Todo es efímero. Lo que hoy está, mañana quién sabe dónde reposará. Las palabras que se dicen esta noche mañana son mentira. Lo que publicarán los periódicos mañana quedará desfasado la semana que viene porque la realidad nunca se repite. Un día jamás será igual a otro y ni siquiera cada uno de los movimientos que se repiten de manera inconsciente se rodean de la misma rutina. Todo vuela, menos la decepción...
jueves, 7 de enero de 2010
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2 comentarios:
Y además todo va tan rápido que ni tiempo hay de asimilar nada...
Esa canción es genial.
Vértigo que el mundo pare...
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