miércoles, 30 de diciembre de 2009

Teléfono de piedra

En todo el día solo ha sonado el teléfono dos veces (tres si incluyo la llamada diaria de Orange). Llamadas triviales (si es que existen). Parece como si el día de hoy no hubiera existido. Tengo ganas de gritar.

La fotografía que ilustra este texto es obra de alejandrotrefois

3 comentarios:

Cristina dijo...

Eso me pasa también a veces. Y nunca sé si es mejor gritar o contenerme.

hesisair dijo...

Yo paso a veces largos días sin que suene. Ya me he acostumbrado a ello.
Ya tengo el del trabajo sonando a todas las horas...

Dani dijo...

@CRD: Antes creía que contenerme, en este momento de mi vida apuesto, sin dudarlo, por gritar.

@Hesisair: A mí me gusta que me llamen y se preocupen por mí... Será que soy un sentimental :P