
Ha pasado ya más de un día desde que la voz de Antono Vega se apagó para siempre, aunque realmente llevaba quebrada mucho más tiempo del que todos deseábamos. Dije en otro post que siempre se van los mejores y, en este caso, no sé si era el mejor pero si uno de los mitos de la música de este país a pesar de que a mí no me apasionaba lo que hacía (eso sí, tampoco me disgustaba). Quizá por eso he tardado más de un día en hacerle este pequeño homenaje. Por eso y porque no sabía muy bien cómo hacerlo. No quería resultar empalagoso ni dedicarle unas hermosas palabras cuando como he dicho tampoco es que me gustara especialmente pero tampoco quería limitarme a poner un vídeo del youtube de cualquiera de sus desgarradores éxitos. Y esta mañana leyendo páginas en internet sobre su figura he llegado hasta la entrevista que más me ha marcado sobre su figura. Habla sobre su figura, la sempiterna movida, sus miedos, las drogas, sus compañeros de viaje... Y he pensado que la mejor manera de rendirle homenaje era recordar lo que hace apenas dos años y medio (1 de diciembre del 2006) decía en El Diario Montañés, en una entrevista que concedió a Josu Olarte.
Antonio Vega: "La movida se ha ensuciado con intereses comerciales"
-¿Le abruma que le consideren poeta?
-Supone un halago, un reconocimiento que aumenta mi autoestima, pero también me produce un poco de apuro porque pienso en los grandes poetas y veo que no les llego ni a la altura del betún. Pero lo cierto es que disfruto incorporando a la música textos que tengan un valor propio, que no sean un mero añadido. Tengo muchas cosas escritas y, de hecho, he empezado a trabajar en una recopilación de mis letras y de algunos otros textos en forma de ensayo. Es algo que me apetece mucho a hacer.
(...)
-La comisaria de la muestra, Blanca Sánchez, ha hablado de la necesidad de recuperar al espíritu de la llamada movida. ¿No se ha mitificado demasiado? Gente que se ha negado a participar como Alaska sostiene que era cosa de un grupo muy reducido.
-Es verdad, pero eso siempre pasa con las todas las revoluciones que empiezan desde abajo, lo mismo se puede decir del punk y de Mayo del 68. Las cosas grandes empiezan siendo pequeñas y, antes de que la prensa generalizara el término, la 'movida' era una reunión de gente con ganas de hacer cosas en un bar de Madrid. Fue como un estallido colectivo en diferentes disciplinas. Pero más que reivindicar ese espíritu, lo que habría que hacer es valorar aquello.
-¿Cree que no se ha reconocido lo suficiente su aportación al desarrollo cultural del país?
-No se ha valorado aquello como se debiera. Se tiende a rechazar la idea de los 80 porque, más allá de la nostalgia, se ha ensuciado con intereses comerciales. Yo reclamo un reconocimiento en el plano artístico y cultural. Lo que hay que recuperar es la iniciativa, no tener miedo a hacer cosas y no creer que todo está perdido antes de empezar.
-¿Quién mató la movida? ¿Tiene respuesta?
-Es que esa efervescencia no se puede mantener indefinidamente, es como el enamoramiento. Fue al ritmo de la evolución de los tiempos. Con el cambio político era lógico que surgiera una juventud dispuesta a comerse el mundo. Aquella creatividad no se agotó ni murió, sino que se encauzó, porque formaba parte de un proceso. Cumplió su labor, dio sus frutos y preparó el terreno para lo que vino después.
-También creó mitos, mártires y artistas de culto con vitola de malditos. ¿Le molestan los clichés en torno a su persona? ¿Cree que ha contribuido a labrarse su fama de personaje melancólico, torturado, solitario o autodestructivo?
-El problema es que la gente que más habla desconoce muchas cosas sobre mí. Más que ajustarse a la realidad, creo que es la consecuencia de haber sido sincero. Yo pasé por una etapa en la que tuve muchos problemas con la heroína que nunca oculte y ello me creó ese halo de maldito, que incluso alguien trató de rentabilizar con un disco de tributo ('Ese chico triste y solitario') que, además de parecer póstumo, no respondía a mi carácter.
-¿Se puede intuir cómo es en realidad Antonio Vega por las letras de sus canciones?
-En parte sí, porque mis letras son muy descriptivas. Aportan muchas visiones, pero esos fotogramas no siempre responden a la realidad. Aunque no lo parezca, me considero una persona con mucho sentido del humor, que se pasa la mayor parte del día riendo y que ha tenido la suerte de conocer a una mujer que también lo hace. Me siento una persona querida y que se relaciona con facilidad. Suelo estar rodeado de gente querida, lo que no quita para que busque momentos de soledad bien entendida.
-¿Hablar abiertamente le ha servido como terapia para sus problemas con las drogas?
-Claro, mentir sobre eso no tiene sentido. Al final todo se sabe y afecta a tu credibilidad. La sinceridad me ha ayudado a dimensionar el problema. Las drogas son una enfermedad, una patología que puedes superar si valoras tu existencia. Te acostumbras a una medicación y el resto del día lo tienes para hacer lo que te gusta; el tratamiento pasa a ser irrelevante.
-¿Y cómo es que un apasionado de la física como usted apostó por la química, por los estupefacientes?
-Bueno, las emociones también responden a reacciones químicas, es algo intrínseco a la condición humana. Pero, para mí descubrir la heroína fue algo prodigioso: no sólo estaba bien vista en el rock, sino que te situaba por encima de todo el mundo y te daba un bienestar acojonante. Entonces no había información ni ejemplos en la calle y para cuando te dabas cuenta tenías un monazo increíble. Teníamos ganas de probar todo y no veíamos los estragos ni la huella que han dejado en mi generación.
-¿Cómo encara la madurez un compositor de versos como Ojalá me condenaran a la niñez?
-Bien, aunque sigo pensando que crecer es muy complicado y, más allá de tópicos, reivindico el sentirse joven. Creo que, como el rock, es una actitud ante la vida. Lo que cuestiono es la madurez mal entendida, el que con la edad se pierda el entusiasmo por la vida. Todos deberíamos sacar a ese niño que tenemos dentro.
Y como epílogo de este post homenaje, no me resisto a poner la canción Los mejores se van, de Pedro Guerra, cantada por el canario con Ismael Serrano.
ACTUALIZACIÓN
Mención aparte merece lo de la SGAE. A las pocas horas (hablo de cuatro, no más) de la muerte de Antonio Vega manda una nota de prensa a todos los medios en la que anuncia la publicación de un recopilatorio de las canciones de Antonio Vega que sale a la venta este viernes!!!!Todo por la pasta. Por un lado, le están rindiendo homenaje en su sede y, por otro, ya estaban pensando en ganar dinero con el nombre del artista con él aún vivo. Lamentable.
2 comentarios:
No me volvía loco, no lo conocí nunca muy a fondo, pero "La chica de ayer"... esa canción despierta muchos recuerdos...
Mi preferida siempre ha sido "El sitio de mi recreo". Si no la conoces, escúchala.
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