He conocido a Paco Roca, que ha resultado ser un tío supersimpático que no ha tenido incoveniente en dedicarme pacientemente los comics mientras me hablaba de la película de Arrugas y de muchas cosas más relacionadas con la novela gráfica y, gracias a dos personas maravillosas a las que cada vez estoy más convencido que nunca podré agradecer todo lo que hacen por mí (y no son los únicos), he logrado olvidarme de todo lo que me atormenta... Por lo menos hasta que he llegado a casa y mi cuerpo ha empezado a quejarse sin compasión. Abro uno de los comics y sonrío. La alegría de las pequeñas cosas.
domingo, 20 de diciembre de 2009
La alegría de las pequeñas cosas
He conocido a Paco Roca, que ha resultado ser un tío supersimpático que no ha tenido incoveniente en dedicarme pacientemente los comics mientras me hablaba de la película de Arrugas y de muchas cosas más relacionadas con la novela gráfica y, gracias a dos personas maravillosas a las que cada vez estoy más convencido que nunca podré agradecer todo lo que hacen por mí (y no son los únicos), he logrado olvidarme de todo lo que me atormenta... Por lo menos hasta que he llegado a casa y mi cuerpo ha empezado a quejarse sin compasión. Abro uno de los comics y sonrío. La alegría de las pequeñas cosas.
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3 comentarios:
Aquí uno con grave ataque de envidiaca, je je.
Desde la distancia, parecía de lo más majo... :D
No mientas, tontorrón, que lo que te alegró el día fue el karaoke manga...
@satrian: Ya lo siento...pero estuvo genial :D:D:D:D
@marmota: Buff...aún tengo pesadillas con ese karaoke desafinado y esos bailes tan poco armónicos...
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