martes, 1 de septiembre de 2009

¡Basta de lamentarse!

Defender la alegría como una trinchera
defenderla del escándalo y la rutina
de la miseria y los miserables
de las ausencias transitorias
y las definitivas

defender la alegría como un principio
defenderla del pasmo y las pesadillas
de los neutrales y de los neutrones
de las dulces infamias
y los graves diagnósticos

defender la alegría como una bandera
defenderla del rayo y la melancolía
de los ingenuos y de los canallas
de la retórica y los paros cardiacos
de las endemias y las academias

defender la alegría como un destino
defenderla del fuego y de los bomberos
de los suicidas y los homicidas
de las vacaciones y del agobio
de la obligación de estar alegres

defender la alegría como una certeza
defenderla del óxido y de la roña
de la famosa pátina del tiempo
del relente y del oportunismo
de los proxenetas de la risa

defender la alegría como un derecho
defenderla de dios y del invierno
de las mayúsculas y de la muerte
de los apellidos y las lástimas
del azar
y también de la alegría

Defender la alegría, de Mario Benedetti

La fotografía que ilustra este texto es obra de Vinka*

4 comentarios:

satrian dijo...

Y luego dicen que Benedetti es triste o pesimista, oda a la alegría.

Dani dijo...

Triste Benedetti??Lo único triste que hizo en su vida fue morirse. Si toda su obra está impregnada de un canto a la esperanza eterno.

sraly dijo...

me alegro de tu cambio a la acera del optimismo. Tanto encanto tiene Asturias

begusa dijo...

Benedetti... aaaagggg (nota: léase al estilo homer simpson)...jajaja