miércoles, 19 de agosto de 2009

Mis besos sin mí

Pensaba que iba a ser un drama y me encontré con una historia intimista, preciosa, que huye de la sensiblería pura para apostar por un canto a la vida. Una muestra de que cuando ésta se apaga, es cuando uno se da cuenta de lo que tiene que hacer. Siempre he tenido cierto temor a que el final me venga de golpe y no sea capaz de poder soltar todo lo que está en mi mente que me hace no ser yo en algunas situaciones. De Mi vida sin mí, de Isabel Coixet me quedo con esta reflexión,

"Cuando miras a una persona, cuando la miras de verdad, puedes ver el 50% de lo que es. Querer descubrir el resto es lo que estropea las cosas"

y con esta amenaza que nunca me he atrevido a poner en práctica:

"Si no me besas ahora, me pongo a gritar"

4 comentarios:

satrian dijo...

Que empeño en querer saber todo de la otra persona, y al mismo tiempo querer que luego te sorprenda.

begusa dijo...

joder... qué ganas me han entrado de ponerme a gritar a ver si alguien me tapaba la boca a mí también...jajaja... (creo que la gente pensaría que estoy loca y me miraría raro... mejor no hacerlo... sobre todo si no vas a conseguir ningún beso)
salu2,

Dani dijo...

satrian: Supongo que por eso se está perdiendo la capacidad de sorprender...

begusa: Si no lo pruebas, no lo sabrás... Igual aparece tu media naranja si gritas muy alto ;) Suerte!!

hesisair dijo...

Con esta película ocurrió en el cine dónde la vi hace muchos años un hecho sorprendente. Acabó la pelicula y con un silencio sepulcral ni una sola persona se levantó de la butaca hasta bien entrados los títulos de crédito...
Me dejó en estado de shock y a su vez me dio unas ganas locas de vivir. La forma de mostrar la muerte de la protagonista al final de la pelicula es una de las escenas más maravillosas que recuerdo...