lunes, 14 de diciembre de 2009

Tempestad de invierno

Y una mañana, de repente y sin preguntar, el frío ha asaltado nuestro plácido otoño. Aprovechando la coyuntura, trato de sepultar, entre la maraña de ropa que se necesita para salir a la calle, mis pensamientos. El calor del hogar siempre los acaba sacando a la superficie.

La fotografía que ilustra este texto es obra de Maiña

2 comentarios:

chose dijo...

Preciosa reflexión.

Adelante¡¡

Dani dijo...

Gracias!!!