--¿Has leído la crítica de Boyero a Von Trier y su Antichrist? Parecía una pregunta inocente pero no lo era. Uno de mis compañeros de trabajo me hacía esta pregunta mientras me ponía cara de exceso. No la había leído pero no tardé ni un minuto en buscarla y empezar a leerla. No sé si la habréis leído. Por si acaso aquí la podéis leer entera y, a continuación, os pongo alguna que otra perla que suelta el susodicho Boyero:"El resto (de sus películas), o no las entiendo, o me ponen de los nervios, o me parecen estupideces convenientemente adornadas, pero admito que su autor siempre se siente en la obligación de dar la nota, de empeñarse en ser el más transgresor, de que nadie permanezca indiferente ante sus criaturas (...) Y dices, empezamos bien, que se note que Trier es el más heavy, que el plano a cámara lenta de un bebé estrellándose contra el suelo nos prepare para el desmadre emocional que se avecina (...) Porque al autor le sale de los huevos, porque sus desgarradores poemas fílmicos se sienten en la obligación artística de hacer vomitar a los espectadores. Y te planteas que esa actitud es tan legítima como la decisión de alguien responsable para internar a este tarado en el frenopático durante una temporada (...)"
En fin, se puede estar de acuerdo o no sobre la crítica de la película pero me parece fuera de lugar el tono y el lenguaje que utiliza a lo largo de todo el artículo. Por cierto, dice Boyero, "porque al autor le sale de los huevos", hombre, pues sí, por algo es su película, ¿no? Hoy mismo, el enviado del grupo Zeta en Cannes escribía un crítica muy mordaz sobre la película también pero era más sutil y elegante:
"Suele decirse que toda crisis contiene el germen de una revolución, y debe de ser cierto. Dos años después de sumergirse una depresión de caballo y de perder hasta las ganas de volver a hacer cine, Lars von Trier ha convulsionado la Croisette con su nueva película. Decir que Anticristo es una provocación es quedarse corto. Provocar es lo que el cineasta ha estado haciendo a lo largo de su carrera, esto es otra cosa. Un escupitajo, encima del espectador, del festival, del cine mismo. Una vomitona (...) Lo dicho, el tipo no esta cuerdo. Pero una cosa hay que reconocerle. Ni quienes la aman ni los que la odian pueden dejar de hablar de Anticristo, que ha insuflado a este certamen una dosis de frenesí y energías renovadas (...)"
Sigo sobresaltado por la crítica del señor Boyero cuando leo que Gamoneda se ha quedado a gusto con Benedetti. Y eso que yo pensaba que de los muertos siempre se hablaba bien."Era un ser admirable pero el utilizaba un lenguaje normalizado, el lenguaje de la comunicación coloquial que, aunque lo respeto muchísimo, no lo comparto (...)
La palabra meramente informativo se puede encontrar en las columnas de periódicos, en televisión y hasta en los púlpitos, pero la poesía para mi es otra cosa, no es un pensamiento reflexivo ni discursivo".
Tenía a Gamoneda por un tipo cuerdo pero en estas declaraciones solo veo envidia y ganas de ajustar las cuentas acerca de la polémica que tuvo con el uruguayo en torno al premio Cervantes del 2006. Ha perdido usted una oportunidad preciosa de quedarse callado si es que no le gustaba lo que hacía. Por cierto, me enorgullece ver que la máxima crítica que le puede hacer a Benedetti es que escribe para el pueblo. A él se le entiende, Gamoneda. Para quitar este mal sabor de boca, os dejo con la columna de Pablo Milanés sobre Benedetti. Eso sí que es sentir.
"Estoy totalmente consternado. Su muerte, aunque esperada, es igual de dolorosa. Y además no podré ir a su entierro en el Panteón Nacional de Montevideo porque me encuentro en México. Y es que Mario Benedetti era sobre todo mi amigo. No de esos que se ven todos los días, pero tampoco nos hacía falta.
Recuerdo perfectamente cuando le conocí en Cuba, en Casa de las Américas. Entonces sí que nos veíamos todos los días. Era el inicio de la Nueva Trova y él seguía nuestros pasos con curiosidad y pasión. No solo eso: la primera gran entrevista que me hicieron sobre mi trabajo ¡me la hizo precisamente Benedetti!.
Hace dos meses, un amigo en común me llamó para explicarme que Mario estaba triste. Que necesitaba que la gente más próxima le mostraran su calor. Y no dudé en enviarle una grabación para levantarle el ánimo. Le dije que esa sensación de soledad que me habían dicho que entonces sentía no era real, porque muchos le queríamos y admirábamos.
Siempre he pensado que los poemas de Benedetti son música pura. De hecho, en cierta ocasión me confesó que era un músico frustrado. Que le habría gustado hacer canciones en vez de escribir libros o poemas. De ahí que sus versos tengan ritmo interno. Tengan tanta musicalidad.
Del vasto poemario de Benedetti, yo elegí precisamente el más difícil. En realidad, es casi una prosa: Hombre preso que mira a su hijo. Y a él, todo hay que decirlo, le extrañó mucho cuando le expliqué mi intención, aunque luego le gustó el resultado.
Hace poco le propuse cantar otro de sus poemas. ¡Maldita sea, la muerte se ha adelantado!"
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