lunes, 3 de agosto de 2009

Mi reino no es de este mundo

Nunca me gustaron los finales felices ni las sonrisas estupendamente forzadas ni la simetría, pero tampoco los uniformes ni los relojes en hora. Siempre me sentí cómodo entre las mentes caóticas, las asimetrías más escandalosas, las rebeliones incontroladas en las que no aciertas a encontrar la cabeza y los planos desenfocados del cámara más avezado.

La fotografía que ilustra este texto es obra de asgarrido

2 comentarios:

satrian dijo...

El caos que envuelve a la sociedad y todo el mundo parece no querer verlo, cómodos en su supuesto mundo de orden.

Dani dijo...

¿Y qué es mejor, el orden controlado que no deja nada a la improvisación o el caos eterno en el que las libertades asoman aunque estén cerca del precipicio?