
Hay personas que aparecen en tu vida y no puedes hacer más que quererlas porque siempre tienen una sonrisa para alegrarte un mal momento, una palabra de ánimo que dar en los días de niebla y unas ganas locas de dejarte compartir con ellas los grandes momentos y alegrías. Cuando ella descubrió este blog me reprochó (con cariño y con razón) que la nombrara de una manera muy fría en el
post de los cómics (sí, esa amiga era ella). Y como ayer me hizo vivir un momento muy alegre cuando se sacó de la chistera este regalo que me hizo muchísima ilusión porque siento pasión por los dibujos de Liniers, le dedico esta entrada a
marmota, que es una de las personas más maravillosas que hay en este mundo.
6 comentarios:
Jo, qué memo eres.
:)
Y yo más, que escribo los comentarios duplicados.
Muas.
Un memo muy simpático, a que sí? ;-) Besicoooooooooooooooos!!
Qué envidia!! Ya me gustaría que alguien hablara de mí con la mitad de cariño que lo haces tú de esa chica... Saludos!
¡Yo conocí a Marmota, juro que la conocí! Aunque casi no la recuerdo porque creo que bebí demasiado.
Ahora que lo pienso, quizá en realidad estuve con Amélie.
Bah, no, no creo que fuera Amélie. La que yo conocí en Zaragoza era mucho más guapa. Igual la soñé, no sé.
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