Nunca me ha gustado la obsesión de las personas por alcanzar la perfección. Casi parece que si no eres capaz de estar cerca de ella no merece la pena vivir. Me paso el día escuchando noticias que hablan del partido perfecto, leyendo entrevistas que preguntan por las noches perfectas, descifrando como los dependientes te venden una ropa perfecta, como determinados grupos han compuesto la canción perfecta sin hablar de la alimentación correcta para el verano, el coche ideal o lo que hay que hacer para evitar no sé qué nueva enfermedad tropical.
Y entre tanta tontería, no me avergüenza decir que ayer pasé una noche que rozó la perfección. Es más, me gustaría gritarlo a los cuatro vientos. Aunque no sonara Toda la noche en la calle. ¿Cuándo llegue el nuevo día dormiremos a la orilla del mar?
Y entre tanta tontería, no me avergüenza decir que ayer pasé una noche que rozó la perfección. Es más, me gustaría gritarlo a los cuatro vientos. Aunque no sonara Toda la noche en la calle. ¿Cuándo llegue el nuevo día dormiremos a la orilla del mar?
2 comentarios:
Enhorabuena por esa noche casi perfecta.
¿dónde exactamente queda esa noche casi perfecta?? es por ir cogiendo la cantimplora y partir en expedición..jajaja
(felicidades)
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