Aquella tarde, todo parecía no existir. Ni los teletipos, ni las noticias, ni los teléfonos, ni los mails... Y, sin embargo, era un día más. Nada se salía de la línea marcada, mucho trabajo, quizá menos diálogo que el habitual, pero si por algo se iba a caracterizar ese día era por su normalidad. Quizá por eso cuando llegó a casa se derrumbó. Resulta tan difícil gritar en la normalidad...jueves, 6 de mayo de 2010
Grito en la normalidad
Aquella tarde, todo parecía no existir. Ni los teletipos, ni las noticias, ni los teléfonos, ni los mails... Y, sin embargo, era un día más. Nada se salía de la línea marcada, mucho trabajo, quizá menos diálogo que el habitual, pero si por algo se iba a caracterizar ese día era por su normalidad. Quizá por eso cuando llegó a casa se derrumbó. Resulta tan difícil gritar en la normalidad...
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