domingo, 9 de agosto de 2009

La verdad de la lluvia

Hoy me he quitado el disfraz que amparaba todos mis miedos de persona normal y he chapoteado entre la fuerte lluvia que caía mientras gritaba al mundo que era feliz. Entre la lluvia que humedecía mis penas de antaño he comprendido que la felicidad no es un estado de ánimo, es una necesidad para poder vivir.

La fotografía que ilustra este texto es obra de whisqui

1 comentario:

satrian dijo...

Como ilustra en mi blog, "El rayo es preludio de la tormenta, pero también aporta luz a la oscuridad", lluvia que limpia, agua que sana.