domingo, 20 de diciembre de 2009

La alegría de las pequeñas cosas

Tengo un dolor de cabeza inhumano y una falta de equilibrio y unas náuseas que ahora mismo parece que esté flotando en el cielo sin ningún tipo de control. Para rematar todo esto, o quizá como consecuencia de ello, no puedo dormir. Y, sin embargo, tengo la sensación de que hoy he vivido una gran tarde.

He conocido a Paco Roca, que ha resultado ser un tío supersimpático que no ha tenido incoveniente en dedicarme pacientemente los comics mientras me hablaba de la película de Arrugas y de muchas cosas más relacionadas con la novela gráfica y, gracias a dos personas maravillosas a las que cada vez estoy más convencido que nunca podré agradecer todo lo que hacen por mí (y no son los únicos), he logrado olvidarme de todo lo que me atormenta... Por lo menos hasta que he llegado a casa y mi cuerpo ha empezado a quejarse sin compasión. Abro uno de los comics y sonrío. La alegría de las pequeñas cosas.

3 comentarios:

satrian dijo...

Aquí uno con grave ataque de envidiaca, je je.

marmotilla dijo...

Desde la distancia, parecía de lo más majo... :D

No mientas, tontorrón, que lo que te alegró el día fue el karaoke manga...

Dani dijo...

@satrian: Ya lo siento...pero estuvo genial :D:D:D:D

@marmota: Buff...aún tengo pesadillas con ese karaoke desafinado y esos bailes tan poco armónicos...