Mañana lo dejo. Estoy harto de comportamientos rastreros que no hacen más que fustigar al que no sabe levantar la voz cuando están abusando de él; hastiado de tener que andar tirando de un carro que nunca sé muy bien a qué puerto pretende llegar; cansado de hacer siempre lo mismo, de estar imbuído en una rutina que quizá no sea tal pero que desde la sala de máquinas del engranaje se ve tan contundente como una línea continua hasta el infinito. Ando fatigado de estrujar hasta mi última neurona para intentar dar frescura y toques de creatividad a una estructura impuesta en la que prima el orden establecido. Y cuando llegan estas horas nocturnas y me paro a pensar sobre todo ello no me queda otra alternativa que poner en hora el maldito despertador. La rueda no deja de girar.La imagen que ilustra este texto es obra de Joan García i Silano
2 comentarios:
Lo que no nos mata nos hace fuertes. Yo también tuve esa sensación durante mucho tiempo.
Ahora, me da igual. Lo importante es lo que eres, lo que haces. La cuestión es creer en lo que haces y cómo lo haces. Saber que la vida la llevas "a tu manera" y que estás por encima de esas cosas. Lo importante son las cosas buenas que ocurren en tu vida, los amigos los compañeros, los buenos ratos, las risas,... Lo demás, tal como viene pasa. Y si no, ya lo dijo el Loco: "A por ellos... que son pocos y cobardes"
Como diría aquel en Martín Hache, "tu país son tus amigos". Y lo demás, que vuele...
Publicar un comentario