"(...)Sé lo que sentía. Yo ya hace casi doce años que no pruebo el alcohol, pero sigue pareciéndome inconcebible la visión de alguien en un restaurante con una copa de vino a medias. Me dan ganas de levantarme, ir a su mesa y gritarle a la cara: "¡Acábatela! ¿Por qué no te la has acabado?" Me parecía ridícula la idea de beber alcohol como acto social. ¿Por qué no te tomas una coca-cola, ya que no quieres emborracharte? Durante mis cinco últimos años de bebedor, siempre remataba las noches con el mismo ritual: vaciar en el fregadero las cervezas que quedaran en la nevera. Si no, al acostarme las oía hablar y no tenía más remedio que acabar levantándome y coger otra. Y otra. Y otra."
Fragmento de la autobiografía Mientras escribo, de Stephen King.
La primera vez que leí esto hace ya muchos años creo recordar que me escandalizó. Por eso me apetecía recordarlo.
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