viernes, 4 de diciembre de 2009

Una ciudad diferente

Uno de mis hábitos confesables es redescubrir la ciudad en la que habito. Muchos días salgo de casa sin rumbo ni dirección y me pierdo entre calles imposibles buscando algo que sorprenda mi rutina y me haga despejar la mente.

Alguna vez lo consigo, otras no. Pero si la ciudad no logra sorprenderme a mí tengo la suerte de poder disfrutar con las fotografías de locustone que sabe captar como nadie la otra cara de estas calles que tanto adoro a pesar de todo. Me encanta comprobar a través de sus imágenes que Zaragoza tiene un corazón latente que la impulsa cada mañana a regenerarse y que tiene un millón de caras aún por descubrir.

A veces pienso que las fotografías que realiza uno (como lo que escribe) es una forma más de conocer a la persona. También muchas veces lamento no ser capaz de comunicarme mejor con él porque, aún así, me ha demostrado que es una persona especial que vale mucho la pena. Y no solo porque esté haciendo feliz a una de las personas que más quiero en este mundo.

La fotografía que ilustra este texto es, lógicamente, obra de locustone

3 comentarios:

marmotilla dijo...

Jo qué bonito...
:)

Calvito dijo...

Si es que este chico vale más que pesa. :,)

Dani dijo...

@marmota: Lo bonito son las fotos... ;)

@Calvito: No creo que eso es mucho eh!!