Tengo demasiadas leyes internas que no sé muy bien de dónde vienen. Tantas que a veces me bloquean mucho. Quizá en ellas radique la causa de mi dificultad para tomar decisiones y quizá sean las responsables de que muchas veces me asalten culpas que no son tales. Nunca he creído en más leyes que en las que uno tiene dentro, y no por un falso espíritu de libertad, sino porque solo cumpliéndolas me encuentro tranquilo, en paz conmigo mismo.Quizá es el momento de empezar a romper esas convicciones internas porque igual ya toca que todo empiece a cambiar. Igual a ese otro lado se es más feliz... ¿Venís conmigo?
La fotografía es de El RiNcÓn BlUe
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