajo os hará libres). Acababa de llegar a Auschwitz. Que hubiera cumplido quince años tres meses atrás le salvó la vida. No hubo compasión. La desnudaron, la desinfectaron como si de una planta se tratara, le raparon la cabeza y le tatuaron su número de identificación. Había dejado de ser una persona (si no lo había hecho ya hacinada, ocultándose de vivir como si fuera un delito haber nacido).

Auschwitz es uno de los lugares que he visitado que más impacto me ha provocado. A veces pienso que hubiera preferido no hacerlo. Visitar cada uno de los rincones donde la tragedia humana rozó su máxima expresión por el capricho de algunos, me dejó tan tocado que recuerdo que el día que estuvimos allí, todos los que fuimos apenas pudimos comer. Ahora leo aterrorizado que Polonia no tiene dinero para conservar el campo de concentración. Que no pase porque es la prueba, es el único homenaje que se le puede hacer a todos los que perecieron en él a manos de los mayores salvajes que ha dado la humanidad. Y, no lo olvidemos, muchos fueron asesinados con la complacencia de las potencias aliadas que sabían lo que estaba pasando y no hicieron nada por evitarlo...

Hablo de esto porque me acabo de terminar el Diario de Ana Frank y estoy realmente emocionado y espantado a la vez. ¿Cómo puede llegar la barbarie humana tan lejos? No quiero creer que somos capaces de todo esto y más... Descansen en paz.

11 comentarios:

Leónidas Kowalski de Arimatea dijo...

Por cierto, ¿sabías que la tal Ana Frank nunca existió? Fue un timo con fines económicos, aunque mucha gente lo quiera negar.

Jode descubrir que ciertos símbolos son una estafa, ¿verdad?

Dani dijo...

Supongo que habrás entendido de qué iba el post y convendrás conmigo en que existiera o no, no cambia mucho las cosas.

marmotilla dijo...
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Cristina dijo...

Yo cada vez que leo, o veo, algo nuevo del nazismo también acabo con ganas de vomitar. Y sigo sorprendiéndome con las barbaridades del nazismo. Y me acuerdo de un amigo del colegio que no hacia más que pintar el símbolo nazi en sus cuadernos, jugando, porque obviamente no sabía TODO lo que simbolizaba.
Y luego voy a Madrid, y me encuentro por el metro un par de personas con símbolos nazis, y aparte de darme asco, no puedo evitar pensar, ¿realmente saben de lo que hacen apología con esos símbolos, o es sólo que les mola, o es sólo que quieren meter miedo a determinadas personas?

De todas formas, creo que nadie sabía lo que ocurría en los campos, y dentro de la propia Alemania sólo los que estaban directamente relacionados con ellos, lo que no les resta culpabilidad porque de las persecuciones sí que estaban enterados.


Y es cierto que no cambiaría nada, pero ¿sabéis si es verdad? ¿Qué nunca existió?

Dani dijo...

CRD, desgraciadamente se ha demostrado que no era tan "desconocido" como cuentan... Había población que vivía enfrente de los campos de concentración que callaron por miedo, por no acabar como ellos, lo cual reaviva el dilema moral de qué se debería haber hecho. No los culpo pero probablemente yo habría actuado de otra manera... o no. No lo sé pero lo sabían.

Y las potencias aliada sabían de sobra la barbarie de Auschwitz y no hicieron nada. Un año antes de liberar Auschwitz bombardearon una fábrica de Bayer (sí, la que ahora hace aspirinas) que fabricaba armas químicas para los nazis y que estaba a escasos diez kilómetros del campo. Curiosamente no se equivocaron y bombardearon con precisión. Luego se ha sabido que los aliados tenían mapas precisos de Auschwitz hasta quince meses antes de liberarlos y no hicieron nada por evitarlo.

En cuanto a lo de Anna Frank cada cierto tiempo se reaviva el mito de que fue un bulo pero nadie lo ha demostrado. Y lo que sí es un hecho es que Anna Frank existió. Lo que se discute es si escribió ella el diario.

Leónidas Kowalski de Arimatea dijo...

Cometí un error inexcusable por el que pido disculpas. Dije que esa niña nunca existió y eso no es cierto. Perdón.

El diario, en cambio, es falso como un euro de madera. Entre otras cosas el original contiene partes escritas a bolígrafo, cuando en la época en que supuestamente fue escrito no existía tal artilugio. El libro está lleno de falsedades demostradas, y eso por no hablar del estilo, vocabulario y conocimientos sociopolíticos, totalmente impropios de una niña de su edad.

Dani dijo...

Leónidas: ¿Y si fuera eso cierto cambia algo de lo que expreso en la entrada?

Cristina dijo...

Falso como un euro de madera, me gusta.
No sé, Yandrak, pero si yo hubiera vivido en la Alemania de la guerra, enfrente de los campos y con la suerte de no ser judío, y hubiera estado enterada de lo que pasaba en ellos, no creo que me hubiera atrevido a hacer nada...
Es triste, y me gustaría decir que probablemente me hubiera levantado en contra de todo mi país y a favor de los judíos, pero sé que me hubiera quedado callada, así, al menos, salvaba mi vida y la de los de mi círculo cercano.
No creo que importe si Ana Frank escribió su diario o no, pero el que no lo hiciera es un detalle, digamos, curioso que creo que muchos no sabemos.

Dani dijo...

CRD: Yo tampoco sé si hubiera hecho algo pero deberíamos hacernos la reflexión de ¿y si nunca nadie hiciera nada? ¿Sabemos la respuesta no? Creo que reflexionar así es el primer paso para cambiar muchas cosas.

Leónidas Kowalski de Arimatea dijo...

Respondiendo a tu pregunta, Yandrak: No, no cambia nada de lo que expresas, por supuesto. Solo era un apunte curioso.

Dani dijo...

Leónidas: Ves como es fácil entendernos? ;)