Lo de menos es la música. Que árabes y judíos compartan un escenario en Tel-Aviv sobre el que cantan lemas como "No se resignen a quedarse en casa" o "Y si ustedes dicen que pertenezco al pasado, entonces soy el pasado, soy el presente, soy el futuro" que hacen que el público compuesto por judíos y árabes se mezclen bailando en el mismo local no es lo de más, lo que es, es una maravillosa lección de nueve jóvenes de 20 años.
Son los componentes de System Ali (¡Sube el volumen! en castellano), el primer grupo de hip hop de Israel compuesto por judíos y árabes que pregona el diálogo entre todos. Entre ellos, un miembro del ejército israelí y un musulmán que se refiere a España como Al-Andalus y no cree en el final del conflicto. Pero son amigos y creen en la fuerza de la comunicación y de la comprensión. Cuando me entero de historias así me doy cuenta de lo absurdo de la intransigencia. Porque lo de menos es la música.
Son los componentes de System Ali (¡Sube el volumen! en castellano), el primer grupo de hip hop de Israel compuesto por judíos y árabes que pregona el diálogo entre todos. Entre ellos, un miembro del ejército israelí y un musulmán que se refiere a España como Al-Andalus y no cree en el final del conflicto. Pero son amigos y creen en la fuerza de la comunicación y de la comprensión. Cuando me entero de historias así me doy cuenta de lo absurdo de la intransigencia. Porque lo de menos es la música.
2 comentarios:
Por algo se empieza...
Siempre confío en que se puede hacer más, mucho más...y que algún día se hará...
Publicar un comentario